Sánchez pide «diálogo real» a Torra y Casado le acusa de «vender al Estado»

La grieta abierta entre el Gobierno de Sánchez y el principal partido del Parlamento nacional, el Partido Popular, es cada vez más grande. La reunión del líder socialista con Joaquim Torra en Barcelona, tachada de «traición a España» por parte del PP y Ciudadanos, marcó el inicio de unas conversaciones entre el Gobierno y los separatistas que han activado las alarmas de los partidos constitucionalistas. El líder del PP, Pablo Casado, acusó ayer a Sánchez de querer convertir al Estado en «un títere de los independentistas» de Cataluña.

Casado participó ayer en Vitoria en un acto de presentación de los candidatos vascos del PP a las elecciones locales y forales de mayo, junto con el presidente de los populares vascos, Alfonso Alonso. El líder del PP se refirió a la situación política en Cataluña, y subrayó que Sánchez «ha vendido al Estado para seguir en el Gobierno», informa Efe.

El líder del PP hizo mención a la apelación del presidente del Gobierno a la Generalitat para que pase «de la proclama al diálogo real» y a su apuesta para articular una reforma del Estatut. «¿Qué más dialogo real va a haber si (Sánchez) ha permitido ser recibido en Barcelona como un jefe de un Estado extranjero y si ha permitido la vergonzosa foto de dos delegaciones como si fueran de dos países distintos?», se preguntó.

«Sánchez ha decidido estar a las órdenes de los independentistas con tal de seguir una semana más en el Gobierno de España», recalcó.

En el mismo acto en Vitoria, el presidente del PP también acusó al Ejecutivo de estar «intentando negociar una suerte de impunidad» para los terroristas, por la «abstención necesaria» de EH Bildu en la investidura de Sánchez.

«Catedral de los presos»

Casado criticó el acercamiento de quince presos de ETA al País Vasco, como «primera etapa para ceder las instituciones penitenciarias» al Gobierno autonómico y que pueda «convertir una de las prisiones» de Euskadi en «la catedral de los presos etarras», al igual que ha hecho la Generalitat con la cárcel de Lladoners con los presos del «procés».

El líder del PP hizo tres propuestas concretas: los actos de enaltecimiento del terrorismo deben ser sancionados vía Código Penal; los terroristas no podrán acceder al segundo grado penitenciario sin su colaboración efectiva para resolver crímenes impunes, y los crímenes terroristas no deben prescribir.

«Diálogo real»

Fue en una entrevista en «La vanguardia» donde el presidente Sánchez manifestó ayer que «la Generalitat tiene que pasar de la proclama al diálogo real» y que ahora «no estamos en la misma situación» que llevó en 2017 a la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Sánchez afirmó que quien «aplicó» ese artículo en 2017 fue el independentismo.

El líder socialista contestó así a Casado, quien reclama todos los días la aplicación del 155 en Cataluña para frenar a los separatistas: «Aquellos cuya única propuesta es el 155 perpetuo, a lo que aspiran es a perpetuar la crisis en Cataluña. Siempre hay que recordar una cosa: el 155 se aplicó para recuperar el autogobierno en Catalunya que había sido vulnerado por el independentismo después de las leyes de desconexión del 6 y el 7 de septiembre del año pasado y el 27-O».

Sánchez aprovecha para atacar a «la derecha», a quien dedica reproches mayores que a los independentistas: así, reprocha «la falta de oposición de Estado de la derecha, que ha confundido el desgastar al Gobierno con desgastar al Estado. Entre el 155 perpetuo y la unilateralidad que otros proclaman hay un espacio en el que se encuentra la mayoría social de Cataluña y del conjunto del país. Y ahí queremos estar nosotros, ofreciendo diálogo, acuerdo y un compromiso que garantice la convivencia en la sociedad catalana».

Sánchez señaló que siempre ha dicho «que la solución a la crisis catalana va a durar años». «Lo dije en mi discurso de la moción de censura. La tarea que tenemos para esta legislatura es intentar construir espacios de diálogo, de acuerdo y de confianza y lealtad institucional tras una crisis en la que se han alejado mucho las posiciones».

«Siempre hemos dicho que dentro de la Constitución podemos encontrar una solución a la crisis política en Cataluña y que, evidentemente, también tiene que pasar por el referéndum de la sociedad catalana. Pero el problema no es la independencia, es la convivencia», afirmó. «Lo primero que tenemos que hacer es articular una reforma del Estatut que podría ser la solución», manifestó en «La vanguardia».

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