Policías y guardias civiles exigen «menos ruedas de prensa y más medios»

Madrid Guardar

Lunes. Los directores adjuntos operativos de Policía Nacional y Guardia Civil aseguraron que «todas las patrullas tienen kit de protección». Martes. El ministro Fernando Grande-Marlaska dijo que su departamento estaba garantizando que el conjunto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, las policías autonómicas y locales y los funcionarios de prisiones, contaran con medios adecuados de autoprotección. Se comprometió a que los seguirán teniendo. Miércoles. Sindicatos y asociaciones policiales enviaron una carta al presidente del Gobierno en la que piden protección y alertan de que «el sistema público de seguridad puede ponerse en riesgo».

Aseguran que hay «alrededor de 9.000» miembros de las Fuerzas de Seguridad «afectados o aislados». Imposible saberlo porque a ellos tampoco se les hacen las pruebas con carácter general. Según datos de Interior, hay 239 guardias civiles que han dado positivo (el 20 por ciento en Madrid y muchos están hospitalizados) y 248 policías nacionales.

El DAO de Guardia Civil y su número 2 están contagiados y hay más casos positivos en la estructura de Mando; el jefe del Grupo de Acción Rápida (GAR), Jesús Gayoso, lleva más de una semana ingresado en la UCI; igual que el comisario principal de Cuenca, Manuel Laguna, cuya familia está confinada en una vivienda en la comisaría sin que les hagan las pruebas. Tres agentes del Instituto Armado en activo han muerto víctimas del coronavirus. Los que están trabajando en la calle desmienten la versión oficial sobre los equipos de protección. Eso sí; el absentismo no es opción para ellos. Por delante de cualquier otra cosa está el espíritu de servicio.

Zetas en Madrid: mascarillas usadas por si faltan

Son la primera línea en el escenario más infernal del virus, los coches patrulla de la Policía Nacional. «Lo peor son los muertos. Escenas que no habíamos vivido nunca. El protocolo cambia cada día. Tenemos guantes y mascarillas buenas (FFP2), pero cuando se gastan nos dan de papel hasta que llega otra remesa. Después de un servicio de ocho horas, me la tengo que guardar por si al día siguiente no hay», explica uno de los agentes. Sus coches los desinfecta la UME o Protección Civil. Cuenta que los nervios están disparados, la tensión en la calle, los que se dedican a saltarse las normas, las muertes y el temor al contagio. «En cuanto un compañero tiene síntomas, el resto se asusta porque no sabes si está afectado o no y tienes que volver a casa con tu familia».

Puesto de Guardia Civil en Almería: justificar kit

El kit básico de protección y desinfección para los agentes que atienden al público consta de un gel, dos pares de guantes, una mascarilla FFP» y una bolsa desechable. «Por cada elemento que se consuma hay que justificarlo inmediatamente para su reposición», señala cada paquete. «En un puesto de 50 personas la semana pasada teníamos cinco; esta, unos 15. Cada coche que sale a la calle lleva uno. No hay más. Solo se recogen en el cuartel las denuncias más graves y sin contacto con el ciudadano», explica uno de los responsables de un puesto de Almería. Cuenta que se están buscando la vida. «El Ayuntamiento nos ha cedido mascarillas y unas botas y también el excedente del centro de salud. Tenemos que dosificar la miseria. Es lo que toca. Los sanitarios deben ser los primeros, pero que nuestros responsables no vendan humo».

Policía Judicial de Valladolid: uno para 7 agentes

Las órdenes internas de Policía y Guardia Civil dejan claro que lo prioritario es la seguridad ciudadana y que los agentes pueden ser destinados a taresas distintas a las habituales. Grupos tradicionales de investigación, por ejemplo, tienen que dedicarse a seguridad si es necesario. La precariedad de los equipos también les toca. «Estamos saliendo a los juzgados o a otras gestiones sin nada. Solo hay un kit en un grupo de siete personas; por tanto, reservado para una emergencia. El que ha podido ha buscado por su cuenta», dice un agente de Valladolid.

Seguridad ciudadana Andalucía: tos y estornudo

«Existe un riesgo elevado de que, sin medios de protección adecuados, pueda llegar a infectarme. A pesar de mantener la distancia de seguridad en las detenciones -a veces incompatible con la intervención- no me hallo a salvo de estornudos y toses de los ciudadanos. Tengo conocimiento de que en la unidad hay mascarillas. Solicito la correspondiente para el servicio». Este es un escrito de un guardia civil andaluz. En la Zona, competencia del Instituto Armado, se están recibiendo estos escritos de forma generalizada.

UIP Asturias/Madrid: 6 por furgón y minuta

En la UIP de Asturias no hay excedente de material, pero al menos desde hace una semana los agentes salen a la calle protegidos con guantes y mascarillas. «Me llega información de compañeros de Madrid y Sevilla que están en una situación mucho peor que la nuestra, que sin ser boyante al menos cubre el mínimo imprescindible». Antidisturbios de Madrid lo confirman a ABC: «Vamos seis por furgoneta. Ya no se quejan de que llevemos material propio. Los guantes y la mascarilla que nos dan, ridículos, hay que justificar si lo usas. Una minuta con la calle, la hora, por qué… Es de locos».

UIP de Valladolid: máscaras caseras y lavables

Los agentes de la UIP de Valladolid, ya mermada por un contagio que ha provocado la cuarentena del subgrupo en el que trabajaba el afectado, agudiza el ingenio para sobrellevar la situación: «Falta material, sobre todo guantes y mascarillas. Algunas de nuestras mujeres las hacen, y cuando terminamos el servicio las lavamos para usarlas al día siguiente. El problema, claro, es que no sabemos si son eficaces… Yo he llegado a utilizar la braga del uniforme, doblada, porque no tenía nada para protegerme. Como es una tela gordita… Pero es que además las mascarillas que nos dan, muy finas, se mojan en una hora y ya no podemos seguir con ellas… Lo normal sería desechar el material una vez usado, pero lo guardamos por si al día siguiente no tenemos nada. Más allá de unas instrucciones en papel o de las notas de los sindicatos, nadie nos ha explicado cómo podemos evitar en lo posible el contagio. Así que lo suplimos con audios de alguna enfermera que ha llegado hasta uno de nosotros. Cuando vemos las ruedas de prensa, claro, las comentamos… Me ponen de mal humor, porque no es verdad que haya material para todos. Y no entiendo que no seamos considerados personal de alto riesgo… Veremos qué pasa si tenemos que intervenir en un hospital».

UPR Cádiz: malestar porque no se hagan test

Un grupo de la Unidad de Protección y Reacción de Cádiz ha visto cómo se les ha proporcionado guantes, «pero una sola mascarilla, que ya hemos usado y que no nos cambian. Pero con todo, lo que más molesta es que no nos hagan test cuando tenemos algún síntoma y se limiten a mandarnos a casa, porque podemos ser un foco de infección para los compañeros. En los coches vamos cuatro, así que bastante juntos. Pero nuestra vocación de servicio sigue intacta, y de hecho no hay absentismo. Que los políticos se concentren en la realidad que hay».

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