¬ęReivindico la calidad literaria del periodismo¬Ľ

Su tesis ¬ęLa voluntad cosmopolita¬Ľ, con la que se doctor√≥ en Ciencias de la Comunicaci√≥n por la Universidad Aut√≥noma de Barcelona es la semilla de ¬ęUn pa√≠s en crisis. Cr√≥nicas espa√Īolas de los a√Īos 30¬Ľ (Edhasa), espl√©ndida recopilaci√≥n que ahora nos propone Sergi Doria, especialista en periodismo cultural. Doria ha cultivado el ensayo -entre otros t√≠tulos ¬ęIgnacio Agust√≠, el √°rbol y la ceniza¬Ľ (Destino)-, y la novela. Su √ļltima muestra en este g√©nero es ¬ęLa verdad no termina nunca¬Ľ (Destino).

¬ŅQu√© dificultades ha encontrado, si las ha habido, para la recopilaci√≥n de ¬ęUn pa√≠s en crisis¬Ľ?

Lo m√°s complicado, en el proceso editorial, ha sido localizar los derechos de autor de las piezas period√≠sticas seleccionadas. Este libro llevaba a√Īos en preparaci√≥n y la selecci√≥n ha sido muy meditada, aunque finalmente no ha variado mucho del primer √≠ndice.

¬ŅQu√© le motiv√≥ a ella?

En 1999 present√© mi tesis doctoral ¬ęLa voluntad cosmopolita¬Ľ, centrada en los semanarios gr√°ficos de los a√Īos treinta y el despegue de la cr√≥nica, el reportaje y el fotoperiodismo moderno. En mis pesquisas encontr√© aut√©nticas obras maestras que, a√Īos despu√©s, merec√≠an ser recuperadas para la posteridad. Debemos reivindicar la calidad literaria del periodismo.

¬ŅQu√© criterio ha seguido?

El √≠ndice comprende desde 1929, el a√Īo de las exposiciones de Barcelona y Sevilla, hasta 1939. He seguido un orden cronol√≥gico y he procurado que las cr√≥nicas sean de tem√°tica variada y no solo pol√≠tica. Como hilo conductor, la crisis -econ√≥mica y social- que conmovi√≥ la Europa de los a√Īos treinta y expandi√≥ los totalitarismos fascista y estalinista. No hay cr√≥nicas de la Guerra Civil -la v√≠ctima de las guerras es la verdad-, y s√≠ dos piezas de la posguerra: una de Fox√° por el bando franquista y otra de Trillas Bl√°zquez sobre el campo de concentraci√≥n de la playa de Argel√®s, por el republicano.

¬ęLa selecci√≥n es muy meditada. Lo m√°s dif√≠cil fue localizar los derechos de autor¬Ľ

¬ŅEl denominado ¬ęnuevo periodismo¬Ľ naci√≥, en realidad, con estas cr√≥nicas?

Durante demasiado tiempo en las facultades Periodismo se puso el titular de que el Nuevo Periodismo -esto es, contar la realidad como una novela-, lo invent√≥ Tom Wolfe, Truman Capote y compa√Ī√≠a. Tal afirmaci√≥n revela desconocimiento del ¬ęmodus operandi¬Ľ del reporterismo europeo de los a√Īos veinte y treinta. Tampoco G√ľnter Wallraff es el padre del periodismo de infiltraci√≥n. En este libro tenemos ejemplos espa√Īoles: Ignacio Carral, Magda Donato, Carlos Sent√≠s, Josefina Carabias‚Ķ

¬ŅDestacar√≠a especialmente alguna/algunas de las piezas recogidas?

Si est√°n en el libro es por que cada una atesora alg√ļn m√©rito -estil√≠stico o documental- que la hizo acreedora de ser seleccionada. Al leerlas constatamos que la Historia es un eterno retorno. Vemos una Barcelona con su Barrio Chino como parque tem√°tico que piensa en los turistas; la evasi√≥n de capitales al poco de proclamarse la Rep√ļblica; la inmigraci√≥n ilegal: entonces de espa√Īoles, ahora de magreb√≠es; el tr√°fico de coca√≠na; la vida de los vagabundos -hoy ¬ęhomeless¬Ľ-, las chicas que trabajan en los hoteles y que hoy llamamos ¬ękellys¬Ľ; el golpismo separatista en Catalu√Īa del 6 de octubre de 1934‚Ķ Tenemos cr√≥nicas inspiradoras como la de Las Hurdes que motiv√≥ a Bu√Īuel el documental ¬ęTierra sin pan¬Ľ o la de Juan Ferragut sobre la agon√≠a del torero S√°nchez Mej√≠as que sirvi√≥ de base a Lorca para su c√©lebre eleg√≠a: ¬ęLlanto por la muerte de Ignacio S√°nchez Mej√≠as¬Ľ. El poeta no estaba en la plaza, pero se nota que ley√≥ aquella cr√≥nica de ¬ęMundo Gr√°fico¬Ľ, del 15 de agosto de 1934. Puestos a escoger, optar√≠a por ¬ęEn la cola de los hambrientos¬Ľ, donde Magda Donato se mete en los comedores sociales y la cr√≥nica de Gaziel dirigida ¬ęa los catalanes del ma√Īana¬Ľ, es decir, a los de ahora mismo, sobre el golpe de Companys el 6 de octubre de 1934. De nuevo, el fat√≠dico eterno retorno.

¬ŅSalvando las l√≥gicas diferencias, qu√© caracter√≠sticas comunes tienen los trabajos incluidos?

La mayor√≠a los firman periodistas nacidos en la primera d√©cada del siglo XX. Gente que en los a√Īos treinta eran veintea√Īeros. Cultivan un relato √°gil y de frase corta, deudor de la radio y el deporte. Una generaci√≥n excepcional que fulmin√≥ la Guerra Civil. Gonz√°lez-Ruano la define as√≠ en sus memorias: ¬ęNo sab√≠an nada de nada, pero lo ten√≠an todo admirablemente. En el periodismo moderno despu√©s de nuestra guerra ya no he vuelto a ver tipos as√≠ en los que todo era genio intuitivo y una como gracia que no ten√≠a que ver con la cultura ni el trabajo¬Ľ. Lo comprobamos en Irene Polo, Paco Madrid, Gabriel Trillas Bl√°zquez, Ignacio Carral, Irene Polo, Paulino Masip, Ram√≥n J. Sender, Carlos Sent√≠s, Ignacio Agust√≠, Josep Pla, Josefina Carabias, Magda Donato‚Ķ

¬ęTras el “crack” del 29, la d√©cada de los treinta depara lo mejor y lo peor del ser humano¬Ľ

¬ŅQu√© cualidades considera esenciales en un cronista?

La cr√≥nica es el gran g√©nero del periodismo. A√ļna la intuici√≥n de la inmediatez con el saber personal del cronista. La conciencia hist√≥rica conjugada con la an√©cdota aparentemente pasajera: un c√≥ctel bien aderezado de lo uno y lo otro. Y a eso se le aplica un punto de vista in√©dito. La filosof√≠a en im√°genes, como las buenas novelas Las mejores cr√≥nicas resisten el paso del tiempo. Esta recopilaci√≥n lo demuestra.

¬ŅCuentan la ¬ęintrahistoria¬Ľ?

Los editoriales pasan a la Historia, pero se quedan en frases lapidarias o brochazos ideol√≥gicos. Lo que nos interesa es la letra peque√Īa, que aporta matices a esas grandes frases. Si los diarios est√°n repletos de editoriales y art√≠culos de opini√≥n, en revistas como ¬ęEstampa¬Ľ, ¬ęCr√≥nica¬Ľ o ¬ęMundo Gr√°fico¬Ľ palpita la vida cotidiana: las canciones de la √©poca, los √≠dolos de masas, la moda, la lista de la compra, la cultura popular que modela las mentalidades.

Ha seleccionado algunas cr√≥nicas de mujeres. ¬ŅQu√© papel ten√≠a la mujer en el periodismo de esa √©poca?

La mujer cobra gran protagonismo en los a√Īos treinta. Me refiero a Irene Polo, Rosa Mar√≠a Arquimbau, Magda Donato -hermana de Margarita Nelken-, Josefina Carabias‚Ķ Aportan una mirada novedosa sobre la realidad social y los roles femeninos. Las reporteras, las deportistas y las aviadoras copan las portadas de los semanarios gr√°ficos y se unen a las actrices de Hollywood como modelos de comportamiento a imitar. Eva toma el volante del autom√≥vil: un icono de la publicidad de aquellos a√Īos.

¬ęLas cr√≥nicas de las mujeres aportan una mirada novedosa sobre la realidad social y los roles femeninos¬Ľ

Algunos textos pretenden replicar a la visi√≥n ¬ęa lo Merim√©e¬Ľ transmitida por periodistas extranjeros‚Ķ

Así lo vemos, por ejemplo, en la crónica sobre los gitanos de Arquimbau. Denuncia esa realidad de cartón-piedra que los turistas de Barcelona querían encontrar en la Exposición del 29 y el Barrio Chino. Las gitanas se sienten como figurantes: nada de navaja en la liga ni baile andaluz. En realidad, su oficio es vender ganado, esquilar perros y vender retales de tela.

Curiosamente, en esa √©poca de crisis florecieron numerosas nuevas publicaciones…

La d√©cada de los a√Īos treinta depara lo mejor y lo peor del g√©nero humano. En Espa√Īa, la eclosi√≥n de las revistas gr√°ficas se produce a partir de 1925. La cultura, el deporte, el cine o el costumbrismo sustituyen a la cr√≠tica pol√≠tica que dificultaba la dictadura. Con el ¬ęcrack¬Ľ del 29 se acaba la literatura cosmopolita y decorativa; se impone el crudo realismo de la crisis y la rebeli√≥n de las masas que teoriz√≥ Ortega en 1930.

¬ŅSe escriben hoy este tipo de cr√≥nicas? El momento parece propicio….

Quizá lo sea, por el cambio constante que supone la globalización y las redes, pero el periodismo está atrapado por la inmediatez y los recortes de costes empresariales: resulta difícil dedicar tiempo a trabajar a fondo un tema. Pero si no escribimos bien y contamos buenas historias se acaba el periodismo, porque la materia del periodismo es la palabra.

¬ŅNo facilita, pues, su pr√°ctica la situaci√≥n actual del periodismo?

Para nada la favorece. Hay que pisar las calles, conversar con la gente, acceder a fuentes diversas para no quedarse con la Wikipedia… Eso requiere tiempo y paciencia que es lo que escasea en los medios de comunicación. Se prefiere encender la mecha en las redes, tirar de escándalos y de las tertulias que caduca al día siguiente.

¬ęHoy la situaci√≥n de la Prensa, atrapada por la inmediatez y los recortes no facilita este tipo de textos: resulta dif√≠cil trabajar a fondo un tema¬Ľ

La historia de Alphonse Laurencic, un sujeto formado en la Bauhaus que dec√≠a conocer a Kandinski aflora en esa cr√≥nica: ¬ęCr√≠menes con pedanter√≠a freudiana¬Ľ. Para ganarse la confianza de los ¬ęchequistas¬Ľ, Laurencic utiliz√≥ sus conocimientos art√≠sticos para la tortura y dise√Ī√≥ sus celdas ¬ępsicot√©cnicas¬Ľ. Cuando en 1940 Himmler pas√≥ por Barcelona hizo dos visitas: una a la checa de Laurencic en la calle Vallmajor y otra al monasterio de Montserrat donde cre√≠a que estuvo el Grial. El ¬ęcaso Laurencic¬Ľ prueba que la cultura no hace, necesariamente, buenas personas.

En 2015 decidi√≥ lanzarse a la novela, ¬Ņpor qu√©?

Quer√≠a cultivar una novela inspirada en hechos reales. Primero con ¬ęNo digas que me conoces¬Ľ -con el estafador Antonio Lluci√† de protagonista- y ahora con ¬ęLa verdad no termina nunca¬Ľ. Ambas conformar√°n una trilog√≠a que cerrar√© en a√Īos venideros. La realidad supera siempre a la ficci√≥n, pero si le das hechuras de novela, mejor. Ese es el reto y en eso estamos.

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