PP y Cs frustran la maniobra de Sánchez de sacar los Presupuestos por la puerta trasera

PP y Ciudadanos sumaron ayer sus votos en la Mesa del Congreso para cerrar la puerta trasera por la que el Gobierno socialista pretendía aprobar sus Presupuestos. El atajo legal que el PSOE abrió la semana pasada, introduciendo de tapadillo una enmienda en la reforma de la ley del Poder Judicial que nada tiene que ver con la ley de Estabilidad Presupuestaria –que es el asunto–, se convirtió en su propia ratonera. Los socialistas pretendían burlar al Senado eliminando su capacidad de veto al techo de gasto, pero el órgano rector del Congreso tumbó ayer la maniobra socialista de iniciar dos vías paralelas para un mismo fin.

Sánchez no podrá aprobar sus cuentas por la puerta de atrás, sino que tendrá que respetar el procedimiento legislativo ordinario, que pasa necesariamente por el Senado y que se prolongará entre seis y ocho meses. Un contratiempo que obstaculiza sobremanera sus planes en tiempo (el PP cree que no llegará la lluvia de millones antes de las elecciones autonómicas, en mayo), pero también en forma (sin nuevo techo de gasto aprobado habrá unos 6.000 millones menos para repartir). Y todo ello con el runrún de un adelanto electoral al alza.

Choque de trenes

El tenso debate protagonizado ayer por los grupos en la Mesa del Congreso evidenció una vez más que el choque de trenes entre el legislativo y el ejecutivo es frontal. Por primera vez en democracia el Gobierno nacido de la moción de censura contra Mariano Rajoy no tiene el control de la Cámara. Y ello está originando la colisión permanente entre ambos poderes. La izquierda denuncia que la Mesa no es un «órgano político», pero la negociación que al inicio de legislatura se abre por cada asiento evidencia lo contrario.

El pulso ayer fue total porque están en juego los Presupuestos, de cuya aprobación dependerá o no que Pedro Sánchez pueda agotar su mandato. También fue motivo de esa misma pugna la reforma de RTVE.

PP y Ciudadanos presentaron sendos recursos pidiendo anular la enmienda socialista a una ley de violencia de género al considerarla un «fraude» por referirse a un asunto ajeno al objeto de la proposición de ley. El grupo dirigido por Dolors Montserrat señaló además la clave: que ya estaba en tramitación una iniciativa legislativa específica sobre el veto del Senado a la senda de déficit y que no debían habilitarse cauces paralelos. Tras dos horas y media de acalorado debate, la Mesa tumbó la enmienda socialista por cinco votos (PP y Cs) a cuatro (PSOE y Podemos) desautorizando así a la Mesa de la Comisión de Justicia, presidida por el PSOE, que lógicamente sí avaló la artimaña legal.

Pastor denuncia «presiones»

La izquierda personalizó su ataque en Ana Pastor. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, acusó al PP de usar a la tercera autoridad del Estado para armar un «boicot institucional» contra el «espíritu de la Constitución» y neutralizar en la Mesa a la mayoría de izquierdas y nacionalistas del Pleno.

Pero la presidenta de la Cámara Baja anticipó por la mañana que no toleraría «presiones» del PSOE, que amagaba con pedir su dimisión o impulsar su reprobación. La portavoz socialista, Adriana Lastra,lo dejó caer hace tres semanas tras acusar a Pastor de «filibusterismo» por impedir la vía urgente con los votos de PP y Cs. Pero ayer Micaela Navarro, vicepresidenta del Congreso le sacó de su error: Es el legislativo el que controla al ejecutivo y no cabe la reprobación como tampoco es posible exigir su cese, sino que Pastor solo puede dejar su puesto si renuncia voluntariamente o lo dicta un juez. No caben escarmientos.

En una nota, los socialistas calificaron de «arbitrario, inaudito e inaceptable» el acuerdo de la «derecha» en su intento de «boicot» al Gobierno y hoy pedirá que la Mesa lo reconsidere. Podemos anunció que recurrirá al Tribunal Constitucional, pero en Ferraz son conscientes de que esa vía además de ser demasiado lenta (para cuando se pronuncie pueden pasar años) es ineficaz (hay catorce sentencias que han sentado doctrina exigiendo concordancia entre la ley y el contenido de la enmienda que se quiere aprobar).

Los socialistas se quejaron de que Pastor no solicitase ayer un informe a los letrados antes de decidir la exclusión de su enmienda. PP y Cs replicaron que ese informe no era necesario porque existen suficientes antecedentes. También hay ejemplos previos sobre la capacidad de la Mesa grande de la Cámara para corregir lo acordado en una Comisión: el último es de 2012 y afectó a la misma Comisión de Justicia. Otra cosa es que no sea una práctica común.

El grave conflicto entre Gobierno y Parlamento hizo que Pastor ofreciese declaraciones tras la reunión

La gravedad del conflicto en el que se hallan Gobierno y Parlamento hizo que la propia Pastor ofreciera después de la reunión una breve aclaración a los periodistas. Admitió que la situación es «inédita», pero confirmó que la Mesa no aceptaba el atajo planteado por el PSOE para reducir el tiempo de tramitación de los Presupuestos a la mitad.

Según explicó Pastor, prevalecen dos criterios. Por un lado, que el Parlamento ya estaba tramitando la reforma de la Ley de Estabilidad en procedimiento ordinario, por lo que el inicio de una doble vía presentada por el PSOE en la comisión de Justicia podía llevar a una situación de «inseguridad jurídica, que la Mesa debe evitar».

En segundo lugar recordó Pastor que la doctrina del Tribunal Constitucional es clara al determinar que debe existir una concordancia en las iniciativas legislativas, que se ha roto al presentarse una enmienda de la Ley de Estabilidad en el cajón de una ley para la lucha contra la violencia machista en el marco del Poder Judicial.

«Es claro que no existía ni la referida conexión con el objeto de la iniciativa legislativa que se estaba tramitando en la comisión de Justicia ni era congruente con su objeto ni con su espíritu ni con sus fines esenciales tal y como exige la jurisprudencia del TC», recalcó Pastor. La Mesa, insistió, debe garantizar la «necesaria homogeneidad y confluencia» de las iniciativas parlamentarias. «Celebramos la decisión democrática de la Mesa. Sin respeto a las reglas de juego no hay democracia», señaló Dolors Montserrat. El portavoz de Cs, Juan Carlos Girauta, proclamó «el imperio de la ley».

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