Pedro Sánchez, el hombre invisible en la cumbre de grandes líderes en Biarritz

La «participación» española en los «debates globales», anunciada por Pedro Sánchez, primer ministro en funciones, para justificar su presencia en la «cena de familia» y varios debates de la cumbre del G7, en Biarritz, se redujo a un encuentro informal con Boris Johnson, primer ministro británico, y David Malvas, presidente del Banco Mundial.

La semana pasada se anunció oficialmente un encuentro formal con Boris Johnson. Sin embargo, los problemas de «agenda» y la sucesión de encuentros bilaterales, a muchas bandas, solo permitió una discusión informal, a lo largo de la cena en el «Hôtel du Palais» (una «invención» de la granadina Eugenia de Montijo, la última emperatriz de Francia). Sin comunicado común de ningún tipo.

Según las fuentes próximas a la Moncloa, Sánchez habría transmitido a Johnson la necesidad de intentar conseguir «un Brexit ordenado, que culmine con un acuerdo válido para todas las partes». Se desconoce la respuesta del primer ministro de Brexit, que horas antes había recibido un caluroso espaldarazo del Donald Trump, alentando un Brexit duro y expeditivo, prólogo aun «gran acuerdo comercial» entre EE.UU. y el Reino Unido.

La propuesta de un Brexit «ordenado» se inscribe en la estela ecuménica de todos los aliados europeos, comenzando por Angela Merkel y Emmanuel Macron, con quienes Johnson ha sostuvo conversaciones formales que han tenido cierto eco.

Tras su diálogo informal con Johnson, el primer ministro en funciones sostuvo un diálogo semejante con David Malvas, presidente del Banco Mundial, con el que «intercambió visiones», según las fuentes oficiales, sobre «la lucha contra la pobreza, las tensiones comerciales internacionales, las desigualdades sociales y el cambio climático2. Temas de inmenso calado que estuvieron en el corazón de los trabajos del G-7, a los que no estaba invitado el primer ministro en funciones.

Ante tales cuestiones, no está clara la posición personal de Pedro Sánchez, que se presume próxima a las tesis defendidas por Emmanuel Macron, con fortuna a geometría variable, salvo en un terreno sensible: los acuerdos comerciales entre la UE y Mercosur.

Temas

Según informó Moncloa en un comunicado, Sánchez intercambió impresiones con los principales líderes mundiales sobre los temas centrales de la cumbre: la desigualdad social y de género, el cambio climático, la transformación digital, la cooperación con África y la defensa del sistema internacional de comercio basado en reglas.

También abordó otros asuntos de política exterior y seguridad como la cuestión del programa nuclear iraní. «Ya en Biarritz para participar en la cena de líderes del #G7. Una oportunidad para abordar los grandes retos que afronta la sociedad internacional, como la lucha contra la desigualdad o el cambio climático y la defensa del libre comercio internacional basado en reglas», indicó Sánchez en su cuenta de Twitter en una imagen junto a su esposa, a su llegada a la cena.

Emmanuel Macron abrió los trabajos de la cumbre de Biarritz afirmando que Francia rechazaría el acuerdo UE / Mercosur, para «protestar» contra el comportamiento del Gobierno de Brasil ante la crisis ecológica en la Amazonia. Desde Berlín, Angela Merkel se apresuró a «recentrar» el debate, afirmando que no considerable deseable «romper» el acuerdo comercial euro-americano.

Las declaraciones de Pedro Sánchez quizá sugieran que, en ese terreno concreto, pudiera encontrarse más próximo de la canciller de Alemania que del presidente francés. Vaya usted a saber.

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