«Si puedes soñarlo, puedes conseguirlo»

Juan Luis Moraes. 28 años. Mañana representará a España en el Campeonato del Mundo Indoor de Remo en Los Ángeles. Hasta aquí nada fuera de lo normal. La excepcionalidad llega al saber que este joven deportista padece parálisis cerebral, un trastorno que afecta a una de cada 500 personas en España. Una preclampsia, un aumento de la tensión arterial de su madre, desembocó en una cesárea de urgencia cuando solo llevaba siete meses en el vientre, lo que le afectó a la movilidad. Juan Luis encontró en el deporte una manera de superar la adversidad. «El remo para él es maravilloso. De pequeñito ya le gustaba mucho porque veía los pajaritos volando. Se sentía tan bien… Pensábamos que no iba a caminar. Tiene mucha fuerza de voluntad», recuerda su madre, Encarnación.

La vida de Juan Luis es una historia de superación. «El deporte ha sido muy importante en mi vida porque ha hecho y sigue haciendo que me supere para poder ir alcanzando las metas que voy teniendo. Además, me ha ayudado a mejorar mucho mi equilibrio, antes apenas tenía y a hora tengo mucho más. Y me ha ayudado mucho a vencer mi timidez. Antes me costaba socializar, no hablaba con mucha gente, era mucho más tímido…», nos explica antes de uno de sus entrenamientos por las aguas del puerto alicantino de Torrevieja. Hace cuatro años que comparte esfuerzos con Miguel Angel Valero, su entrenador, que trata de inculcarle una máxima: «Tienes que creértelo». «Cuando no consigue lo que verdaderamente quiere, lo piensa mucho y trata de mejorarlo», desvela el coach.

Mañana tratará de dar lo mejor de sí mismo en una competición que se desarrolla en un ergómetro, un remo indoor. Tratará de hacer 2.000 metros en el menor tiempo posible aunque reconoce que «será difícil estar el primero porque hay tres competidores que tienen una marca mejor pero no descarto optar a medalla en los próximos años. Para Juan Luis lo de menos es ganar. Su nobleza y candidez le encaraman a retos mayores: «Mi sueño es conseguir compañeros para poder competir en los campeonatos nacionales de banco móvil en equipo. Ojalá pudiera ir a campeonatos más importantes como paralimpiadas».

Juan Luis es el ejemplo de las bondades del deporte. «Ha influido mucho en su vida a la hora de mejorar sus déficits motores, le ha servido como un programa de rehabilitación a lo largo de toda su vida y no deja de ser una forma de superación personal y de autoestima. Sus dificultades y las limitaciones que ha tenido a lo largo de los años han sido solventados por el papel del deporte», explica la doctora María Ángeles Méndez, coordinadora del servicio de Neurología del Hospital Universitario de Torrevieja, uno de sus grandes apoyos junto a Ribera Salud, un grupo empresarial especializado en la colaboración público-privada en materia sanitaria. Moraes ya está en California. Lamenta que «en España el remo adaptado está muy poco reconocido. Falta mucho. Hay muy poca gente. Cuando yo empecé éramos tres participantes». Y reivindica: «También necesitamos profesionales que ayuden a las personas interesadas en practicar este deporte».

Dejar de ser invisible

Su vida no está siendo fácil. «Se entrenaba solo y al ver que lograba buenos tiempos dejó de ser invisible», explica su madre mientras Juan Luis se queja: «He estado un poco solo en algunos momentos y me he tenido que buscar la vida para encontrar patrocinadores y poder ir a campeonatos». Pero en su boca abundan más agradecimientos que recriminaciones: «Sin duda, la ayuda más importante que he tenido ha sido mi familia. Recuerdo que hubo un momento en el que quise dejarlo y gracias a mi abuelo no lo hice». Su filosofía de vida se resume en una frase: «Si puedes soñarlo, puedes conseguirlo». Una auténtica historia de superación personal y de altruismo. Lo demuestra cuando se le pregunta por la presión de ser un ejemplo para las personas con algún tipo de carencia: «Me siento bien. Es importante que se dé visibilidad a este deporte y al deporte adaptado en general». Este domingo, Juan Luis tiene una nueva oportunidad para dejar de ser invisible. De hecho él ya lo ha soñado y, por tanto, es posible.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!