Sánchez y Torra siguen ocultando las exigencias independentistas 

El Gobierno y la Generalitat de Cataluña guardan silencio. Ninguno de los dos ha desvelado aún el contenido concreto de las veintiuna exigencias que trasladó el jefe del Govern, Quim Torra, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado jueves en vísperas del Consejo de Ministros celebrado en Barcelona.

De hecho, ninguna de las dos administraciones hizo mención al respecto tras el encuentro mantenido entre Sánchez y Torra, sino que fue el presidente de la Generalitat, el martes en plena Navidad, quien hizo pública la existencia de este documento.

Sin embargo, ahora Gobierno central y autonómico comparten el recelo en torno a publicitar las reclamaciones de Torra a Sánchez, a quien le exige una respuesta si quiere que los independentistas –al menos los del PDECat– entren a valorar los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Desde la Moncloa, echan balones fuera. Fuentes gubernamentales insistían ayer a ABC en el discurso oficial defendido el pasado martes, tras salir a la luz este detalle de la reunión entre los dos mandatarios. El Gobierno contestará a la Generalitat y dará a conocer la respuesta «en su debido momento». Eso sí, estas mismas fuentes apuntaron que, según entiende el Ejecutivo, «corresponde» al emisor del documento –Torra–, y no al receptor –Sánchez– dar la publicidad que considere oportuna al contenido del mismo.

En la Generalitat de Cataluña continúa también el mutismo respecto al documento que Torra le entregó a Sánchez el pasado jueves en Barcelona. «De momento, no lo haremos público. Veremos más adelante», señalaron ayer a este diario fuentes oficiales de la Presidencia autonómica. En el Gobierno catalán esperan que el presidente Sánchez mueva ficha y se abra a negociar la ruptura de España como Estado, o cierre esta puerta y reconfigure su estrategia a corto plazo.

Referéndum de secesión

En cualquier caso, tanto los Presupuestos como cualquier otra norma que tenga que pasar por el Congreso, que no se circunscriba a Cataluña, está sujeta, desde el punto de vista independentista, a iniciar una negociación sobre un referéndum de secesión y el archivo de las causas judiciales de los líderes del «procés» independentista de octubre de 2017. El Ejecutivo catalán sigue anclado a estas dos reivindicaciones –que no dependen del Gobierno de España– a la espera del inicio del juicio por el «procés», previsto de aquí a dentro de un mes aproximadamente.

Torra sí dio a conocer esta Navidad, a los pies de la tumba de Francesc Macià, presidente de la Generalitat durante la II República que falleció precisamente el 25 de diciembre de 1933, tres de las exigencias que le trasladó a Sánchez en ese documento de veintiún puntos. En concreto, la «desfranquización» de España, la regeneración democrática y ética de las instituciones y el ejercicio de la «autodeterminación» catalana.

El jefe del Ejecutivo catalán ahondó en este último aspecto y reclamó, por un lado, la celebración de un referéndum pactado con un marco legal del que carecieron las consultas secesionistas del 9 de noviembre de 2014 y del 1 de octubre de 2017, y por otro, la creación de «una comisión internacional» mediadora entre el Gobierno de Sánchez y el de Torra.

Este movimiento del presidente catalán recuerda al de su predecesor en el cargo, el huido Carles Puigdemont, quien le entregó a Mariano Rajoy un dosier con 46 propuestas, entre las que también figuraba la concreción de un referéndum pactado; petición a la que nunca accedió el anterior Ejecutivo. En aquella ocasión, no obstante, sí se conoció al detalle el contenido completo de las reivindicaciones independentistas.

Críticas del PP y de Cs

El presidente del PP y líder de la oposición, Pablo Casado, lamentó ayer en Twitter la «ocultación» y las «negociaciones de espaldas a los ciudadanos» que, a su juicio, mantienen el Gobierno y la Generalitat.

«Los españoles tienen derecho a saber qué hace Sánchez con su socio Torra», apuntó Casado, quien recordó que España es un Estado de derecho consolidado en el que «las reglas son claras y la ley se cumple».

En el mismo sentido se pronunció desde Ciudadanos su portavoz en el Congreso de los Diputados, Juan Carlos Girauta, quien acusó a los socialistas de vender como «anecdóticas todas sus traiciones a España».

«Vaya papelón el del partido menguante, antaño robusta formación de gobierno y hogaño equipo de maquillaje de los golpistas», escribió el parlamentario «naranja» en la misma red social.

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