Portugal acuerda con Francia y España acoger a diez de los 58 inmigrantes del Aquarius

El Gobierno portugués se ha ofrecido a acoger a diez de los 58 migrantes que lleva a bordo el barco Aquarius, que rescató entre el viernes y el domingo en aguas próximas a Libia y que por el momento no tiene aún un puerto seguro para desembarcarlos.

En un comunicado, el Ejecutivo de Antonio Costa ha anunciado que «Portugal ha acordado con España y Francia» la acogida de estos diez migrantes «en el marco de la respuesta solidaria al flujo de migrantes que intentan llegar a Europa a través del Mediterráneo», sin ofrecer más detalles de las circunstancias.

Asimismo, el Gobierno luso ha reiterado su defensa de «una solución europea integrada, estable y permanente para responder a este desafío migratorio».

Mientras esto ocurre, y «ante la situación de emergencia en la que se encuentran estas personas», ha expresado «una vez más su disponibilidad para acoger, solidariamente y de forma concertada con España y Francia, a parte del grupo de migrantes».

El barco de rescate, que operan las ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Mediterranée, navega actualmente hacia el puerto francés de Marsella pese a que el Gobierno galo ya le ha advertido de que no contempla darle autorización para el desembarco de los migrantes a bordo.

A primera hora de la mañana, el ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, ha reconocido que su Gobierno «por ahora» no se plantea permitir la entrada del barco Aquarius. No obstante, ha aclarado que serán el presidente, Emmanuel Macron, el primer ministro y el responsable de Interior «quienes decidan».

«Marsella no es el puerto más cercano», ha alegado el titular de Economía, que ha llamado a respetar «las reglas europeas», sin aludir directamente a ningún país en concreto. En este sentido, ha recordado que Francia ya ha asumido una responsabilidad «importante» en la acogida de solicitantes de asilo.

Posteriormente, fuentes del Elíseo han indicado a los medios franceses que se ha sugerido al barco de rescate que se dirija hacia Malta, por estar más cerca.

El Aquarius emprendió el lunes rumbo a Marsella, después de que Panamá anunciase la retirada de la bandera «bajo flagrante presión económica y política del Gobierno italiano», en opinión de las ONG. «Hacemos una petición oficial a las autoridades francesas para que permitan el desembarco en Francia de las personas que están a bordo, por razones humanitarias. Es la única opción», afirmó en rueda de prensa el director de operaciones de SOS Méditerranée, Frédéric Penard.

Entre los 58 migrantes que viajan a bordo hay 17 mujeres, 18 menores y tres niños pequeños, según han indicado las ONG.

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