punk rock clandestino en el Berlín comunista

Qui√©n sabe si Mark Reeder (Manchester, 1958) podr√≠a haberse convertido en una estrella. Ten√≠a 18 a√Īos cuando fund√≥ The Frantic Elevators con un amigo de la infancia. Grabaron algunos sencillos y dieron muchos conciertos. Adem√°s, estaba ¬ęmuy metido en el negocio de la m√ļsica¬Ľ a trav√©s del m√≠tico sello Factory Records. Y tambi√©n estaba bien rodeado, pues trabajaba en una tienda de discos y se codeaba con personajes como Ian Curtis, que pasaba por all√≠ continuamente a comprar vinilos cuando Joy Division ya rechazaba ofertas de Warner Bros. por un mill√≥n de d√≥lares. Pero, de repente, decidi√≥ abandonarlo todo.

¬ęTodo el mundo me preguntaba: ‚Äú¬ŅPero para qu√© te vas a ir a Berl√≠n?‚ÄĚ. Solo me dec√≠an cosas negativas. Y eso, sin embargo, aument√≥ mi curiosidad. Si Billy Idol e Iggy Pop estaban all√≠, no pod√≠a ser tan malo¬Ľ, cuenta Reeder desde la capital germana. Y no les faltaba raz√≥n. A su llegada en 1979, la ciudad segu√≠a atravesada por aquel enorme muro de hormig√≥n con 300 torres con polic√≠as preparados para disparar y una ¬ęfranja de la muerte¬Ľ sembrada de minas antipersona, donde ya hab√≠an perdido la vida m√°s de 500 personas desde 1961. Pero √©l se hab√≠a quedado tan fascinado con los discos de Can, Neu!, Kraftwerk y, sobre todo, Tangerine Dream, que hizo el petate y se fue como representante de Factory Records a conocer aquel ambiente oscuro que adivinaba en los vinilos.

Su compa√Īero de grupo en Manchester era Mick Hucknall, que no tuvo m√°s remedio que montar otra banda al partir su amigo. La llam√≥ Simply Red, con la que enseguida se hizo famoso y millonario. Pero Reeder nunca dud√≥ de que hab√≠a hecho lo correcto: ¬ęEn cuanto llegu√© all√≠, pens√©: ‚Äú¬°Guau! Esto no es para nada como me lo hab√≠a imaginado‚Ä̬Ľ. Y se hizo productor, compositor, manager, promotor, ingeniero de sonido, presentador de programas de m√ļsica y, sobre todo, protagonista del resurgir de la cultura underground en aquella capital efervescente que defini√≥ la m√ļsica de finales del siglo XX.

La primera gira de Joy Division

Lo primero que hizo fue llevar a Joy Division a Berl√≠n en la primera y √ļnica gira que hicieron por Europa en diciembre de 1979. Tres meses despu√©s, Ian Curtis se ahorcaba en su cocina mientras escuchaba a Iggy Pop. ¬ęEntonces empec√© a hacer muchas cosas consideradas temerarias, aunque entonces no lo pensaba. Sobre todo, en Berl√≠n Este, donde organic√© conciertos ilegales, algo mucho m√°s peligroso que cualquier cosa que hiciera en el Oeste¬Ľ, recuerda Reeder sobre esa mitad del pa√≠s donde ¬ęsolo hab√≠a una religi√≥n, el comunismo, y el punk rock ni siquiera exist√≠a. Para los sovi√©ticos significaba el fracaso del capitalismo y no lo quer√≠an para el socialismo¬Ľ.

El primero se celebr√≥ en una iglesia, en 1981, encubierto como un servicio religioso. Para despistar a la Stasi, Reeder program√≥ a un grupo local, pero toc√≥ la banda que √©l hab√≠a cruzado: Die Toten Hosen. Se trataba de fomentar el intercambio de esas m√ļsicas prohibidas en el Este. ¬ęFuimos a pie en grupos de tres personas y en diferentes trenes, como si no nos conoci√©ramos. Aparecieron cincuenta chavales, siempre alerta por si ven√≠a la Polic√≠a. Todo era secreto¬Ľ, se√Īala. Dos a√Īos despu√©s, otros dos grupos amigos tocaron en otra iglesia y les cazaron. ¬ŅLa condena? Fueron enviados al ej√©rcito y a la c√°rcel dos a√Īos.

Berl√≠n Oeste se ca√≠a a pedazos, pero muchos j√≥venes acud√≠an all√≠ porque les exim√≠a del servicio militar y, adem√°s, se pod√≠a vivir con cuatro marcos. No les importaba que no hubiera trabajo, ni que muchos edificios siguieran en ruinas desde la Segunda Guerra Mundial. Alrededor de Reeder gravitaban personajes como el artista Keith Haring, la actriz Tilda Swinton y m√ļsicos como Blixa Bargeld, Heino o DJ WestBam, m√°s tarde padrino del Love Parade. ¬ęTras la muerte de Curtis, Bernard Sumner tambi√©n estuvo en Berl√≠n conmigo. Le ense√Ī√© sonidos que luego incorpor√≥ a New Order. Sin esa electr√≥nica que le envi√© en casetes no existir√≠a ‚Äú Blue Monday‚Ä̬Ľ, aseguraba el productor sobre el fundador de Joy Division y New Order en el documental ¬ęB-Movie: Lust & Sound in West-Berlin 1979-1989¬Ľ (2015). Y a√Īade ahora: ¬ęA principios de los 80, Nick Cave vino a vivir a mi casa durante diez semanas, mientras buscaba un piso. Lo recuerdo en su habitaci√≥n, con una pistola, escribiendo el gui√≥n que despu√©s conocimos como ‚ÄúThe Proposition‚Ä̬Ľ.

¬ęDaba miedo¬Ľ

Reeder comenz√≥ a viajar a Berl√≠n Este m√°s frecuentemente, a medida que la burocracia se relajaba. En 1988 organiz√≥ otro de sus conciertos clandestinos, de nuevo con Die Toten Hosen. Esta vez lo encubri√≥ como un acto ben√©fico para hu√©rfanos rumanos en una iglesia en Pankow. ¬ęInvitamos solo a 50, pero aparecieron 600. Aquello dej√≥ de ser un secreto y la Polic√≠a apareci√≥. Le dijo al cura que los grupos del Oeste estaban prohibidos, pero como no sab√≠an qu√© aspecto ten√≠an los m√ļsicos, asegur√≥ que eran de Dresde y actuaron. Una semana despu√©s, la Stasi fue a casa de varios asistentes en busca de responsables. Daba miedo¬Ľ.

El tel√≥n de acero agonizaba, pero Reeder era vigilado como una potencial amenaza para el ideal comunista. Mientras, Die Toten Hosen se convert√≠a en el primer grupo del Oeste con permiso para distribuir sus discos en el Este. Y a Reeder le contrataban para producir el primer √°lbum de la new wave de all√≠, de Die Vision. Ser√° el √ļltimo realizado en la Alemania socialista. ¬ęGrab√© la √ļltima canci√≥n el 2 de noviembre de 1989 y les dije que me iba de vacaciones, que lo mezclar√≠a a la vuelta. El 9 de noviembre, cuando cay√≥ el Muro, estaba en Auswitch. No me enter√© hasta diez d√≠as despu√©s, en un hotel cerca de Ruman√≠a donde le√≠ un peri√≥dico que dec√≠a: ‚ÄúAlemania del Este empieza a desmantelar el muro‚ÄĚ. Pens√© que era broma y busqu√© un diario ingl√©s. Dec√≠a lo mismo… Me lo perd√≠¬Ľ.

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