Tres a√Īos de la intervenci√≥n ¬ęclave¬Ľ de Rusia en la guerra civil siria

El pr√≥ximo domingo se cumplir√°n tres a√Īos desde que el presidente Vlad√≠mir Putin decidiese intervenir en Siria en ayuda de Bashar al Assad, que estaba entonces totalmente contra las cuerdas. Queda s√≥lo por liberar el basti√≥n rebelde de Idlib, situado al noroeste del pa√≠s y fronterizo con Turqu√≠a, pero su recuperaci√≥n se har√° esperar tras el acuerdo alcanzado la semana pasada en Sochi entre Putin y su hom√≥logo turco, Recep Tayyip Erdogan.

Putin acept√≥ suspender el asalto final al Idlib debido a las presiones de la comunidad internacional y, sobre todo, de Turqu√≠a. Pero Mosc√ļ espera que Ankara act√ļe ahora con mayor resoluci√≥n contra los grupos yihadistas y modere a sus milicias aliadas para lograr que el enclave no sea un peligro ni para Assad ni para las dos bases militares que Rusia tiene en Latakia, la naval de Tart√ļs y la a√©rea de Jmeimim.

De que se consiga o no este objetivo depende que contin√ļe el actual entente entre Rusia y Turqu√≠a, condici√≥n fundamental para la buena marcha de la operaci√≥n hacia la victoria final en Siria y hacia la apertura definitiva de un proceso pol√≠tico en el que Assad, como desea el Kremlin, juegue un papel central.

Un nuevo elemento inquietante e inesperado, aunque no por eso totalmente imprevisible, ha sido la enrarecida atmósfera que ha generado entre Rusia e Israel el derribo, el pasado martes frente a las costas de Latakia, de un avión de reconocimiento ruso Iliushin-20 por misiles sirios S-200.

El Ministerio de Defensa ruso volvi√≥ ayer a culpar a Israel del incidente , ya que, seg√ļn el portavoz castrense, √ćgor Konash√©nkov, uno de los cuatro cazas F-6 israel√≠es que participaban en un bombardeo contra instalaciones del Ej√©rcito sirio en Latakia ¬ęse parapet√≥ detr√°s de nuestro Il-20 y el sistema antia√©reo lo detect√≥ como enemigo¬Ľ.

Negligencia criminal

¬ęLos datos objetivos presentados hablan de falta de profesionalismo o, como m√≠nimo, de negligencia criminal de los pilotos de los cazas israel√≠es, cuya acci√≥n produjo la muerte a 15 militares rusos¬Ľ, asegur√≥ Konash√©nkov el domingo. A su juicio, Israel ¬ęincurri√≥ en una clara violaci√≥n del acuerdo ruso-israel√≠ del 2015 para la prevenci√≥n de este tipo de situaciones en Siria¬Ľ. El portavoz de Defensa cree adem√°s que Israel puso en peligro el tr√°fico en la zona de aviones comerciales. Israel declin√≥ ayer comentar las palabras de Konash√©nkov, pero sigue negando su culpabilidad.

Pese a los evidentes v√≠nculos existentes entre Mosc√ļ y Damasco, ya desde la √©poca sovi√©tica, y a la existencia de indiscutibles intereses rusos en Siria, Putin estuvo mirando para otro lado durante cuatro a√Īos. La guerra civil en el pa√≠s √°rabe comenz√≥ en 2011 y en 2015, cuando Assad estaba completamente acorralado y hab√≠a perdido el control sobre m√°s de dos tercios de su territorio, Rusia de repente decidi√≥ intervenir.

Rusia, gran potencia

Los analistas coincidieron entonces en se√Īalar que debido a que la anexi√≥n de Crimea y la ayuda militar a los separatistas del este de Ucrania hab√≠a da√Īado la imagen internacional de Rusia, adem√°s de provocar un rosario interminable de sanciones, la mejor forma de desviar la atenci√≥n y tratar de recuperar el prestigio perdido era demostrando que Mosc√ļ colabora en primera l√≠nea para erradicar a grupos terroristas tan atroces como el Daesh y el Frente al Nusra (filial local de Al Qaida). Corr√≠an por las televisiones mundiales terribles escenas de decapitaciones y torturas de verdugos del autoproclamado Estado Isl√°mico. Putin retomaba as√≠ la iniciativa, reafirmaba el papel de Rusia como gran potencia y evitaba la ca√≠da de un nuevo dictador, algo que parece producirle alergia despu√©s de lo visto en Irak con Saddam Hussein y en Libia con Muammar Gaddafi.

Tras una fase preparatoria que hab√≠a comenzado en agosto, el 30 de septiembre de 2015, Rusia lanzaba sus primeros bombardeos contra posiciones yihadistas, aunque despu√©s qued√≥ patente que los ataques masacraban tambi√©n a muchos grupos de la oposici√≥n a Assad considerados moderados. Y es que Putin nunca ocult√≥ que su objetivo en Siria, adem√°s de la cacareada lucha contra el terrorismo, era ¬ęestabilizar¬Ľ el r√©gimen ¬ęleg√≠timo¬Ľ de Assad. Tres a√Īos m√°s tarde, Rusia tiene m√°s cerca que nunca culminar con √©xito su intervenci√≥n militar.

El mes pasado, el Ministerio de Defensa ruso distribuy√≥ mediante un v√≠deo el primer documento pormenorizado sobre la participaci√≥n de las Fuerzas Armadas rusas en el conflicto sirio y el n√ļmero total de efectivos que han estado destinados en el pa√≠s √°rabe desde el 30 de septiembre de 2015, que asciende a un total de 63.012. Esa cifra de militares rusos ¬ęhan tenido experiencia de combate en Siria¬Ľ, subraya el informe, que eleva el n√ļmero de generales a 434 y a 25.738 el de oficiales.

Retirada no cumplida

Putin ha anunciado hasta tres veces la retirada de sus tropas de Siria, pero en los tres casos han sido gestos propagand√≠sticos dirigidos m√°s bien a intentar tranquilizar a sus compatriotas, preocupados con el excesivo gasto militar cuando hay otras urgencias en el pa√≠s. Al final, el presidente ruso tuvo que reconocer que sus soldados permanecer√°n en Siria ¬ęmientras su presencia resulte beneficiosa¬Ľ y no ha vuelto a concretar ninguna nueva fecha para su repatriaci√≥n.

El Ministerio de Defensa ruso sostiene que sus aviones llevaron a cabo más de 39.000 incursiones contra objetivos en territorio sirio, aniquilando a más de 86.000 terroristas y destruyendo cerca de 121.466 instalaciones pertenecientes a los insurgentes. El conflicto ha permitido experimentar al Ejército ruso 231 tipos diferentes de armamentos.

Los aparatos más utilizados en las operaciones contra los extremistas en Siria están siendo los Sujói, el Su-24M y el Su-25SM, capaces de transportar una cantidad significativa de municiones, principalmente bombas aéreas. Los aviones Su-30,  Su-34 y Su-35 también realizan operaciones de combate destruyendo puestos de mando, campamentos y grupos de terroristas.

El logro más indudable del Ejército ruso fue el despliegue de la base aérea de Jmeimim, en Latakia, en tan solo un mes. En la base fueron construidos todos los dispositivos de apoyo material y de ingeniería para el grupo aéreo ruso. Los complejos de defensa aérea S-400, Pantsir-S1, Buk-M2, junto a otros sistemas, son empleados para la defensa de la base, mientras que los drones monitorean su territorio. También los helicópteros de ataque Mi-28, Mi-35 y Ka-52 se utilizaron ampliamente en Siria.

Ensayo de material militar

Por otro lado, las Fuerzas Armadas rusas han ensayado en Siria misiles Iskander y Kalibr, capaces de portar armas nucleares t√°cticas, tambi√©n cohetes para¬† equipar aviones de combate, los X-101, lanzaderas navales Basti√≥n para golpear objetivos en la costa enemiga y casi todos los tipos de aeronaves que Rusia tiene en su arsenal. Han sido probados tambi√©n los nuevos dispositivos de guerra electr√≥nica, blindados de la √ļltima generaci√≥n como el Taif√ļn-K, robots de combate y para desminado, muy √ļtiles sobre todo en Palmira.

Lo que se desconoce a ciencia cierta es el n√ļmero de bajas que han sufrido las fuerzas rusas en estos tres a√Īos. Putin promulg√≥ en mayo de 2015, en la v√≠spera del comienzo de la intervenci√≥n armada en el pa√≠s √°rabe, una ley que proh√≠be facilitar cifras de militares muertos en ¬ętiempos de paz¬Ľ. Los datos que se manejan ahora mismo se refieren a los casos de muertes m√°s sonados, de altos mandos o los dos pilotos abatidos. Tambi√©n el de los 15 tripulantes del Il-20 derribado la semana pasada. Alg√ļn otro caso se ha traslucido gracias a las declaraciones de sus familiares. Todos ellos suponen en torno a un centenar de bajas. Contando tambi√©n los m√°s de 200 mercenarios rusos del grupo Wagner, aniquilados el pasado febrero en Deir ez Zor, al noreste de Siria, en un ataque de la coalici√≥n internacional que lidera Estados Unidos, salen m√°s de 300 muertos. Algunas ONGs elevan la cifra a 400 y otras creen que solamente en Deir ez Zor hubo 600.

Otro enigma es el costo real de la guerra en Siria para las arcas rusas. La editora brit√°nica IHS Jane’s calcul√≥ el a√Īo pasado que Rusia gastaba cada d√≠a en Siria entre 2 y 3,5 millones de euros. La √ļnica vez que Putin habl√≥ de cifras al respecto fue en marzo de 2016 y declar√≥ que, hasta ese momento, se hab√≠an gastado 33.000 millones de rublos (m√°s de 500 millones de euros seg√ļn el cambio de entonces).

Hace justo un a√Īo, el diario econ√≥mico ruso RBK publicaba su propio estudio, en el que elevaba la cantidad a 140.000 millones de rublos (2.050 millones de euros). El √ļltimo c√°lculo lo hizo el partido opositor ruso ¬ęY√°bloko¬Ľ el pasado marzo y arrojaba una suma que podr√≠a oscilar entre los 172.300 millones y los 245.100 millones de rublos (de 2.300 a 3.270 millones de euros). Esto en mitad de una situaci√≥n econ√≥mica muy adversa para Rusia a causa de las numerosas tandas de sanciones impuestas por EE.UU. y la UE.

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