Una tormenta de granizo obliga a suspender la etapa y crea el caos en el Tour

(AVANCE). Es mes de julio, pero los Alpes no entienden de calor. Una granizada inesperada en la carretera que debían transitar los ciclistas en el último puerto del día obligó a la organización del Tour a cancelar la carrera a falta de 25 kilómetros. Se decidió entonces tomar los tiempos de la última subida, en el alto de L’Iseran, que Egan Bernal coronó en solitario para convertirse en el nuevo maillot amarillo.

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