¿Qué fue del quinto premio del Mercadona?

La suerte ha pasado de largo en las últimas ediciones del Sorteo Extraordinario de Navidad. El año pasado, uno de los más celebrados en Valladolid fue el «pellizco» de un quinto premio con el que fue agraciado gran parte de la plantilla de 60 trabajadores de la cadena de alimentación española en Laguna de Duero.

Angélica Carballo fue una de las afortunadas La noticia le llegó justo al acabar su descanso. Al ir a su puesto de trabajo, la gerente del establecimiento estaba diciendo que les habían tocado 6.000 euros, lo que le supuso «una alegría tremenda». «Ese día fue súper divertido, porque estábamos todos muy contentos» afirma Carballo, que además explica que, como en el anuncio de este año del Sorteo Extraordinario, la felicidad fue doble «porque nos tocó a todos, fue totalmente repartida. Lo vives de otra manera si lo compartes con el resto de la gente». En cuanto al dinero, Carballo apunta de manera alegre que les «apañó los reyes» y se hicieron con caprichos «que sin el premio probablemente no los hubiésemos comprado».

Gaspar Campesino fue otro de los empleados que consiguió el premio. En su caso, le pilló durmiendo, porque estaba de turno de noche. «Cuando me desperté esa mañana tenía como 15 llamadas y 20 mensajes que me decían que había tocado el número de Mercadona», afirma entre risas. Nada más levantarse, se fue para la tienda para celebrarlo con todos sus compañeros agraciados, que era «un día para ello». Campesino, que usó el dinero para disfrutar de un crucero con su familia, asegura rotundo que volverá a jugar de nuevo con el mismo número «que me pide ya muchísima gente. Y ojalá toque dos veces seguidas».

Entre los agraciados también estuvo Patricia Morales, que le llegó la noticia mientras trabajaba en el establecimiento y, al principio, no se creía que les había caído el quinto premio. «Pensaba que se estaban quedando con nosotros», pero nada más lejos de la realidad. Ese día, Morales asegura que los clientes «alucinaban un poco al principio, porque no sabían qué pasaba, pero luego ya se pusieron al corriente». Esta trabajadora de la tienda usó el «pellizco» para su viaje de novios y explica que volverá a jugar el número de la tienda, el 3. 278, un décimo que ahora «nos le quitan de las manos» y que espera que, por un casual, vuelva a agraciarles este año.

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