Una turista huye al interior de una laguna para poder llamar al 112 tras ser violada

Se disponía a pasar las vacaciones de la Semana Santa 2017 con su pareja en Pontevedra pero nada más instalarse en el hotel conoció en una cafetería próxima a su alojamiento al hombre que este martes se sentará en el banquillo acusado de un delito de agresión sexual cometido aquella misma noche. Tras dejar sus cosas en el hotel la víctima y su pareja, pasada la una de la madrugada del 14 de abril, entraron en la cafetería señalada, donde pidieron comida y unas consumiciones. El acusado se sentó con ellos en la terraza y comenzaron a hablar. La pareja de la mujer se retiró en determinado momento al hotel, y pasado un tiempo el acusado se ofreció a llevar a la víctima, a quien había visto consumir drogas -según hace constar el escrito de acusación- de vuelta a su alojamiento en coche.

En vez de llevarla a su hotel, expone la Fiscalía, el acusado «la condujo (…) sin su conocimiento ni consentimiento, a una zona, totalmente aislada e intransitable (…), correspondiente a un paraje boscoso y solitario cubierto de maleza y árboles, sito en el término municipal de Salceda de Caselas, y partido judicial de O Porriño». Allí, indica el escrito, «se bajaron del coche y después de tomarse una raya el procesado» se dirigió a su víctima «la agarró de las muñecas y tras quitarle la ropa, la empujó hacia el interior del coche». «A continuación -prosigue la acusación- se puso encima de ella, pese a que ella se resistió en todo momento gritándole y pegándole en distintas partes de su cuerpo para quitárselo de encima, sin lograrlo. Pese a la actitud de plena oposición [de la víctima], el procesado continuó con su claro propósito de obtener su propia satisfacción sexual, y para ello se bajó los pantalones hasta la altura de los tobillos, y dado que ella seguía oponiéndose a tener relaciones sexuales con él, en la forma anteriormente descrita, la golpeó, de forma continuada e incesante en la cabeza (hasta el momento en que ella se quedó inmóvil), al tiempo que tras sacar su miembro viril, lo introdujo en la vagina de ella donde finalmente eyaculó». Posteriormente, cogiendo «la cabeza de ella por la zona del pelo» le obligó a hacerle una felación.

Cuando el acusado salió del coche, la víctima aprovechó «para escapar de allí corriendo sin rumbo fijo». Su agresor la siguió y «se metió en una laguna natural (ubicada enfrente de la empresa Finnfoam sita en San Estevo de Budiño, Salceda de Caselas)», desde donde pudo llamar a Emergencias. Eran las nueve de la mañana.

Fue lo calizada fue localizada minutos después por una patrulla de la Guaria Civil en la zona. El informe del médico forense detalló un extenso parte de contusiones y golpes.

La Fiscalía solicita pena de 14 años de prisión y la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de su víctima, domicilio o lugar de trabajo por 12 años. Concurre la circunstancia agravante de aprovechamiento de las circunstancias de lugar, tiempo y auxilio del artículo 22.2 del Código Penal.

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