Una Liga abonada a los cambios de horarios

La afición del Athletic, uno de los equipos que más seguidores arrastra en los desplazamientos, no está teniendo suerte en este inicio de campeonato. Si su primer encuentro como visitante tuvo que ser aplazado debido al cierre temporal del estadio de Vallecas por las obras que se realizan para mejorar la seguridad del público, el conjunto bilbaíno y su hinchada conocieron este jueves que el duelo del próximo domingo en el campo del Betis, programado para las 18.30 horas, comenzará finalmente a las 20.00 horas. El motivo, las altas temperaturas que se prevén para ese día en Sevilla. A tres días de la cita en el Benito Villamarín, el cambio, ordenado por la Liga para salvaguardar la salud de deportistas y aficionados, trastoca la hoja de ruta de los seguidores rojiblancos que habían organizado viajes, un cambio inesperado de planes debido al calor que ya han tenido que sufrir otras aficiones de Primera y Segunda división en el comienzo de esta temporada.

La modificación de horarios por el calor se ha convertido en habitual durante las primeras jornadas de Liga en ambas categorías y genera debate entre los hinchas, pero no entre los deportistas, que siempre agradecen jugar con temperaturas más suaves. El cambio «no influye» en la preparación del encuentro en el Villamarín, reconoció ayer el rojiblanco Raúl García. La notificación de la Liga, sin embargo, sí agitó las redes sociales, termómetro en el que numerosos hinchas lamentaron lo que consideraron una falta de previsión por parte de la entidad que preside Javier Tebas. Según argumentan, en agosto y septiembre lo normal es que el calor apriete con fuerza en Sevilla y lo lógico hubiera sido que, desde el principio, el partido se disputara a última hora. Para ellos, modificar el horario a falta de tres días supone una falta de respeto al hincha.

Desde Aficiones Unidas, sin embargo, su secretario general, Pepe Hidalgo, aseguró este jueves a ABC que aplauden la medida de la Liga porque va en beneficio de deportistas y aficionados. «Otra cosa hubiera sido cambiar el partido de día, eso sí hubiera supuesto un trastorno importante para los seguidores que se desplazan», apuntilló a este periódico. Esta asociación prefiere introducir en el debate la necesidad de unificar la «normativa» en todas las categorías. «El domingo se retrasa el Betis-Athletic por el calor en la capital andaluz, pero en la primera jornada de Liga de Segunda división B, el pasado 26 de agosto, se jugó un Sevilla B-Ibiza a las 11 de la mañana y con 39 grados. Eso es lo que no puede ser. Nadie se quejó».

Previsión de 35 años

Según explicó la Liga, que desde el inicio del curso ha querido evitar la disputa de partidos por encima de 30 grados, a la hora fijada inicialmente para el comienzo del Betis-Athletic (18.30 horas) se alcanzará una temperatura de 35 grados, por lo que el duelo del domingo empezará finalmente 90 minutos después. Un simple paño caliente, según algunos aficionados que hubieran preferido que el duelo se fijara desde el principio para las 20.45 horas, última franja de la jornada dominical.

Muchos hinchas ponen en cuestión el criterio de Tebas. El pasado 2 de septiembre, a pesar de la previsión de altas temperaturas y de la petición del Gobierno valenciano, la Liga no consideró necesario cambiar el horario del Levante-Valencia (12.00 horas) y el partido terminó jugándose a 31 grados y con una humedad asfixiante.

Según explica a ABC, LaLiga no tiene un límite de temperatura concreto para cambiar el horario de un partido «porque se tienen en cuenta otros factores como la humedad, la sensación ambiental o la región en la que se disputa el partido». En este snetido, la FIFA considera que un partido de fútbol ofrece un riesgo «moderado» hasta los 31,9 grados, considerando suficiente para su disputa que el juego se detenga para rehidratar a los jugadores.

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