Pizzas para volver a subir al Casco de Toledo

Toledo Guardar

Aunque algunos establecimientos han ido abriendo tímidamente sus puertas al final de la desescalada y ahora algo más inmersos en la «nueva normalidad» tras la pandemia del Covid-19, lo cierto es que los locales de hostelería del Casco Histórico de Toledo (y de otros sectores empresariales como la artesanía) están sufriendo las consecuencias derivadas de la casi nula presencia en sus calles del turismo nacional e internacional, principal fuente de ingresos de la capital de Castilla-La Mancha.

Ante este problema, algunos empresarios le echan valentĂ­a y riesgo para mantener sus negocios y lograr sacarlos de la difĂ­cil situaciĂłn econĂłmica que tantos meses de confinamiento ha generado en el tejido productivo nacional y local.

Interior del local – ABC

Es el caso de la famosa pizzería Pastucci, situada en la calle Sinagoga número 10 del Casco Histórico desde el año 1984, una firma de prestigio que cuenta con otros dos locales en los barrios de Santa Teresa (calle Colombia) y Avenida de Europa (calle Dublín). El local del Casco, cerrado desde el 14 de marzo, tiene abiertas ya sus puertas para que los clientes recuperen la costumbre de degustar sus famosas pizzas, lasañas, submarinos y risottos en este coqueto establecimiento, dotado con todas las medidas de seguridad contra el Covid-19 y al que poder acudir a comer o cenar y, de paso, volver a pisar el barrio antiguo de Toledo, uno de los más bellos del mundo. Sin olvidar su servicio de reparto a domicilio.

Así, su gerente, Marian Priego de la Fuente, anima a los toledanos a visitar el Casco y contribuir en la tarea de volver a llenar de ambiente sus calles, plazas y negocios que tanto lo necesitan para iniciar un nuevo camino tras la crisis sanitaria del coronavirus. «Le digo a la gente que se anime, que no tenga miedo, que el establecimiento está perfectamente desinfectado y libre de Covid; que vengan a disfrutar otra vez del Casco», señala la empresaria, quien explica que el local dispone de diez mesas para cuatro personas cada una y un reservado con una capacidad para once más.

Priego de la Fuente se queja de que el Ayuntamiento de Toledo les ha denegado la apertura de una pequeña terraza en el exterior del local. «Presentamos un proyecto arquitectónico de una terraza con tarima para cuatro mesas después de oír que estaban dispuestos a echarnos una mano a los empresarios, pero nos lo han denegado argumentando que obstaculiza el paso de los vecinos. En muchas ciudades de Europa hay terrazas pequeñas en las callecitas de los cascos históricos que contribuyen a dar un ambiente especial», explica.

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