Santa María de Nazaret: una parroquia esperanzada

«Si quieres un hospital de campaña, aquí lo tienes», comenta, como de pasada, el párroco de Santa María de Nazaret, Fulgencio Espa, mientras me enseña la caseta de obras convertida en templo y las anejas casetas, de obras quizá menores, transformadas en locales parroquiales, abarrotadas, por cierto, de niños que van a comenzar la catequesis. Calle Cañada del Santísimo, 27, el Vallecas que se ensancha y que respira en el parque de La Gavia. El Vallecas en el que la verdad es la verdad, lo diga quien lo diga, gente franca, directa, sin rodeos, y participativa. Por cierto, todo un personaje este sacerdote perteneciente a ese clero único de Madrid que se lleva de calle, y nunca mejor dicho, a su feligresía. Hasta el punto de que en un descuido del cura, un avispado chaval de gafas redondas y mirada inquieta, le dice al periodista: «Don Fulgencio es la pera limonera». Pues eso, aquí el párroco es la pera limonera. Y me lo creo.

El párroco, Fulgenci Espa
El párroco, Fulgenci EspaDe San Bernardo

La parroquia lleva en esa situación habitacional, que diría un técnico, tres años. Antes estuvo dos en la Iglesia del Colegio Torrevilano, con quien sigue colaborando estrechamente. En este momento están sobre la mesa los planos de la nueva parroquia que, en el terreno contiguo, compartirá servicios con un centro de capacitación laboral de Cáritas. Un proyecto que alienta el trabajo de esta comunidad de fe y de esperanza. Y también de caridad, pues no son pocas las suscripciones que tiene la parroquia ante la evidente precariedad de los medios con los que cuenta para tanta actividad apostólica. Suscripciones del óbolo de la viuda. Precariedad y dignidad no tienen por qué ir separadas. De hecho, en cuanto la parroquia tiene un mínimo de medios, la actividad se multiplica. También en una Cáritas, gestionada por un grupo de voluntarias, en la que se atiende a personas con necesidades básicas de todas las procedencias.

Altar de la parroquia de Santa María de Nazaret
Altar de la parroquia de Santa María de Nazaret – ABC

¿Quieren números? 600 niños de catequesis repartidos a lo largo de todos los días de la semana; la charla de formación de adultos, dedicada ahora a «la aventura de creer»; 100 bautizos al año; los tres grupos de confirmación, que son el de confirmación infantil –al término del proceso catequético–, el de confirmación juvenil, y el de confirmación, y bautismo, de adultos; el grupo de formación de jóvenes –con su magnífico programa de oración ante el cansancio, la aceptación de un mismo y la propuesta de grandes ideales–; el grupo de chicas jóvenes; el grupo de señoras mayores con su nombre de resonancia neotestamentarias; el grupo de matrimonios, con un programa profesional de cuestiones amplias que van desde la psicología a la espiritualidad. Y, para que no se nos olvide nada, los tres coros. A saber, el de niños, que está relacionado con las clases de guitarra, y que canta los sábados por la tarde; el Coro de la misa de 11,00, un Coro clásico de acompañamiento litúrgico, y el recién estrenado Coro polifónico, que acompaña una vez al mes la celebraciones. Ah, lo retiros mensuales, un momento para hacer parón, y los Ejercicios Espirituales anuales, que también se llenan.

Clamor de esperanza

En esta parroquia, en la que los barracones son un clamor de esperanza, también trabaja el sacerdote Michal Szpruch, polaco, procedente del Seminario Redemptoris Mater. Un trabajo que también es sacramental. El pasado año se dispararon las confesiones, en particular los domingos durante la mañana y la tarde. En verano, esta comunidad, tampoco para, como puede verse ya en la hiperactiva página web, que contiene unos interesantes y demandados audios con charlas de variada temática.

Las vacaciones para las familias en Eslovenia, el campo de trabajo de los jóvenes y el campamento de los niños marcan tendencia. Por no hablar del famoso, en el barrio, san Nicolás, que reparte alegría, o a un san Martín de Porres, o las velas de la corona de adviento que llenan de luz a ese nuevo Vallecas que mira al futuro, también de la parroquia. A la entrada del templo, junto con los evangelios diarios edición del arciprestazgo, hay un libro para jóvenes, «¡Atrévete a soñar. Jesús sigue llamando!», en el que el párroco tiene un capítulo que, sin duda, hay que leer. Quizá porque habla de experiencias con chavales también de esta parroquia.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!