Una facción de las FARC retoma las armas y Duque acusa al chavismo

Márquez, junto a otros líderes guerrilleros, en el video en el que anunciaron ayer su regreso a las armas Fuente: AFP

El exnúmero dos del grupo Iván Márquez, junto a otros dirigentes, hizo el anuncio con un video desde la selva; el presidente afirmó que Maduro les dio “albergue y apoyo” a los “narcoterroristas”

BOGOTÁ.- En el golpe más duro al acuerdo de paz firmado en Colombia hace tres años entre el grupo guerrillero más antiguo de América Latina y el gobierno, Iván Márquez, exnúmero dos de las FARC, reapareció después de un año vestido de militar para proclamar, mediante un video grabado en la selva, que volvía a las armas junto a otros jefes rebeldes.

“Ha comenzado la segunda Marquetalia [cuna histórica de la rebelión armada] bajo el amparo del derecho universal que asiste a todos los pueblos del mundo de levantarse en armas contra la opresión”, señala Márquez en el video, en el que se lo ve acompañado de Jesús Santrich y Hernán Darío Velásquez, el Paisa, prófugos de la Justicia.

Los tres comandantes aparecen flanqueados por 17 hombres y mujeres con fusiles y una pancarta al fondo en la que se lee: “Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-EP”.

El anuncio supone el mayor revés al acuerdo negociado en Cuba y suscripto en 2016 durante el gobierno del Nobel de la Paz Juan Manuel Santos, que condujo al desarme de unos 7000 combatientes y que pretendía acabar con una rebelión de más de medio siglo y cientos de miles de víctimas.

A su vez, significa un enorme desafío al gobierno del conservador Iván Duque, metido de lleno en la presión regional para sacar del poder a Nicolás Maduro en Venezuela, donde, según autoridades, se refugian grupos armados colombianos. A finales de julio, Maduro aseguró que Márquez y Santrich eran “bienvenidos a Venezuela”.

Ayer, Duque acusó directamente a Maduro tras conocerse el anuncio de Márquez. “No estamos ante el nacimiento de una nueva guerrilla, sino frente a las amenazas criminales de una banda de narcoterroristas que cuenta con el albergue y el apoyo de la dictadura de Nicolás Maduro”, declaró el mandatario en la Casa de Nariño, sede del gobierno.

Además, ordenó la creación de una “unidad especial” para perseguir a los exguerrilleros.

La ONU, que sigue la verificación de los acuerdos, manifestó su condena enfática, pero resaltó que se trata de “un reducido grupo de excombatientes” y que la “inmensa mayoría de hombres y mujeres” de la antigua guerrilla “sigue cumpliendo con la paz”.

Aunque, en efecto, el grueso de las FARC se desmovilizó, unos 2300 combatientes distribuidos en varios grupos conforman las llamadas disidencias y se dedican mayoritariamente al narcotráfico y la minería ilegal, según inteligencia militar.

Márquez -que no se presentó como comandante de las disidencias- anticipó que el nuevo grupo armado buscará “coordinar esfuerzos” con “aquellos compañeros y compañeras que no han plegado sus banderas”, así como con el ELN, la última guerrilla activa en Colombia, con un número similar de tropas.

Después de un año sin noticias sobre su paradero, Márquez justificó su rearme frente a “la traición del Estado a los acuerdos de paz de La Habana” y anunció una “nueva modalidad operativa” que excluye, según él, los secuestros.

Fuentes del gobierno juzgaron “preocupante”, aunque no sorpresivo, el regreso a las armas de Márquez y pidieron la reactivación de la búsqueda internacional de los guerrilleros, no sin antes excluirlos de los beneficios jurídicos del acuerdo que dio origen al partido FARC.

El video, de 32 minutos, fue realizado en las selvas del sudeste de Colombia, limítrofes con Venezuela, según Márquez.

La grabación se encuentra subida al portal farc-ep.info, un dominio web que, según la base de datos de la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números, se creó el 12 de agosto de 2019 en el estado venezolano de Anzoátegui (este), según verificó la AFP.

El partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) y exnegociadores de paz lamentaron el regreso a las armas de Márquez y sus compañeros, pero insistieron en defender el acuerdo que permitió el desarme de miles de combatientes.

Rodrigo Londoño, conocido también como Timochenko y presidente del partido, consideró un “golpe bajo” y una “desafortunada noticia” lo anunciado por sus excamaradas.

“La gran mayoría de la gente que se ha mantenido dentro del proceso se sigue manteniendo porque cree en él, está convencida, tiene preocupaciones, pero ese mensaje sí puede calar en algunos compañeros que están indecisos, puede hacernos algún daño”, agregó.

Por su parte, el expresidente Santos tuiteó: “El 90% de las FARC sigue en el proceso de paz. Hay que seguirles cumpliendo. A los desertores hay que reprimirlos con toda contundencia”.

Agencias AFP, AP y ANSA

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