su discurso contra la corrupción se hunde en Arroyomolinos

Pleno del 15 de noviembre, Asamblea de Madrid. Diputados del PP, PSOE y Podemos aprovechan cualquier intervenci√≥n ‚Äďda igual el asunto‚Äď para hacear alguna referencia hiriente a los √ļltimos casos de corrupci√≥n denunciados en el Ayuntamiento de Arroyomolinos, gobernado por Ciudadanos. La formaci√≥n naranja, siempre en un dif√≠cil equilibrio ideol√≥gico, apoyando al Gobierno popular y critic√°ndolo a la vez, votando a favor de unas propuestas mientras ayuda a tumbar otras, se ha ganado las antipat√≠as generales. Les tienen ganas y se nota. Y la situaci√≥n en este municipio se ha convertido en la excusa perfecta para atizarles.

En las √ļltimas semanas los esc√°ndalos se han ido superponiendo unos a otros. La cadena SER ha desvelado un c√ļmulo tal de presuntas irregularidades en relaci√≥n con su bolsa de empleo p√ļblico que el propio Consistorio se ha visto obligado a poner en marcha una investigaci√≥n interna para aclarar lo sucedido. No es para menos: el ruido ha sido muy intenso.

Primero fue la denuncia de que se hab√≠an cambiado tres veces los requisitos para acceder al puesto de gestor de redes sociales, hasta que el elegido result√≥ ser el candidato favorito. Luego, nombramientos a dedo de familiares de concejales. M√°s tarde, el contrato de un arquitecto municipal del que se denuncia que se dio ¬ęsin abrir proceso selectivo y sin publicidad¬Ľ, seg√ļn alertaba la Secretar√≠a del Consistorio en un informe. El mismo documento que planteaba dudas sobre otros puestos: el de la socia de una exconcejal de Empleo del PSOE, que ahora es portavoz de este grupo; o el √ļltimo conocido, un puesto que parec√≠a hecho a medida. Se ped√≠a tener de 50 a 55 a√Īos, carn√© de manipuladora de alimentos y experiencia en enfermer√≠a.

El escándalo desatado por estas prácticas, aparentemente irregulares, ha sido tal que desde el Ayuntamiento han decidido iniciar una investigación interna, al tiempo que los grupos de oposición llevaban el caso ante la Fiscalía. Para preocupación de los responsables de la formación naranja, llueve sobre mojado: antes de éstos casos relacionados con la bolsa de empleo, tuvo lugar otro de mayor calado, que terminó con la sustitución del anterior alcalde, Carlos Ruipérez, que dimitió tras abrirle el partido un expediente de expulsión cuando fue detenido en la operación Enredadera.

Cs vade√≥ entonces el temporal como pudo, defendiendo que el ex regidor hab√≠a cumplido con los estatutos y su Carta √Čtica al poner el cargo y el acta a disposici√≥n del partido. Y puso en su lugar al actual alcalde, Andr√©s Mart√≠nez Blanes, al que le ha tocado apechugar con las denuncias por presuntas irregularidades en contrataciones p√ļblicas previas a su llegada.

Ignacio Aguado, portavoz de Ciudadanos en la regi√≥n, mantiene el tipo y dice que el partido est√° ¬ęa la espera¬Ľ del resultado de la investigaci√≥n. Una vez conocidas sus conclusiones, afirm√≥, ¬ętomar√°n las decisiones que haya que tomar¬Ľ. El asunto preocupa. A todos los efectos, la gesti√≥n del municipio que pretend√≠an convertir en escaparate de su modelo de actuar, la que llaman ¬ępol√≠tica √ļtil¬Ľ, parece que al menos en apariencia ha resultado ser √ļtil s√≥lo a algunos aprovechados. Se duelen de que casos como este den al traste con el trabajo de varios a√Īos, enarbolando la bandera de la regeneraci√≥n y de la limpieza en pol√≠tica.

Presión del PP

Aguado ha tenido que afrontar semanas de presi√≥n del resto de grupos, pero especialmente ha sentido en su nuca el aliento del PP. En este partido no olvidan que fueron las exigencias de Ciudadanos en cuestiones de lucha contra la corrupci√≥n las que llevaron a incluir en el acuerdo de investidura entre ambos partidos la obligaci√≥n de separar de su cargo a cualquier investigado por corrupci√≥n. Una filosof√≠a que la expresidenta Cristina Cifuentes incorpor√≥ despu√©s al c√≥digo √©tico del PP, y por la que decenas de diputados regionales y otros cargos p√ļblicos han tenido que dejar de serlo tras haber sido investigados.

Los responsables populares han ca√≠do en tromba sobre Ciudadanos a cuenta del caso de este municipio: el presidente regional √Āngel Garrido fue muy directo: ¬ęLa gesti√≥n de Arroyomolinos representa la gesti√≥n de Ciudadanos¬Ľ. Una frase que refleja c√≥mo ese espejo en que la formaci√≥n naranja quer√≠a que se miraran el resto de partidos se les ha roto literalmente entre las manos. El vicepresidente y portavoz auton√≥mico, Pedro Roll√°n, reclam√≥ a Aguado un ¬ęejercicio de humildad¬Ľ porque de los cuatro ayuntamientos en que comenz√≥ a gobernar, uno ‚ÄďValdemoro‚Äď lo perdi√≥ por una moci√≥n de censura y en Arroyomolinos ha tenido que cambiar al alcalde a mitad de mandato.

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