Pellegrini contra Riquelme: “Quería ser el número 1 y hacía estupideces”

Fuente: AFP РCr̩dito: JOSE JORDAN

En libro El Método Pellegrini, de Francisco Sagredo, el entrenador chileno abre su intimidad -una fortaleza pocas veces derrumbada- con un par de conceptos directos sobre la vida y obra de Román Riquelme, genial y controvertido en su etapa en Villarreal. “Era un fenómeno como jugador”, suscribe, incluyéndolo entre los mejores exponentes a los que dirigió, en la misma línea de Cristiano, Raúl, Kun Agüero y alguno más. Marcharon juntos en dos temporadas, las mejores del pequeño conjunto amarillo español. En la 2004/2005, Villarreal fue tercero en la liga de España y así se clasificó por primera vez para la Champions League, certamen que lo descubrió en las semifinales.

Román erró un penal en la recordada serie con Arsenal. A fines de 2007 fue apartado del plantel por una dura pelea con Fernando Roig, el presidente. Pellegrini, harto de ciertos desplantes, se inclinó por el dirigente. Siempre fue crítico con el Nº 10 en la privacidad -el ingeniero es un excelente entrenador y, además, un hombre rígido en las reglas de convivencia-, hasta pocas horas atrás, cuando dijo en una entrevista: “Riquelme, con su calidad, podía jugar hace 30 años, hace 20 años, hace 10 años y puede ahora, donde él quiera. Riquelme no era uno de los mejores jugadores, no era un top porque tenía otros problemas. En ese momento tenía falta de madurez. Quería ser el número uno y hacía estupideces”.

El Ingeniero, de 65 años, campeón y respetado en San Lorenzo y campeón y observado de reojo en River, hoy es el director técnico de West Ham, un humilde conjunto de Londres. Por la 27ª fecha de la Premier League, superó este viernes por 3-1 a Fulham, con sus valores de siempre: posesión, agresividad y control global del juego, que incluye disciplina táctica. El chileno nunca se sintió cómodo con Riquelme, más allá de que logró la mejor versión del 10 en el campo. Parece una contradicción; no lo es. Alguna vez, según se supo tiempo después, Román se escondía en los auriculares, escuchando música, mientras el entrenador daba las charlas tácticas.

Más de una vez, el futbolista argentino ubicó en la mesa de los mejores a Pellegrini, casi en el mismo escalón que a Carlos Bianchi. “Con Pellegrini nunca pasó nada. Yo me peleé con el presidente y él se puso del lado del presidente. Él se prestó al lío. Nunca discutí; él se prestó a hacer lo que el presidente le dijo. Yo quería defender a mis compañeros, pero con Pellegrini, insisto, nunca pasó nada. Una vez, perdimos por 4 a 1 contra Osasuna, el presidente entró al vestuario y dijo «ustedes fueron para atrás». ¿Cómo quieren que reaccione? ¿Me están j…? Los 30 futbolistas se enojaron; yo no juego solo a la pelota…”, contó, en una charla de televisión.

Riquelme con la camiseta de Villarreal, club que gozó una de las mejores versiones del entonces número 8. Fuente: EFE – Crédito: Ian Stewart

“Riquelme pensó que podía estar por encima de Villarreal”, describió Roig en su momento. La mala relación entre el jugador y el club surgió después de que el director técnico decidiera acortar unas vacaciones para que sus dirigidos se incorporaran al trabajo un 29 de diciembre en lugar del 2 o el 3 de enero. “Parece que eso no se aceptó y se jugó el partido contra Osasuna con este conflicto. A partir de ese momento hubo un principio de falta de disciplina y Riquelme pensó que podía estar por encima de Villarreal. Y como digo siempre, por encima del club no hay nadie”, enfatizó el directivo.

En la publicación, el ingeniero lo admira solamente como estratega en la cancha. “Con Riquelme se dio una serie de secuencias -en la cancha y fuera de ella- que cuestionaban mi autoridad. Y cuando el liderazgo de uno está siendo mermado por un jugador e impide gestionar el camarín, tienen que sacar al jugador. Si no, el jugador va sacarlo a uno…”, reveló. El número 10 brilló en Villarreal, casi en el mismo nivel que en Boca con Miguel Russo, cuando logró la Copa Libertadores 2007. El liderazgo es esencial para el conductor.

En esa materia, Pellegrini supo tomar decisiones fuertes en su carrera. Es quien puso punto final al ciclo de Raúl en Real Madrid, aunque el español siempre destaca que el DT lo hizo con respeto. Y este siempre elogió el profesionalismo del goleador. También tuvo que hacer respetar las reglas con Riquelme. El chileno dice que Románno es complicado, y que cada uno sabe a qué se expone en función de las decisiones que toma. Como ejemplo, vale una anécdota con Sebastián Abreu, en San Lorenzo. El titular era Bernardo Romeo, que en el libro del periodista chileno Francisco Sagredo explicó: “Pellegrini no te permitía relajarte. Te daba la confianza si andabas bien, pero uno sabía que tenía que matarse para mantener la titularidad”. En un momento del certamen de 2001, el uruguayo era titular, pero perdió el puesto por un viaje a Montevideo por el cumpleaños de su hija Valentina. ¿Qué sucedió? La neblina retrasó el vuelo de regreso y Abreu llegó tarde a la práctica siguiente en Buenos Aires. El director técnico lo llamó aparte y le explicó que el titular volvía a ser Romeo, y que él era convocado solamente porque no tenía a otro futbolista. Cuando Abreu se enojó y trató de justificar su tardanza, Pellegrini le dijo: “Abreu, no se enoje conmigo. Yo no le quité la camiseta de titular, usted la perdió solo”. Hay casos con otros futbolistas.

Pellegrini, hoy director técnico de West Ham, de Inglaterra.
Pellegrini, hoy director t̩cnico de West Ham, de Inglaterra. Fuente: Reuters РCr̩dito: David Klein

El ingeniero alzó la Copa Intertoto de la UEFA 2005, y en 2008 fue subcampeón de la liga española. En una charla con el diario británico The Independent se refirió al ídolo de Boca. “Cuando llegué [a Villarreal] y dije lo que esperaba del club, nadie lo creía. Pero cuando empezamos a trabajar -y los jugadores tenían la confianza para hacerlo-, tuvimos muchos logros: la semifinal de la Liga de Campeones, el segundo y el tercer lugares en España”, rememoró el DT. Y agregó: “Debés hacerlo paso por paso para mantener esa mentalidad. Para mí, Villarreal es un ejemplo de cómo un club debe ser administrado por un propietario”.

“Pero como jugador él puede hacer lo que quiera. Puede jugar en cualquier liga que quiera”, opinó más tarde sobre Riquelme. El grupo, sin embargo, siempre está por encima de las figuras. Ese contrapunto, tal vez, lo marcó para siempre. El entrenador se refirió a Marcelo Bielsa y su paso por el seleccionado de Chile, una cuenta pendiente en la extensa y exitosa carrera de Pellegrini. Lo hizo sin excesos, algo que sí suele despertar la figura del Loco en ciertos ámbitos. “Bielsa les dio otra personalidad a los jugadores chilenos. Tal vez no ganó nada con Chile, pero jugar contra Chile fue muy difícil. Tuvo éxito porque jugaba como un gran equipo. Es lo que debe hacer West Ham: debemos jugar con la mentalidad de un gran equipo. Bielsa hizo un trabajo brillante en Chile, consiguió que la selección jugara como un gran equipo en esos años”, comentó.

Y habló también de su paso por el Monumental. “Tuve tres años muy exitosos en Argentina. No me arrepiento de mi tiempo allí. En River ganamos el título, pero perdimos un partido contra Boca, y si perdés un partido contra Boca debés aceptar toda la reacción. Porque sabés que sufrirás esas reacciones”, recordó. En aquel partido no jugó Riquelme, pero Pellegrini jamás se olvida de él. Logró su mejor versión y lo sufrió, detrás de escena, como ningún otro.

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