«Tokio nos quita el sueño»

Ayer fue un día tan especial como ajetreado para las selecciones masculina y femenina de waterpolo, que ya lucen en nuestro país los metales obtenidos en el Mundial de Gwangju. Una jornada de celebración en la que los equipos dirigidos por David Martín y Miki Oca fueron recibidos en La Zarzuela por los Reyes Don Felipe y Doña Letizia. Fue tras un breve paso por el Consejo Superior de Deportes y el Comité Olímpico Español, donde ambos conjuntos fueron homenajeados. Una «plata especial con billete a Tokio», como la llamó la jugadora Bea Ortiz. «Y conseguida gracias a la unión, la familia, el trabajo, la combinación de veteranos y jóvenes, el esfuerzo y la humildad», como añadió Alberto Barroso, otro de los medallistas españoles. Un subcampeonato del Mundo con un final agridulce que les sirvió para aprender y seguir creciendo y que ambos combinados desean mejorar en siguientes citas. «Nosotras siempre queremos lo máximo. Queremos ganar y conseguir el oro. Al final, de todas las derrotas aprendemos y sabemos que después de cada una llegamos más fuertes», apuntó Ortiz. «Para ganar finales hay que saber perderlas», siguió Barroso. «Hemos perdido una, entonces ahora tenemos un sueño, que es ganarla. Pero yo creo que todo es un aprendizaje. Esta derrota nos sirve para seguir creciendo. El mes que viene empezamos otra vez la temporada y tenemos que trabajar y trabajar. No nos queda otra. Hay que seguir adelante, con la cabeza arriba y pensando en Tokio. Todas las noches sueño con el oro y trabajaremos cada día para llegar bien allí». Un sueño que parecía imposible, pero que cada vez está más latente en sus vidas, una única ambición que comparten los cuatro medallistas mundiales y que trunca cada una de sus noches. «Yo si no es por el oro, no voy», confesó entre risas a ABC su compañero de selección, Fran Fernández, pero muy seguro de sus palabras. «Quiero pensar que esta plata es el primer paso para el éxito del futuro», señaló. «Estamos felices porque no es fácil lo que hemos hecho, pero sí que es verdad que el deporte es ambicioso. Cuando llega una final la quieres ganar y más contra un rival que consideras que le puedes vencer. Pero según van pasando las horas y vamos pensando de dónde venimos y dónde estamos, creo que tenemos que estar muy orgullosos. La clasificación olímpica es algo muy grande porque es el sueño de todo deportista y cada vez está más caro conseguirlo. Nosotros ya lo tenemos». EE. UU., la bestia negra Ellos, que no veían medalla desde 2009 en Roma, se han quitado los complejos, y ellas, que siempre que se han quedado a las puertas de la gloria ha sido tras caer contra Estados Unidos, se ven más capaces que nunca de superar a su bestia negra. «Las americanas nos ganan en lo físico y porque ellas están siempre juntas. Nosotras por el tema de los clubes solo nos reunimos en verano. Intentaremos compenetrar clubes con selección para que vayamos todas a lo mismo y vamos a focalizar mucho el tema físico. Tenemos mucho tiempo para poder prepararlo y mentalizarnos bien para saber lo que nos espera allí. Estoy tranquila, vamos a ir al cien por cien con todo lo que tenemos», afirmó una contundente Maica García, una de las veteranas del equipo. «Sé que estamos preparadas. Estoy segura de que la próxima vez que nos crucemos con Estados Unidos el partido será nuestro», apostilló su compañera Ortiz.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!