Pedro Rodríguez: Donald y Boris

George Bernard Shaw, hombre de letras dublin√©s nacido en 1856, era capaz de hablar con elocuencia de Twitter much√≠simo antes de que a Trump se le ocurriera compartir repugnancias pol√≠ticas con millones de seguidores. De hecho, a la iron√≠a del dramaturgo y polemista irland√©s se le atribuye la aseveraci√≥n de que Estados Unidos y Gran Breta√Īa son dos pa√≠ses separados por un lenguaje com√ļn.

Adem√°s del ingl√©s expandido, las dos grandes democracias atl√°nticas comparten un intenso historial de diferencias e intereses antag√≥nicos pero tambi√©n una llamativa sinton√≠a hist√≥rica. Durante m√°s de dos siglos, sus respectivos relojes pol√≠ticos han tendido a sincronizarse, tal y como recuerda el historiador y profesor David Kaiser en un reciente ensayo para la revista Time. A su juico, estos paralelismos han buscado en ocasiones generar mayor democracia y menos desigualdad econ√≥mica; y en otros momentos han tra√≠do desregularizaci√≥n, retroceso de lo p√ļblico y sobredosis de incertidumbre.

Incluso en los tiempos de la revoluci√≥n americana a finales del siglo XVIII, la pol√≠tica de las trece colonias rebeldes y Gran Breta√Īa habr√≠a tenido mucho m√°s com√ļn de lo que se pudiera esperarse del preludio de una guerra de independencia. Los esfuerzos de Jorge III por inclinar el equilibrio de poder a favor de la Corona y en detrimento del Parlamento provocaron una compartida oposici√≥n en ambos lados del Atl√°ntico. Hasta el punto de que el memorial de agravios esgrimido por las colonias gener√≥ simpat√≠as entre destacadas figuras pol√≠ticas en la metr√≥poli.

Cada cuatro d√©cadas, m√°s o menos a partir de la guerra civil americana, los dos pa√≠ses simult√°neamente han llegado a escenarios pol√≠ticos comparables, tanto en t√©rminos conservadores como progresistas. La √ļltima sincronizaci√≥n es, por supuesto, el reciente triunfo del nacional-populismo en Londres y Washington. Es dif√≠cil no reconocer que Donald Trump y Boris Johnson reflejan un repudio del ¬ęstatus quo¬Ľ y del ¬ęestablishment¬Ľ. Sin importar que estos ajustes de cuentas amenacen la unidad de sus respectivos pa√≠ses, alentando frustraciones y polarizaci√≥n. Y sin que nadie repare en el ingente coste, no solo econ√≥mico, de estos nuevos rumbos paralelos.

Pedro Rodríguez

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