Un activista británico detrás de la fatua de Irán a Salman Rushdie

Una investigación ha descubierto que la sentencia de muerte contra Salman Rushdie por su novela «Los versos satánicos» fue solicitada por un líder musulmán británico que visitaba Irán, informa «The Times».

El autor se vio obligado a esconderse durante una década, decenas de personas murieron en protestas alrededor de todo el mundo e incluso un editor noruego y un traductor japonés fueron asesinados, explica este medio británico.

Detrás de la fatua estaría Kalim Siddiqui, director del Instituto musulmán pro-iraní de Gran Bretaña, que visitó Irán antes de la amenaza de muerte fue declarada.

Recordemos que hace tan solo dos años, los medios de comunicación iraníes aumentaron la recompensa por el asesinato del escritor británico hasta los 600.000 dólares, lo que sumado a otras aportaciones rondaría casi los 4 millones de dólares lo que se pagaría por su cabeza.

El líder de la revolución iraní, el ayatolá Jomeini, emitió 1989 una «fatua» o edicto religioso ordenando a todo musulmán matar a Rushdie por escribir un libro que consideraba «blasfemo». La orden forzó a Rushdie a vivir desde entonces escondido. Los dirigentes del régimen fundamentalista iraní afirman que el decreto de Jomeini es «irrevocable y eterno» aunque, a su vez, en 1998 Irán dijo que ya no apoyaba esta condena a muerte.

Siddiqui, que murió en 1996 a la edad de 62 años, era conocido por ser un agitador de los musulmantes británicos, instándolos a llevar a cabo la fatua, explica «The Times». El periodista de «The New Statesman», Yasmin Alibhai-Brown, en los tiempos en los que se declaró la fatua dijo que Siddiqui fue quien viajó a Irán con su asistente para decirle al ayatolá que impusiera la fatua. «Lo sé porque entrevisté a ambos».

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