Pedro Sánchez planta a la prensa para no hablar de Duque

En medio de la tormenta política que sacude a su Gobierno, Pedro Sánchez ha optado por recluirse en el silencio. El presidente cerró ayer su periplo norteamericano en California, un viaje de siete días para realzar su perfil internacional, pero en el que no ha conseguido escapar de sus problemas domésticos.

Ayer, Sánchez volvió a negarse a hablar del último escándalo de un miembro de su Gabinete: el de la utilización de una sociedad interpuesta por parte de su ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, una práctica que él denostó antes de llegar al Gobierno. «Si alguien en mi partido tiene una sociedad interpuesta para pagar la mitad de impuestos, estará fuera al día siguiente», dijo en 2015.

Las revelaciones periodísticas sobre Duque se produjeron el jueves. Desde entonces, Sánchez se ha recluido en una agenda de bajo relieve para no pronunciar palabra sobre el asunto. Ni siquiera después o antes de su discurso ante el pleno de Naciones Unidas con motivo de la Asamblea General, su estreno en el gran escenario de la política internacional, quiso comparecer para no recibir preguntas sobre Duque. Este fin de semana, había previsto un encuentro del presidente con los medios, que el Gobierno decidió cancelar a última hora.

La agenda que manejó en los últimos días el presidente del Gobierno no justifica su actitud huidiza ante la prensa. Desde que se conoció el escándalo de Duque, el único acto de importancia en el que ha participado ha sido su discurso ante la ONU. El viernes, solo tuvo una parada en Sacramento para visitar al gobernador de California, Jerry Brown, aunque la trascendencia política de la reunión es escasa: en cinco semanas se celebran elecciones a gobernador del estado, y Brown no comparece en ellas, por haber agotado sus mandatos. Por la tarde, ofreció una charla de menos de 25 minutos en la Universidad del Sur de California, un centro privado en Los Ángeles, tras la que no hubo preguntas, ni siquiera de los estudiantes.

Ayer, en el último día de su viaje, tan solo tuvo una corta intervención en LACI, una incubadora de empresas de tecnología limpia. Acompañado por el senador estatal Kevin de León y con la presencia entre el público del director de cine Alejandro González-Iñárritu, Sánchez volvió a negarse a responder sobre Duque ante las preguntas de los periodistas.

Aprovechó su discurso para anunciar la presentación de un plan para la atracción de emprendedores y ‘start-ups’ a España, del que apenas ofreció detalles, excepto que tendrá medidas específicas para mujeres. Se anunciará con probabilidad la semana que viene con motivo de la celebración del South Summit en Madrid.

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