Un cuerpo de lo m√°s natural

El CDAN, en Huesca (para referirnos a √©l con propiedad habr√≠a que decir Centro de Arte y Naturaleza. Fundaci√≥n Beulas), es uno de esos espacios art√≠sticos espa√Īoles que nunca hemos apreciado como merece. No lo han hecho sus pol√≠ticos (depende econ√≥micamente de ayuntamiento local, diputaci√≥n y gobierno regional), a tenor de lo que va aireando en prensa su actual director, Juan Guardiola. De hecho, esta visita a sus espacios fue una nueva oportunidad para sacar estos temas a colaci√≥n. Pero raz√≥n no le falta: en su caso, no se trata tanto de que la crisis (una vez m√°s) haya mermado sus presupuestos, sino de que estos ni siquiera se cumplen.

Y es una l√°stima, porque hace que se reduzcan las posibilidades de un centro del que el aragon√©s deber√≠a sentirse orgulloso (pero ahora los vientos soplan m√°s a favor de Sijena), con una historia, cuanto menos, peculiar: la de un joven catal√°n -que a√ļn no sab√≠a que llevaba un artista dentro- al que en los a√Īos 40 la mili le manda directamente a Huesca. All√≠, se enamora de sus paisajes… Y de una de sus mujeres. Por eso fijar√° all√≠, con el tiempo, su residencia, y por eso all√≠ le pedir√° a Garc√≠a de Paredes, el arquitecto, que le dise√Īe su vivienda y, en un edificio anexo, su taller.

La tercera pata

Ese ser√° el comienzo de un conjunto art√≠stico at√≠pico (con su propia obra e intercambios con otros artistas) que Beulas termin√≥ donando en los noventa al consistorio a cambio de un museo para albergarlo. Ese museo es un tercer inmueble, que, como se construye en los dosmiles, ten√≠a que llevar el nombre de un grande como Moneo. Mucho museo para ¬ępoca chicha¬Ľ, que sus responsables decidieron ensanchar especializ√°ndolo en un espacio volcado con la Naturaleza, dando pie a una nueva l√≠nea en la colecci√≥n, m√°s un conjunto de piezas monumentales que marcan un itinerario que se expande por los jardines del CDAN y los supera por el territorio de Huesca.

Hoy, unos presupuestos asfixiados invitan m√°s a tirar de ingenio y a replegarse en el programa expositivo, que vincula lo natural con los temas m√°s variados; lo que incluye el f√ļtbol, la pr√≥xima parada (recuerden que el Huesca ascendi√≥ a primera y que hay que buscar recursos donde haga falta).

Con los presupuestos asfixiados, el CDAN se repliega en un compacto programa expositivo

Ahora, lo que demanda su atenci√≥n son los asuntos de g√©nero, con una imponente muestra en su modestia (Territorios que importan) en la que, superado el shock acumulativo y el diab√≥lico recorrido al que obliga la planta del museo, da pie a fogonazos de primer nivel (sobre todo en la secci√≥n ¬ęEcofeminismos¬Ľ, con Agnes Denes o Gina Pane, pero tambi√©n en otras, con Fina Miralles, la relectura de Goya o la xilograf√≠a japonesa; L. Rosenfeld, A. Bella Geiger, A. Senra…), y que culmin√≥ en un congreso sobre la cuesti√≥n con la Universidad Aut√≥noma de Madrid, lo que demuestra que, si se quiere, se puede…

El ciclo se complementa, como en otras ocasiones, con un segundo proyecto individual, en esta ocasión, protagonizado por Ana Mendieta (presente en la colectiva), una mirada específica al vídeo (Tabaimo) y una cita que contextualiza una obra de la colección (Mapi Rivera).

El CDAN, tras el fallecimiento de Beulas, ¬ęhered√≥¬Ľ su vivienda y su taller, as√≠ como un vasto terreno ideal para un programa de residencias y la implementaci√≥n de su centro de documentaci√≥n. Eso quiere su director, pero para ello hacen faltan apoyos, humanos y financieros, y la complicidad de la ciudadan√≠a. Lo natural.

Lee m√°s: abc.es


Comparte con sus amigos!