Rese√Īa: Polichinela o divertimento para los muchachos

De la comedia del arte a la tragedia contempor√°nea

Crédito: Sebastián Dufour

P olichinela o divertimento para los muchachos puede leerse como un estudio erudito sobre los 104 dibujos que Giovanni Domenico Tiepolo le dedic√≥ a finales del siglo XVIII a Polichinela, uno de los personajes de la Comedia del Arte, cuyo perfil meditabundo convoca inter√©s por el hecho de que “la filosof√≠a tiene que ver tanto con la risa como con el llanto”. Pero tambi√©n puede leerse como una serie de apuntes autobiogr√°ficos en los que la excusa es explorar el rigor de preguntas como “¬Ņqu√© hombre soy?, ¬Ņcu√°l es mi car√°cter?”.

Desde una u otra perspectiva, la propuesta general de Giorgio Agamben (Roma, 1942) es, primero, tomar una zona poco frecuentada de la obra de un pintor y grabador veneciano, en la que Polichinela (personaje mitad s√°tiro, mitad tr√°gico, y aun as√≠ tambi√©n pol√≠tico) revela “la menos que humana, animalesca o casi divina experiencia”. Y, luego, trasladar all√≠ la agudeza de sus lecturas filos√≥ficas acerca del sentido jur√≠dico y metaf√≠sico de la vida dentro de los m√°rgenes m√°s siniestros de la era moderna, como demuestra su reconocido desarrollo de los conceptos biopol√≠ticos de “ homo sacer” y “ nuda vida” en el contexto de los campos de concentraci√≥n nazis.

El aspecto deforme y bufonesco de Polichinela (cuya etimolog√≠a latina remite a “polluelo”), una especie de p√°jaro sin alas que en manos de los titiriteros suena como el Pato Donald y que por su tama√Īo y vestimenta podr√≠a confundirse con un duende, se remonta a documentos del siglo XIV y XV. Fue el dramaturgo Silvio Fiorillo quien en 1632 marc√≥ para siempre su origen napolitano. “Polichinela no es un sustantivo, es un adverbio: √©l no es un qu√©, es solo un c√≥mo”, escribe Agamben, decidido a demostrar que el valor filos√≥fico de este personaje va m√°s all√° de su car√°cter y su destino. De hecho, ni los placeres de la dicha ni los accidentes de la desdicha afectan a Polichinela, cuyo errar entre los hombres est√° m√°s all√° de la muerte. “Por esto, ante Polichinela, el derecho muestra su m√°scara c√≥mica, el proceso se hace parodia, siempre va a dar al lado de lo que deber√≠a juzgar y comprender. Y la prueba es que la cuerda no podr√° estrangularlo, las balas no lo herir√°n y las llamas no podr√°n quemarlo. Lo que queda en manos del derecho es solo el hombre de paja, el fantoche de bayeta que ha sustituido al verdadero carnaval”, se√Īala Agamben.

Tal vez por la ambici√≥n de su propia apuesta, Polichinela o divertimento para los muchachos es un objeto textual ambiguo, un ensayo cuyas m√ļltiples ilustraciones parecen convertir el conjunto, al menos a primera vista, en un extra√Īo libro de arte. Sin embargo, quienes esperen detalles art√≠sticos sobre Tiepolo y sus dibujos (cercanos en el estilo y el tema a los grabados de Francisco de Goya) tal vez se decepcionen o se pierdan entre las citas fragmentarias de Plat√≥n, Arist√≥teles, Spinoza, Nietzsche, Croce y Boecio con las que el autor elabora y reelabora el sentido de Polichinela como precedente tragic√≥mico dentro de la “acci√≥n teatral” imaginaria para lo que, luego, ser√≠a un tipo catastr√≥fico de existencia dentro de la “acci√≥n hist√≥rica” real.

Entre el collage de las ideas y el collage de las im√°genes, el balance final se asemeja a un recorrido demasiado fugaz por el escritorio del fil√≥sofo. Reci√©n en la √ļltima p√°gina Agamben confiesa su objetivo: descifrar el lugar de Polichinela entre los modos de vida de un cuerpo biol√≥gico -esto es, una “vida desnuda” sin sujeci√≥n a ning√ļn marco pol√≠tico y a merced del poder-, y un cuerpo pol√≠tico, gracias al cual la “vida p√ļblica” abre el destino hacia posibilidades m√°s all√° de lo viviente. En este punto, que el autor de Homo Sacer y Lo que queda de Auschwitz repita que la tarea de la filosof√≠a es “no re√≠r, no llorar y no indignarse nunca sino comprender” debe leerse como otro necesario recordatorio sobre la vena profundamente tragic√≥mica del pensamiento. Incluso cuando este apunta hacia lo m√°s indiscernible de un mundo que hace re√≠r y llorar en id√©nticas proporciones.

POLICHINELA O DIVERTIMENTO PARA LOS MUCHACHOS

Por Giorgio Agamben

Adriana Hidalgo, Trad.: Rodrigo Molina-Savalía

108 p√°gs, $640

ADEM√ĀS

Lee m√°s: lanacion.com.ar


Comparte con sus amigos!