Tirar bidones sin control tiene multa

Cualquier práctica relacionada con el ciclismo está asociada a la sostenibilidad, a la conservación del medio ambiente y al ritmo de una vida sana. Montar en bicicleta representa ese estilo y en el ciclismo profesional sucede lo propio: la UCI impuso este año una serie de indicaciones vinculadas al reciclaje de residuos en las pruebas. En la Vuelta también se aplican.

En la ronda está prohibido arrojar restos de envoltorios o bidones de agua al libre albedrío. La antigua imagen de los corredores lanzando recipientes a las cunetas o a cualquier espacio no señalizado tiene los días contados.

Los ciclistas se están acostumbrando a cambiar sus hábitos. «Deben tirar los bidones en las zonas donde haya público, en las zonas donde estén sus auxiliares ofreciendo agua, en las zonas de avituallamiento o en las zonas de recolecta de deshechos», explica el director deportivo de la Vuelta Kiko García.

En las primeras etapas, cuando todos se está habituando a la normativa, fueron sancionados varios corredores con 200 francos suizos (la moneda oficial del ciclismo) -unos 185 euros- por desechar fuera de las zonas autorizadas. «Si lo hacen donde no hay nadie y les ve un comisario, les pueden sancionar», comenta García.

Estamos pues ante otra perspectiva del costumbrismo en el ciclismo. Los corredores deben fijarse en las zonas habitadas para deshacerse de sus bidones. «Deben intentar dejarlos caer al suelo sin lanzarlos al aire para no dañar a nadie», resume el director deportivo.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!