Rancios

Qu√© mal me han sentado los ataques a la presencia de la Unidad Militar de Emergencias en Expojove. Nada m√°s rancio y reaccionario que una falsa y pretendida postura progresista que en realidad esconde actitudes m√°s propias de los tiempos de Mari Casta√Īa que de la actualidad y se est√° convirtiendo en una mala costumbre recurrente falsamente progre. Lo digo en serio, y me expreso desde mi habitual visi√≥n progresista del mundo y de la vida. Y, con esas credenciales previas, ya les digo por delante que estoy hasta las pelotas de que me digan continuamente en qu√© he de creer y c√≥mo he de actuar en nombre de una falsa modernidad que me quieren imponer defendiendo posturas en nombre de una libertad que, en realidad, ataca la libertad de quien, como yo, suele pensar de forma diferente. Hace unos d√≠as, mi querido y buen amigo Jos√© Mar√≠a √Āngel, a la saz√≥n Director General de Emergencias de la Generalitat Valenciana, se expres√≥ con total claridad cuando dijo que las cr√≠ticas a la presencia de la Unidad Militar de Emergencias en Expojove (Valencia) son ‚Äúbobas, casposas y obsoletas‚ÄĚ. Y conste que pol√≠ticamente no es nada sospechoso de ser un carca. Pues bien, con su permiso, voy a a√Īadir alg√ļn calificativo m√°s. Son rancias, antiguas, reaccionarias y con olor a naftalina de esas que nos golpea la nariz al abrir los cajones de la c√≥moda del progresismo de sal√≥n. En una democracia, y Espa√Īa lo es a la Constituci√≥n gracias, el respeto por la Fuerzas Armadas, como el respeto a todas las instituciones del Estado, es la postura m√°s inteligente para sustentar el Estado de Derecho. Y que dure (el Estado de Derecho, digo, que dure). Soy muy respetuoso con un ej√©rcito que ha demostrado con creces su plena integraci√≥n en nuestras estructuras democr√°ticas. Y soy muy respetuoso con todos los colectivos sociales que han sabido mover el mundo y dar a nuestra sociedad actual el impulso necesario para seguir creciendo en madurez y democracia. El pacifismo no s√≥lo es necesario, es justo. Nuestra cultura se basa en grandes referentes pacifistas que van desde el ‚Äúponer la otra mejilla‚ÄĚ hasta la ‚Äúno resistencia activa‚ÄĚ. Y soy un convencido de eso. Pero cuidad√≠n, que cuando se convierte en dogma est√° en puertas de traspasar el umbral de lo reaccionario. A estas alturas de la pel√≠cula ya somos una sociedad desmilitarizada. Creo que no hace falta reivindicar la ‚Äúdesmilitarizaci√≥n de la educaci√≥n ni de la escuela‚ÄĚ. Muy respetable reivindicaci√≥n, pero irreal y extempor√°nea. Vamos, que son ganas de montar un viejo, rancio, antiguo y casposo numerito. Especialmente cuando los ataques llegan ante la presencia de una unidad como la UME en una feria juvenil. Una Unidad Militar que desde que la cre√≥ el Gobierno, un gran logro por cierto, no ha hecho m√°s que ser el m√°ximo exponente del bien social que pueden llegar a realizar nuestras Fuerzas Armadas. Adem√°s, que leches, que en un pa√≠s democr√°tico en el que toda opini√≥n est√° salvaguardada por la ley (faltar√≠a m√°s) los que opinamos que se ha de respetar a las mujeres y los hombres de los ej√©rcitos, que nos lo dan todo a cambio de casi nada, hemos de ser respetados tanto como ellos mismos, aunque no saquemos la pancarta a la hora de protestar contra lo primero que se nos pase por la mente. Y sobre todo por una raz√≥n. Son una de las principales instituciones de salvaguarda de la libertad, la democracia y la paz de nuestra sociedad. Y lo hacen con humildad y en silencio. Con sentido del deber y de servicio p√ļblico. Miren, igual que Jos√© Mar√≠a √Āngel, me las he comido muy gordas a la hora de cubrir todo tipo de cat√°strofes. Y las he pasado bastante putas, por cierto. Y √©l lo sabe. He visto salir con el pelo ardiendo a una joven sargento de la UME, he visto montar l√≠neas de manguera imposibles en lo m√°s escarpado de los montes de un incendio, he visto quitar piedras hasta con las manos en despu√©s de un terremoto y despejar una carretera de nieve, a muchos grados bajo cero, para rescatar del fr√≠o y el aislamiento a centenares de personas. Eso por no hablar de lo que he visto en eso tan mediterr√°neo de estar agua al cuello en un episodio de gota fr√≠a. Y all√≠ est√° siempre la UME, codo con codo con nuestros profesionales civiles de Emergencias. Y les voy a decir una cosa m√°s. No he visto a nadie quejarse cuando en medio del desastre, incluso a punto de morir, aparecen los chicos de la Unidad Militar de Emergencias para sacarnos las casta√Īas del fuego. Qu√© saquen entonces las pancartas. Pero de agradecimiento.

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