Una investigación revela que los pájaros se achican y sus alas crecen

Uno de los autores del estudio, David Willard, muestra parte de los pájaros recogidos Crédito: JOHN WEINSTEIN (FIELD MUSEUM)

Un estudio con miles de p√°jaros a los que se ha medido y pesado desde hace 40 a√Īos muestra que las aves son cada vez m√°s peque√Īas. Al mismo tiempo, para compensar el empeque√Īecimiento, est√°n alargando sus alas. Los autores del estudio solo encuentran una explicaci√≥n a este doble fen√≥meno: el calentamiento provocado por el cambio clim√°tico.

Desde 1978, ornit√≥logos del Museo Field de Historia Natural (Chicago, EE.UU.) realizan una operaci√≥n de rescate algo macabra. Con el inicio de las migraciones de primavera y oto√Īo de millones de aves que sobrevuelan la ciudad, salen del museo y se van a los pies de los rascacielos m√°s altos. No tardan en caer al suelo decenas de p√°jaros que chocan contra los deslumbrantes cristales de los edificios. Los cient√≠ficos poco pueden hacer por ellos salvo clasificarlos por especie, sexo, edad, pesarlos o medir la envergadura de sus alas. Ya han catalogado m√°s de 100.000 ejemplares de 52 especies migratorias.

Ahora, al revisar una muestra de 70.000 aves conservadas en el museo, un grupo de investigadores se ha percatado de que las aves est√°n cambiando. As√≠, seg√ļn publican en Ecology Letters, todas las especies han reducido su masa, con una media del 2,6%. Tambi√©n todas han acortado las dimensiones del tarso, el conjunto de huesos de la base de la pata, en un 2,4%. En paralelo, 40 de las especies han agrandado sus alas de forma significativa, con una media del 1,3%.

“El tama√Īo del cuerpo es un rasgo morfol√≥gico clave que determina c√≥mo una especie interact√ļa con las dem√°s y el entorno, as√≠ que un cambio de tama√Īo es clave para la ecolog√≠a de la especie”, recuerda el ornit√≥logo de la Universidad de Michigan y coautor del estudio Brian Weeks. “En las aves migratorias, que est√°n adaptadas para llevar a cabo migraciones estacionales extremadamente exigentes desde el punto de vista fisiol√≥gico, una reducci√≥n de la masa corporal puede ser especialmente relevante, ya que afecta a la eficiencia metab√≥lica”, a√Īade.

Los autores del estudio, de hecho, relacionan entre s√≠ estos cambios morfol√≥gicos. “Creemos que la magnitud de la reducci√≥n del tama√Īo corporal es significativa ya que parece que habr√≠a provocado el aumento de la longitud de las alas”, sostiene Weeks. Al hacerse m√°s peque√Īos, la migraci√≥n se har√≠a m√°s dura y, para compensar, habr√≠an agrandado sus alas buscando mayor eficiencia en el vuelo. Lo siguiente fue buscar el porqu√©.

“Cuando empezamos a recopilar los datos analizados en este estudio, nos interesaban aspectos de las variaciones interanuales o de estaci√≥n a estaci√≥n en las aves. La expresi√≥n cambio clim√°tico como un fen√≥meno moderno apenas se atisbaba en el horizonte”, comenta Dave Willard, el primero en recoger p√°jaros muertos hace 40 a√Īos y ahora responsable em√©rito de la colecci√≥n ornitol√≥gica del museo y coautor del estudio.

El libro de cuentas en el que, desde 1978, los ornitólogos del Museo Field anotaban los pájaros que recogen tras matarse contra los rascacielos Crédito: KATE GOLEMBIEWSKI (FIELD MUSEUM)

Para los autores, el cambio clim√°tico es lo √ļnico que puede explicar el empeque√Īecimiento de las aves. Las especies estudiadas cr√≠an al norte de Chicago, en los bosques templados y regi√≥n boreal de Canad√° y pasan el invierno al sur de la ciudad, en las √°reas m√°s c√°lidas de EE UU o a√ļn m√°s abajo. Al norte, la temperatura media regional ha variado hasta un grado. Aunque analizaron otras variables, como la disponibilidad de recursos, la que mejor correlacionaba con los cambios en masa y alas era la de las temperaturas.

“El aumento de la temperatura en las zonas de cr√≠a aparece asociado con la reducci√≥n en el tama√Īo corporal”, recuerda Weeks. Esta conexi√≥n no es nueva, fue postulada en el siglo XIX y los ec√≥logos la conocen como la regla de Bergmann. En su versi√≥n resumida dice que, dentro de una misma especie, las poblaciones o subespecies que viven en √°reas m√°s c√°lidas tienden a ser m√°s peque√Īas que las que lo hacen en zonas m√°s fr√≠as. Las diferencies tendr√°n que ver con una mejor adaptaci√≥n al entorno t√©rmico. Lo diferente es que la adaptaci√≥n vendr√≠a provocada por la acci√≥n humana.

Sin embargo, el patr√≥n observado en EE.UU. no parece universal. En Espa√Īa, un grupo de cient√≠ficos lleva estudiando dos poblaciones de ruise√Īores desde hace 20 a√Īos. Anidan en el sur de Madrid despu√©s de una larga migraci√≥n desde sus cuarteles de invierno, en el Sahel africano. “A diferencia de lo que han encontrado en EE.UU., nosotros hemos registrado un acortamiento de las alas y un ligero aumento del tama√Īo”, cuenta el investigador de la Universidad Complutense, Javier P√©rez-Tris.

El ec√≥logo espa√Īol present√≥ en el reciente congreso de nacional de ornitolog√≠a de SEO/BirdLife los resultados preliminares de su estudio con los ruise√Īores. Han visto que cada vez llegan m√°s ruise√Īores alicortos despu√©s de volar de miles de kil√≥metros, un viaje que deber√≠a favorecer a los de alas m√°s largas. A√ļn no est√°n claros los procesos de fondo que intervienen o la conexi√≥n entre los distintos rasgos morfol√≥gicos que est√°n generando patrones tan opuestos pero, como dice P√©rez-Tris, “el fen√≥meno global es que los p√°jaros est√°n cambiando”.

Por MIGUEL √ĀNGEL CRIADO

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