un deporte que no para de subir

El 3 de agosto de 2016 el Comité Olímpico Internacional (COI) anunció que en los Juegos de Tokio 2020 habrá cinco nuevos deportes: béisbol/sóftbol, surf, escalada deportiva, kárate y monopatín. La escalada deriva del alpinismo y en los últimos años ha aumentado de forma muy notable su práctica en todo el mundo. Además, es seguido con mucha expectación en programas televisivos. Estas dos circunstancia han hecho que el COI lo incluya en su parrilla olímpica.

ABC ha querido conocer más de cerca este deporte y ha contactado con Daniel Alonso Castilla, toledano de 39 años, guía titulado y profesor de escalada. Alonso cree que la inclusión en el programa olímpico «es un justo reconocimiento a un deporte que tiene varios perfiles que lo hacen muy atractivo para su práctica, sobre todo, el contacto con la naturaleza y el reto de de ir arañando centímetros cada vez más a esas paredes tan verticales».

Para las competiciones en Tokio 2020 será necesario el montaje de estructuras artificiales metálicas con paneles rugosos y presas, simulando las condiciones de las paredes rocosas naturales. Son los llamados rocódromos, unas estructuras ubicadas en pabellones donde los deportistas tendrán que batirse en duelo mostrando su destreza y agilidad.

Castilla-La Mancha no cuenta con ninguna gran infraestructura de este tipo. Eso sí, casi todas las ciudades albergan algún pequeño o mediano rocódromo donde poder entrenar. En Toledo destaca el gestionado por el club de escalada Vertical, con 30 años de recorrido. Aquí se forjaron grandes escaladores como Esther Bullido, que hace unos años consiguió ser la segunda mujer en España en resolver una vía de «8ª».

O Eva López, reputada entrenadora profesional y escaladora que en 2013 realizó su máximo nivel en una vía de «8c+», un grado que solo cuatro mujeres han alcanzado en España. Y cómo no, Luis Alfonso Félix, quien sigue cosechando rutas de altísimo nivel como una de «9ª+». casi todas ellas logradas en Cuenca.

Precisamente, en Cuenca es donde se concentran las mejores vías y las de mayor dificultad en nuestra región. Hasy hasta 1.500. Son rutas que han marcado diferentes etapas de la escalada como «La Dama», «Public Enemy» y, más recientemente, «La Seta». En Toledo, lejos de Cuenca en cuanto al número y a la calidad de las vías, también hay algunas de gran belleza como «El Diedro» o «La Pared Roja».

Peligrosidad, solo aparente

Sobre la aparente peligrosidad que tiene la montaña, este guía toledano aclara: «Estadísticamente, es un deporte de mucho menor riesgo que el fútbol, por ejemplo. Hay que tener claro que ascender por una pared montañosa no es una broma, pero para eso estamos nosotros, los guías y profesores de este deporte».

Daniel Alonso explica que desde 2003 las titulaciones de guías están regladas por el Ministerio de Educación mediante dos niveles de estudios. En este ámbito, hay un toledano, Raúl Lora, que es «ya un gran experto como guía de montaña» y «goza de gran prestigio a nivel internacional».

En todo caso, resulta evidente que para la práctica de este deporte es fundamental que alguien experto te enseñe. Alonso es propietario de la empresa «Caminos Da Roca», ubicada en Toledo. En ella da cursos de iniciación, técnica de cuerda o escalada. «Los principios de aprendizaje son básicos y sencillos. Poco a poco se va cogiendo confianza y se pierde el miedo a la escalada. Es evidente que en cuatro ratos de práctica no te da para escalar el Cervino (la montaña más famosa de los Alpes, de casi 4.500 metros de altitud), pero si se tiene ilusión y voluntad se puede aspirar a subirlo», añade con rotundidad.

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