pioneras al servicio de la salud p√ļblica

En 1918, Elvira Moragas (Lillo, Toledo, 1881 – Madrid, 1936), pas√≥ a la historia como la primera mujer con carn√© del Colegio Oficial de Farmace√ļticos de Madrid (Cofm). Ser descendiente de una c√©lebre dinast√≠a de boticarios de origen burgaleses no le allan√≥ el camino en una vida que acabar√≠a demasiado pronto. Alcanz√≥ su objetivo, apoyada por su padre, y logr√≥ entrar en la Facultad de Farmacia. All√≠ curs√≥ sus estudios entre 1899 y 1904, convirti√©ndose en la d√©cima titulada en Farmacia en el a√Īo 1905, y la quinta por la Universidad Central de Madrid. En un mundo de hombres ‚Äďhasta 1910 se obligaba a las mujeres a pedir permiso especial para matricularse oficialmente en la Universidad‚Äď, Moragas lleg√≥ a regentar la farmacia familiar de la calle de San Bernardo. Incluso tuvo la propiedad del establecimiento cuando falleci√≥ su madre, pero solo hasta que su hermano concluy√≥ sus estudios. Su carrera no acab√≥ ah√≠ y colabor√≥ como farmac√©utica municipal encargada del despacho de medicamentos. Solo la barbarie de la Guerra Civil sesg√≥ las alas de esta pionera. Su delito, haber tomado los h√°bitos en el Carmelo de Santa Ana de la capital. Fue asesinada en la Checa del Marqu√©s de Riscal en agosto de 1936 por sus convicciones religiosas.

Elvira Moragas
Elvira Moragas – Archivo de Cofm

Su recuerdo, unido al de muchas otras mujeres que cursaron estudios de Farmacia en los primeros compases del siglo XX, es objeto de la exposici√≥n ¬ęPioneras farmac√©uticas. Las primeras mujeres colegiadas en el Colegio Oficial de Farmac√©uticos de Madrid (1918 – 1936)¬Ľ. Una muestra que pone en valor la figura de 106 mujeres que abrieron la puerta a una profesi√≥n hasta entonces reservada a los hombres. Rosa Mart√≠n de Antonio fue otra de ellas y lleg√≥ a desempe√Īar un cargo de responsabilidad en la Junta de Gobierno del Cofm, en 1936. Fue propietaria de la farmacia de la calle Col√≥n, 6 y estaba afiliada al Partido Republicano Radical Socialista.

¬ęSe exili√≥ en Venezuela. Durante la dictadura fue juzgada y condenada a la inhabilitaci√≥n absoluta de la profesi√≥n. Su farmacia fue intervenida hasta 1948. Intent√≥ personarse para recuperar su oficina de farmacia pero finalmente la traspasaron a un tercero. Estaba valorada en 150.000 pesetas, todo un dineral para la √©poca. Se desconoce qu√© fue de ella¬Ľ, explic√≥ ayer Ra√ļl Renau a ABC, miembro del Archivo de Cofm, tras la conferencia que imparti√≥ el catedr√°tico Antonio Gonz√°lez Bueno sobre la contribuci√≥n de las mujeres a la profesi√≥n. El acto, con motivo del D√≠a Mundial del Farmac√©utico, cont√≥ con la presencia del presidente de los colegiados madrile√Īos, Luis Gonz√°lez D√≠ez, y del consejero de Sanidad de la Comunidad, Enrique Ruiz Escudero.

Rosa Herrero
Rosa Herrero – Archivo de Cofm

La exposici√≥n tambi√©n permite conocer los esfuerzos que, desde la comunidad cient√≠fica, se hicieron para potenciar el acceso de las mujeres a la universidad. La Residencia de Se√Īoritas de Madrid jug√≥ un papel decisivo en la educaci√≥n superior de las mujeres. Una de sus protagonistas, Rosa Herrero Montenegro (Jerez de la Frontera, C√°diz, 1891- 1977), tambi√©n tiene un destacado hueco en este homenaje ‚Äďdirigi√≥ el Laboratorio Foster entre 1930 y 1932 y tuvo farmacia en la calle de Francisco Silvela‚Äď. Pioneras de un servicio de la salud p√ļblica que hoy constituye la actividad sanitaria con m√°s presencia de mujeres despu√©s de Enfermer√≠a y Psicolog√≠a.

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