Urdangarin, segundo permiso y a la espera de la semilibertad

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Seis días es lo que el juez le ha concedido a Iñaki Urdangarin en su segundo permiso penitenciario desde este viernes. El marido de la Infanta Cristina viajaba desde la cárcel de Brieva (Ávila) a Vitoria para reunirse con su mujer y sus cuatro hijos, al igual que la pasada Navidad cuando disfrutó de su primer permiso de cuatro días.

Esta vez se le ha ampliado a dos días más, ya que el régimen de Urdangarin en prisión está clasificado de segundo grado, ha extinguido ya una cuarta parte de su condena y tiene una buena conducta. Sin duda, una buena noticia que quizás se una a otra que tiene que ver con su régimen penitenciario.

Aunque los abogados de Urdangarin aspiran al tercer grado, han solicitado al juez de vigilancia penitenciaria de Valladolid que se le aplique el artículo 100.2 del reglamento penitenciario, tal y como publica «Hoy Corazón». Este nuevo escenario le proporcionaría muchos más permisos y que, poco a poco, su estancia en la cárcel sea menor. Es cuestión de días que el juez dicte su veredicto y, aunque todavía se desconoce cuál será la dirección del mismo, tiene muchas posibilidades de que su petición prospere. Se trata de una evidente excepcionalidad en el ámbito penitenciario al que también se han acogido los presos soberanistas catalanes. Solo el uno por ciento de los encarcelados ha podido acceder en el último año a este grado mixto, entre el segundo y el tercero, previsto en el Reglamento con carácter excepcional.

Informes favorables

Los abogados de Iñaki habrían fundamentado la solicitud planteada con los informes favorables sobre su comportamiento, además de haber podido presentar documentación acerca del compromiso que ha adquirido con el centro Don Orione, donde ejerce como voluntario. La necesidad de emplear más horas en las labores asignadas puede ser suficiente para la aceptación de sus pretensiones.

Según ha trascendido, Iñaki forma parte de una de las unidades de movilidad y se dedica a ayudar a los discapacitados. Su comportamiento, insisten, es ejemplar. Almuerza con el resto de voluntarios y, durante las cinco horas que dura cada una de sus jornadas se muestra cercano y muy cariñoso con todos los allí presentes. También podría esgrimir un motivo más evidente y emocional. Y es que podría llegar a ser fundamental para la trayectoria del interno mantener más contacto con sus seres queridos debido a las circunstancias de aislamiento en las que se encuentra.

El objetivo

Al mismo tiempo es evidente que las comunicaciones que mantiene actualmente son justificadamente escasas, lo que en cualquier caso podría afectar negativamente a su estado anímico. Y es que el objetivo final de Urdangarin es que su estancia en prisión se reduzca únicamente a la pernocta.

De aplicársele el artículo 100.2 podría salir diariamente de prisión para cumplir con sus labores de voluntariado, tener salidas de fin de semana y/o ampliar sus permisos de 36 a 48 días anuales. Esta semilibertad podría llevarle a buscar una residencia en España que le facilite la adaptación. Hasta entonces, y a la espera de la aprobación de esta importante solicitud, Iñaki disfruta hasta el próximo miércoles de un segundo permiso junto a los suyos. Esta por ver si, al igual que en el primero, se deja ver paseando con normalidad por las calles de la ciudad alavesa. Aunque su aspecto físico es bueno, nadie puede obviar que el paso de Iñaki Urdangarin por la cárcel ha hecho mella en él.

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