Un Molinete minimalista, el √©xito de Instagram que faltaba para completar el a√Īo

Graham, delante de su flamante instalación, que cambia con la luz Crédito: Ignacio Sánchez

Se puede visitar desde hoy Whirligig, la obra que Dan Graham concibió para la explanada de Fundación Proa

Un laberinto realizado con unos vidrios curvos tra√≠dos directamente de B√©lgica promete ser la pr√≥xima sensaci√≥n del arte contempor√°neo en Instagram. As√≠, la muestra “Minimalismo, posminimalismo y conceptualismo” en Fundaci√≥n Proa se suma a la catarata de posteos de selfies de arte (toda una nueva categor√≠a) provocada por las obras de Leandro Erlich (Malba) y Julio Le Parc (CCK), hits absolutos del invierno porte√Īo. Whirligig (molinete) semeja la entrada circular a un edificio corporativo, pero aislada de su contexto, en la vereda que da al Riachuelo, tiene la resonancia de un juego mental. Es una idea pura puesta en el espacio y lo que vemos es a nosotros mismos recorri√©ndola en un remix con el reflejo del exterior. Ayer, apenas qued√≥ inaugurada con la presencia de su autor, el artista Dan Graham (Illinois, 1942), los transe√ļntes apuntaban sus celulares para captar los reflejos que van cambiando con la luz del sol. Esto hace de Whirligig una obra mutante cuyo efecto √≥ptico va mutando a lo largo del d√≠a.

Graham pens√≥ la obra como una instalaci√≥n site specific (de sitio espec√≠fico) para la explanada de Proa y confi√≥ su ejecuci√≥n al arquitecto Kris Kimpe. La instituci√≥n de La Boca hizo de las intervenciones en el espacio p√ļblico una marca y, en ese sentido, Whirligig se suma a piezas emblem√°ticas como Maman (popularizada como la ara√Īa), de Louise Bourgeois (2011), y “Forever Bycicles”, de Ai Wei Wei (2017). Acaso menos espectacular y medi√°tico, el Molinete de Graham va en consonancia con una vanguardia que propuso la disoluci√≥n de la materialidad del arte en sus ideas. “La obra puede ser considerada un espacio l√ļdico o una divertida casa de juegos para los m√°s chicos. No debe ser observada simplemente como un objeto escult√≥rico en el espacio p√ļblico; su prop√≥sito es que el espectador viva la experiencia de atravesarla”, explica Graham.

Crédito: Ignacio Sánchez

El artista, que se apoya en un bast√≥n para caminar y lleva una camisa de estampado b√ļlgaro, explica que esta obra, hecha especialmente para Buenos Aires, es una versi√≥n ampliada de otra realizada para una estaci√≥n de tranv√≠as en Par√≠s. “Fue un pedido de su alcalde, que era socialista, verde y gay. Siendo norteamericano, me considero un socialista europeo, y lamentablemente el √ļnico pa√≠s socialista que queda en Europa hoy es Noruega”. Las superficies espejadas son una marca de f√°brica en el arte de Graham, parte de la escuder√≠a de la poderosa Lisson Gallery de Londres, y tienen que ver con sus observaciones sobre los cambios en la arquitectura estadounidense a lo largo del tiempo. Por un lado, replica el espacio l√ļdico que florec√≠a en los playgrounds que se constru√≠an en serie durante su infancia en los a√Īos 40 en Newark, Nueva Jersey. Por otro, es un comentario acerca de los edificios espejados que se multiplicaron entre la administraci√≥n Carter y los a√Īos 80. All√≠ donde antes se ve√≠a a la gente trabajar ahora se replicaba el cielo con sus nubes. Graham prefiere pensar lo suyo como una observaci√≥n sociol√≥gica de la arquitectura antes que como una cr√≠tica. Sus h√©roes, asegura, vienen de la arquitectura y del rock and roll. El japon√©s Junzo Sakakura y el grupo ingl√©s The Kinks, por caso. Una de sus obras m√°s c√©lebres es Homes for America (1966), una documentaci√≥n fotogr√°fica de estereotipos urbanos y, por otra parte, desde los 60, Graham ha escrito de rock y cultura pop en muchas publicaciones (es autor del libro Rock, mi religi√≥n). “Antes que artista me considero un erudito del rock”, afirma este artista con instalaciones p√ļblicas en Nueva York, Londres, Par√≠s y Tokio, entre muchas otras ciudades.

Crédito: Ignacio Sánchez

En af√°n de explicar el concepto de su Molinete, Graham es capaz de remontarse a la genealog√≠a de los jardines del Renacimiento, se√Īalar la aparici√≥n de los parques de diversiones en los Estados Unidos y detectar los rasgos de una arquitectura-b√ļnker en los a√Īos de Reagan replicada en los grandes museos como la Tate de Londres. La aparici√≥n de un laberinto trasl√ļcido frente al Riachuelo hace inevitable la cita de Jorge Luis Borges. Graham lo tiene bien le√≠do, pero no se considera particularmente influenciado por el autor de El Aleph. “Siempre lo pens√© como un iniciador de la literatura de ciencia ficci√≥n”, se√Īala. Sus referencias sobre la Argentina son, acaso, estramb√≥ticas. Cuando se le pregunta si conoce algo de la escena art√≠stica del fin del mundo dir√° que “Cristina [por la expresidenta Cristina Fern√°ndez de Kirchner] tiene el r√©cord mundial de cirug√≠as est√©ticas” y que “Evita empez√≥ como una prostituta que hac√≠a pel√≠culas de clase B antes de llegar al poder”. Una mitolog√≠a argentina for export.

Ayer, los reflejos de este hombre cansado, de barba blanca y bast√≥n, un pionero del minimalismo estadounidense que organiz√≥ la primer muestra individual de Sol Le Witt, se reflejaban dentro de su propia invenci√≥n ligeramente confundidos con los reflejos de las gr√ļas y el estuario boquense.

Ma√Īana, acaso, Molinete ser√° un hashtag de Instagram, el museo del yo m√°s grande del universo.

ADEM√ĀS

Lee m√°s: lanacion.com.ar


Comparte con sus amigos!