«pido a mi Gobierno que no renuncie a Gibraltar»

La fase final del acuerdo sobre el Brexit dependía en gran parte de lo que decidiera España. Nuestro país estaba a la espera de llegar a un acuerdo sobre Gibraltar con el Reino Unido y Europa. Finalmente, el Gobierno español apoyará mañana el acuerdo sobre el Brexit, tras acordarse que España tendrá una negociación directa con el Reino Unido sobre el Peñón. El itsmo, situado junto a la localidad de La Línea de la Concepción (Cádiz), pasó a manos británicas durante la Segunda Guerra Mundial.

Sobre la soberanía del Peñón se pronunció a ABC, horas antes de llegarse a un acuerdo, Miguel Rodríguez Domínguez, presidente de Festina. Nacido en 1948 en la propia localidad linense, el empresario, cabeza más visible de la marca de relojes, explica que «no puede permanecer callado ante los últimos acontecimientos como protagonista a ese trozo de territorio español, del que salí como un emigrante más hace cincuenta años». Y es que Rodríguez tuvo que emigrar a Badalona como consecuencia del cierre de La Verja de Gibraltar.

En la ciudad catalana compaginó diversos oficios, como albañil y lavacoches, con los estudios nocturnos de Delineación y Peritaje Industrial. También trabajó en Suiza como camarero y empleado en una fábrica de turbinas. Tras su retorno a España comienza a vender relojes y abre una tienda en Barcelona. El éxito de las ventas le permite comprar dos marcas suizas: Lotus, en 1981; y Festina, en 1984. Posteriormente adquiriría Jaguar (1989) y Candino (2002). Desde los años 80 su crecimiento ha sido imparable, convirtiendo la empresa en una multinacional y en la compañía relojera que más factura en España, con más de 146 millones de euros anuales. Además, hace unos meses recibió la Medalla de Andalucía, máxima condecoración que se otorga en la región andaluza.

Sobre la situación de Gibraltar, el empresario tiene claro que la soberanía de Gibraltar es española y denuncia la situación que viven los trabajadores de La Línea en el Peñón. Lo reproduce en el siguiente texto titulado «¿Una nueva oportunidad perdida? ¿Una nueva traición del Reino Unido?»:

«A lo largo de estos últimos años he asistido a una corriente de opinión, acogida por buena parte de mis paisanos campo-gibraltareños y por dirigentes de la zona, fundamentalmente socialistas y sabidamente manipulada por las autoridades del Peñón, según la cual la cuestión de soberanía quedaba en segundo plano, siendo lo único importante los intereses de los trabajadores españoles en la Roca.

A estas alturas, aún no hemos podido saber cuántos de estos trabajadores son realmente de la zona, en qué condiciones trabajan, cuáles son sus derechos. Lo cierto es que este ha sido el argumento principal desde que se plantea la salida del Reino Unido de la UE. ¿Y qué pasa con nuestros derechos de soberanía que, solo a última hora, parece que se han puesto sobre la mesa de negociación?

Con la anunciada salida del Reino Uniod de la UE tras el Brexit, España contaba con al menos tres llaves de unanimidad en la negociación de salida de la Corona Inglesa. De hecho, el entonces ministro español de Exteriores sr. Margallo anunció que Gibraltar debía ser excluido de la lista de asuntos a tratar de la negociación. Todos entendimos que España, como país de la UE, tendría derecho de veto en las cuestiones que afectaran a la colonia.

Una vez más, aprovechando la debilidad del Gobierno español, se produce una nueva traición de la potencia inglesa, con el beneplácito de la UE, presentando un Acuerdo de Retirada del Reino Unido, que es una auténtica burla por lo que se refiere a Gibraltar y que de ser aceptado, supone en la práctica la renuncia a reclamar la soberanía española sobre la Roca. Cosa que no ha hecho ningún Gobierno desde el Tratado de Utrecht.

La cacareada defensa de los intereses de los Trabajadores Españoles en Gibraltar, insisto que hábilmente manipulada por el sr. Fabián Picardo, con los «podemitas» de turno en los que se apoya el actual Gobierno, ha supuesto hacer dejación de nuestras reivindicaciones históricas.

¿Por qué en la negociación no se ha tenido en cuenta el Tratado de Utrecht y las resoluciones de la ONU? ¿Por qué no se ha dicho nada sobre la cuestión del itsmo, nunca cedido por España, donde se asienta un aeropuerto, construido a apenas treinta centímetros de la verja y sobre el que radica el crecimiento inmobiliario gibraltareño?

Recientemente, el alcalde de mi pueblo, La Línea, ha podido constituirse en Ciudad Autónoma, para una pretendida defensa de los intereses de los ciudadanos linenses que habrían sufrido, según él, por el problema del contencioso sobre Gibraltar: la llamada «cuestión de estado». Quizá sería mejor, en defensa de su pueblo y de sus ciudadanos, que reivindique el territorio usurpado del itsmo y le pase todos los años los impuestos de Bienes e Inmuebles que pagamos todos los linenses.

La Línea no puesde renunciar a un territorio usurpado en la Segunda Guerra Mundial en otro momento de debilidad de la diplomacia española.

La solución a los problemas de mis paisanos no están en Gibraltar, más bien son consecuencia de la frontera. Los linenses, históricamente, hemos sido la escoria de los trabajadores de la colonia. Hemos realizado los peores trabajos. Mi pueblo no se ha visto beneficiado de las supuestas inversiones gibraltareñas. Gibraltar ha crecido espectacularmente desde la apertura de la verja. En mi pueblo solo hay paro y contrabando. Todo lo mejor para ellos, nada para nosotros.

En definitiva, como linense y como español, pido a mi Gobierno que haga renuncia, una vez más, a nuestra soberanía sobre la Colonia de Gibraltar y utilice toda la fuerza que nos da el Derecho y la razón para reivindicar nuestros derechos sobre ese trocito de territorio español».

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