un oasis de experiencia cristiana en familia

Hoy vamos a hablar de las piedras vivas, que son la Iglesia, aunque de esta parroquia de san Juan de Mirasierra, calle Moralzarzal, 75, bien merecer√≠a que habl√°ramos de las piedras muertas. Es decir, de su imponente arquitectura s√≠mbolo del Verbo de Dios que se hizo carne, y habit√≥ entre nosotros, como si lo hubiera hecho en una tienda de campa√Īa de larga lona. De su retablo, con un gran Pantocr√°tor, que impone con su blancura, ese cielo n√≠veo en el horizonte de la vida. Lo impresionante de esta parroquia es la vida en comuni√≥n, en Iglesia, que se lleva a la casa, a la familia, a lo ordinario que se convierte en extraordinario.

Hay una piedra angular, peque√Īa o grande, que representa el p√°rroco de esta comunidad, el sacerdote Pablo Gonz√°lez D√≠az, s√≠ntesis de ese magn√≠fico clero de Madrid, que lo mismo ha servido en la administraci√≥n del Seminario, que en C√°ritas, que fue Vicario de Vallecas. Total, que se conoce al dedillo la historia y la intrahistoria. Vamos, un sacerdote de cuerpo entero, que habla bajo, pero con la profundidad de la experiencia que le ha llevado a un viaje al centro del ministerio. Por cierto, el p√°rroco est√° acompa√Īado por Demetrio Aznar, Pedro Sabe y Laureano Diego Gonz√°lez, y colabora con ellos el joven estudiante dominicano Victoriano de la Cruz.

Pablo Gonz√°lez, p√°rroco de san Juan de Mirasierra
Pablo Gonz√°lez, p√°rroco de san Juan de MirasierraGuillermo Navarro

Volvamos al p√°rroco de una comunidad que se caracteriza por la creatividad. En el barrio de Mirasierra, un espacio de geograf√≠as familiares aut√≥nomas, hay una isla de cercan√≠a, las viviendas que anta√Īo ocuparon los empleados de Telef√≥nica. Es una zona peculiar, en la que cuando te encuentras a alguien por la calle lo habitual es que vaya haciendo footing con los cascos puestos. La Iglesia, por tanto, es un oasis de experiencia cristiana, al que acuden las familias los fines de semana para articular su tiempo de ocio, para la formaci√≥n, el encuentro con Jes√ļs en los sacramentos, en particular, la eucarist√≠a. Primera originalidad. Al final de cada misa el sacerdote, a los pies del altar, reparte caramelos a los ni√Īos que han asistido a la celebraci√≥n; dos kilos y medio cada fin de semana, cuatro cientos ni√Īos aproximadamente. Claro, oasis de familias numerosas.

En la parroquia hay una gran tarea cumplida, la comunión entre quienes son activos partícipes de la vida de fe. Nuevas Comunidades Catecumenales, presencia notable de los Centros del Opus Dei, un mosaico de colores y formas de experiencia.

Los sacerdotes, por ejemplo, atienden a las Comunidades y, como nota distintiva, pasan el fin de semana, de dos en dos, horas y horas en el confesionario. Sacramento de la penitencia mayoritariamente para hombres y j√≥venes. Una forma de vivir la fe que lleva, por ejemplo, a proponer alternativas al ocio de los adolescentes y los j√≥venes. Los adolescentes de san Pelayo, que as√≠ se llaman, cuenta con un matrimonio joven de padrinos que les acompa√Īa los viernes por la tarde y noche con actividades atractivas, adem√°s de la cena en comunidad. Y los ni√Īos con sus movidas l√ļdicas tambi√©n de fin de semana, que terminan, l√≥gicamente, con hamburguesas y pizzas, que son el lenguaje universal de la globalizaci√≥n gastron√≥mica de las nuevas generaciones. Y, cuando llega el verano, los dos campamentos, que mueven m√°s de doscientos chavales.

Enlaces y misioneros

Pero hablemos de la Red Fraterna de San Juan. En una zona en la que aumentan las personas mayores, en la que la soledad se ha impuesto, el p√°rroco ha creado una red fraterna con dos roles: enlaces y misioneros. Los enlaces son las personas que, en la comunidad de vecinos, se encargan de poner el radar a las necesidades, tambi√©n las econ√≥micas. Y los misioneros son quienes tienen la vocaci√≥n de acompa√Īar, ayudar, llevar el pan y la Palabra. Red de corazones, red de fe, esperanza y caridad. Porque la Caridad de esta parroquia trasciende la pobreza, que no es mucha.

Tambi√©n San Juan de Mirasierra es una parroquia en camino. De ah√≠ las habituales peregrinaciones marianas al Santuario de Nuestra se√Īora de Valverde, la procesi√≥n del Corpus, la de Ramos, es decir, el cuidado de la liturgia. Llega el adviento, la oraci√≥n mariana del Ak√°thistos, la bendici√≥n de los belenes por las casas, el teatro de Navidad de los ni√Īos‚Ķ Todo vida.

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