Una gran sede para la Pasión en Zamora

El nuevo Museo de la Semana Santa de Zamora ya tiene diseño. El proyecto ganador del concurso de ideas muestra un edificio que se erige como un gran bloque pétreo medieval conformado a base de sillares de piedra de Zamora de tamaño medio, sin ventanas exteriores ni elementos que puedan hacer sombra o distraer la mirada de monumentos del entorno como la iglesia románica de Santa María la Nueva. Más que hacer un diseño exterior llamativo, los autores del nuevo Museo de la Semana Santa de Zamora han preferido diseñar exteriormente «un edificio neutro» y guardar sus aspectos más llamativos de puertas adentro, una vez que el visitante franquee la entrada y se adentre en el inmueble de 5.200 metros cuadrados de superficie construida. En él, las dos plantas principales, la situada a ras de suelo y el primer piso, que suman 3.500 metros cuadrados, se destinan a espacio expositivo. El segundo piso se reserva a oficinas y en los sótanos se habilitan un centro de archivo e investigación, una zona de docencia, un salón de actos y almacenes.

Esas son algunas de las claves del proyecto elaborado por Matos Castillo Arquitectos, Néstor Montenegro Mateos y Antoni Gelabert Amengual. Otro aspecto fundamental es el diseño del edificio que se abre como una margarita con un eje central y entorno a él distintas capillas lobuladas que reciben la luz a través de patios laterales y, principalmente, mediante puntos de luz cenital con lucernarios situados en lo alto del edificio. El objetivo es colocar debajo de ellos algunos de los grupos escultóricos más emblemáticos de la Semana Santa de Zamora para, a través de la iluminación, aumentar su dramatismo, tal y como explica Néstor Montenegro. En su interior, el edificio será de hormigón tintado y el suelo de terrazo, con materiales fáciles de mantener y la búsqueda de la eficiencia energética con el fin de que el coste de mantenimiento sea el menor posible. Las dos alturas de la parte visitable del museo permitirá ver los distintos grupos escultóricos desde distintas perspectivas para apreciar mejor sus detalles, en consonancia con las directrices establecidas por el museógrafo Enrique Bonet para el nuevo referente museístico de la Semana Santa de Zamora.

También se ha tenido en cuenta la facilidad para mover los pasos y sacarlos del museo cuando en la Semana de Pasión tengan que desfilar en las procesiones. Además, el diseño del inmueble facilita su contemplación sin tener que hacer un único recorrido prefijado y dando libertad al visitante a la hora de descubrir el contenido del museo.

Necesidad de financiación

Con la elección de la propuesta ganadora para el nuevo museo entre los diez proyectos que se presentaron se avanza una casilla más en el camino para que el nuevo espacio museístico sea una realidad. Lo siguiente será elaborar un proyecto más detallado de la ejecución de las obras y contratar los trabajos una vez que se cuente con la financiación necesaria para ello, que se estima en unos seis millones de euros. Para ello, la Junta Pro Semana Santa, promotora de la iniciativa, espera contar con ayudas de las distintas instituciones. En cualquier caso, habrá que esperar hasta el año 2020 para que comiencen las obras y a partir de ahí el plazo de ejecución será de entre 18 y 24 meses. Mientras tanto, los turistas y amantes de la Semana Santa siempre pueden visitar el actual recinto museístico, que se abrió al público en el año 1964 y, aunque ya se ha quedado pequeño, en él pueden contemplarse 36 pasos de los desfiles de la Pasión de Zamora.

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