¬ęSi tuvi√©semos la longevidad de la Prehistoria no habr√≠a alzheimer ni parkinson¬Ľ

La investigadora de Ciberned y profesora en la Universitat de Val√®ncia (UV), Isabel Fari√Īas, ha dado una clave acerca de algunas enfermedades actuales que tienen incidencia por la alta esperanza de vida. “Si tuvi√©semos la longevidad que ten√≠amos los humanos en la Prehistoria, no tendr√≠amos ning√ļn enfermo con Parkinson o Alzh√©imer”, ha afirmado.

Fari√Īas, que participa este jueves, 20 de septiembre, en el sexto Congreso Internacional de Investigaci√≥n e Innovaci√≥n de Enfermedades Neurodegenerativas con la ponencia ‘Efectos de la alfa-sinucle√≠na extracelular t√≥xica en c√©lulas madre neurales adultas’, ha explicado que su grupo de estudio en la red Ciberned “estudia el potencial de las c√©lulas madre del cerebro (c√©lulas indiferenciadas con capacidad de generar distintos tipos de tejidos) para la reparaci√≥n del mismo tras procesos neurodegenerativos” -causantes de Parkinson y Alzh√©imer-.

Acerca de la prevalencia de estos males, ha comentado que la “gran fortuna de vivir mucho” y “la bondad de tener una vida m√°s larga”, viene acompa√Īada de la probabilidad de padecer enfermedades neurodegenerativas.

El objetivo principal de la neurociencia, tal y como ha se√Īalado, es “intentar desarrollar estrategias terap√©uticas para abordar este drama que son las enfermedades neurodegenerativas -Parkinson, Alzh√©imer y Huntington-“, y “estudiar por qu√© se produce la enfermedad, comprenderla y desarrollar herramientas experimentales para diagnosticarla precozmente”, as√≠ como “trabajar en la recuperaci√≥n de neuronas que se han perdido” y, consiguientemente, del “cerebro”.

En concreto, la investigadora ha explicado a Europa Press que su ponencia en el seno del congreso se centra en “comprender las c√©lulas madre neuronales con potencial para la reparaci√≥n cerebral en situaci√≥n fisiol√≥gica normal (en condiciones normales)” para “entender c√≥mo se pueden manipular” y “aportar datos de c√≥mo se comportan frente a situaciones neurodegenerativas”, en l√≠nea con el Parkinson.

Adem√°s, ha resaltado que “s√≠ se est√° avanzando en la investigaci√≥n de enfermedades neurodegenerativas” para “alargar m√°s la vida de un humano saludable”, pero esta investigaci√≥n “no se puede parar”. “La sociedad debe comprender que si queremos tener soluciones todos debemos seguir trabajando, porque las soluciones llegar√°n de la √ļnica manera que pueden llegar, con el trabajo de todos los que estamos comprometidos con estos temas y con el apoyo de las sociedades de cada pa√≠s”, ha insistido.

Origen desconocido

Asimismo, Fari√Īas ha resaltado que en la enfermedad del Parkinson “todav√≠a no se conocen las causas“, al igual que sucede en el caso del Alzh√©imer, “aunque parezca mentira con lo que se ha investigado”. No obstante, “se saben cosas”, como que “aparecen prote√≠nas an√≥malas de repente y, en muchos casos, se puede reducir la patolog√≠a o estudiarla a trav√©s del an√°lisis de esa anomal√≠a de la prote√≠na en espec√≠fico”.

As√≠, ha se√Īalado a Europa Press que, en el caso de la enfermedad del Parkinson, esa prote√≠na an√≥mala se trata de la alfa-sinucle√≠na, y, en casos gen√©ticos de la enfermedad en que se encuentra, “hay mutaciones en el gen responsable de esa prote√≠na” en cuesti√≥n. En los enfermos de Parkinson, tal y como ha explicado, se han detectado “ac√ļmulos anormales” -grandes cantidades- de esta prote√≠na, “que no hace su funci√≥n porque est√° an√≥mala”.

Por ello, seg√ļn ha indicado, “se ha visto que la alfa-sinucle√≠na puede actuar como los antiguos priones (prote√≠nas que, sin ser virus, tienen tambi√©n caracter√≠sticas pat√≥genas e infecciosas), que actuaron el caso conocido como ‘enfermedad de las vacas locas”, y que “puede contagiar esa anomal√≠a a versiones de s√≠ misma que son normales en el cerebro, de manera que se propaga la enfermedad”.

“Si esa prote√≠na an√≥mala es capaz de contagiar adem√°s la patolog√≠a del Parkinson a las c√©lulas madre del cerebro, y queremos reparar con ellas, no podremos generar neuronas sanas dentro de √©l”, ha destacado. En esta l√≠nea trabaja la investigaci√≥n de su grupo.

Requiere financiación

Adem√°s, por lo que respecta a las aportaciones que pueden realizar estas investigaciones a la sociedad, Fari√Īas ha incidido en que “el trabajo del consorcio de investigadores muchas veces no puede decirse en qu√© va a ayudar” a la sociedad, pero “por supuesto que la va a ayudar”. “El problema es que no podemos decir en qu√© manera o en qu√© tiempo”, ha se√Īalado.

Sin embargo, ha incidido en que este “re√ļne a un n√ļmero de investigadores muy bien formados, con grupos extraordinarios muy comprometidos con el problema social y con la degeneraci√≥n en Espa√Īa”.

“Ese es el tipo de colectivos que tienes que tener con una financiaci√≥n adecuada, porque la investigaci√≥n no la hacemos en aislamiento, sino que lo hacemos con investigadores de todo el planeta, porque todo el planeta est√° interesado en investigar esto”, ha precisado.

En este sentido, ha reivindicado que, para poder investigar, se necesita “una financiaci√≥n para la ciencia adecuada”, cosa que Ciberned representa, una iniciativa que “est√° siempre muy fuerte, en la vanguardia de las soluciones para la poblaci√≥n mundial”, porque supone una “apuesta m√°s seria por la investigaci√≥n”. “Nuestro trabajo claro que ayuda”, ha aseverado la investigadora.

Finalmente, ha se√Īalado que, “si en alg√ļn momento llegamos a tener una soluci√≥n para este tipo de patolog√≠as ser√° a trav√©s de la ciencia y de nada m√°s”; “seguro que llegar√°, pero no se puede decir en qu√© tiempo, t√ļ no vas sumando cositas y llega la soluci√≥n, vemos las cosas borrosas y luego engarzamos varias cosas y nos permite dar un salto”.

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