Panamericanos. El lado B de Delfina Pignatiello: el ocio, la familia y el amor

Delfina repsondiendo preguntas en su nuevo canal de You Tube Crédito: Delfi Pignatiello You Tube

Con apenas 19 años, la vida de Delfina Pignatiello combina múltiples actividades. Muestra el ritmo propio y la energía de un adolescente. La nadadora, una de las mayores esperanzas del deporte argentino, encuentra tiempo y espacio para todo: entrenamientos, competencias y estudio, pero también momentos de ocio para compartir con su familia y amigos. Hay una mujer distinta detrás del sacrificio y rutinas de las más exigentes. Existe el Lado B de Pignatiello. Un costado más íntimo que marca quién es “la otra Delfina”.

En estos días, uno de los principales objetivos de Pignatiello es quitarse presión. Esta millenial nacida en 2000 en San Isidro quiere que la vean como una más. Va dejando atrás a esa chica que hasta hace algunos meses hacía sonar su despertador a las 4.50 y a las 6 ya estaba en el agua para hacer decenas de pasadas para un lado y el otro de la pileta. Cuatro días eran de doble turno: nadaba antes de ir al colegio -el Cardenal Spínola, donde fue abanderada- y, por la tarde, volvía a entrenarse otras cuatro horas. Superada esa etapa, hoy Calu estudia marketing y logra acomodar sus horarios de otra manera. “Me anoté en la facultad on-line porque para ir a cursar no me alcanza el tiempo. Curso y estudio cuando puedo, normalmente en los fines de semana o turnos libres de mis entrenamientos. Por suerte, para los Panamericanos estoy en vacaciones, pero en Europa cuando salía de competir me ponía a hacer resúmenes, porque de lo contrario no llegaba”, revela a LA NACION.

Propio de una chica de su edad, Delfina luce muy activa en Instagram, donde tiene 123 mil seguidores. Entre otras cosas, las redes sociales le sirven para entablar contactos, interactuar con amigos, generar nuevos vínculos o promocionar sus sponsors. Se sabe, también, que estas herramientas tecnológicas han impactado con marcada fortaleza en nuestras realidades, con sus ventajas y desventajas. Y es allí donde aparecen el acoso, el hostigamiento a través de insultos o amenazas. Pignatiello aporta su mirada. “Hay muchísimos desubicados. Yo tengo algunos filtros, y los mensajes privados de personas que yo no sigo entran en solicitudes. Yo voy mirando y limpiando lo que no va, desde ya. Pero es muy chocante. Yo no me creo una súper adulta, pero es muy peligroso si esos mensajes que me mandan a mi le llegan a chicas de 12 o 13 años. Es la sociedad en la que vivimos, aunque afortunadamente se está avanzando y hay un montón de cosas que se están dejando de hacer. Estamos todos más conscientes”.

Hace algunas semanas, Pignatiello estrenó su canal de Youtube, un espacio utilizado para responderle preguntas a sus seguidores. Una de sus búsquedas pasa porque aquellos chicos que la vean se sientan identificados y se vuelquen al deporte. Aportar su granito de arena. La otra hace foco en la distensión, en una forma de relajarse e interactuar.

-¿Te gustaría dejar algún mensaje puntual?

-Sí. Lo que trato de hacer últimamente con mis redes es brindar un mensaje a los que practican deportes y a los que no. Básicamente, que se pueden lograr un montón de cosas si uno se lo propone. Quiero mostrar que en mi vida soy una persona completamente normal, con sus amistades, con sus momentos duros y otros felices. En las redes sociales solemos mostrar lo mejor de nuestras vidas, y después está lo más difícil, que ahí no sale.

En plena expansión, su flamante canal cuenta con 1500 seguidores. Irá creciendo, claro. El segundo video lo grabó en el primer local de Under Armour en la Argentina (ubicado en Unicenter), empresa de indumentaria que la patrocina. “Recién lo arranco y mucho no entiendo del tema, pero estoy entusiasmada y mi hermano me ayuda con la edición. Lo conversé con un amigo de Estados Unidos y fue surgiendo. Me dije: ‘¿Por qué yo no?’. La idea es mostrar lo que hago, mis viajes, los entrenamientos y responder a las preguntas que me hace la gente”.

Pignatiello es muy cercana a su familia, tiene un conejo de un mes y medio llamado Félix, disfruta mucho de leer -sobre todo libros como Harry Potter, del que se reconoce “fan”- y de pasar tiempo con sus amigos. “Me gusta salir a bailar, pero cuando se acerca una competencia, dos o tres meses antes, debo cortar. No me puedo enfermar, tengo que cuidarme. Si salgo automáticamente desorganizo mis horarios. Si voy a bailar el sábado, el domingo duermo todo el día porque estoy cansada, y lo arrastro al lunes”, cuenta.

Se reconoce también una amante de la música. “Antes de competir escucho electrónica. Si no, durante el día, reggaetón o pop. Me encantaría conocer a Selena Gómez, siempre la amé desde que era chica. Y también a Rihanna”. ¿Hay espacio para el canto? “También me resulta interesante. Quería empezar con clases, pero no me considero muy buena (risas)”.

Delfina tiene nuevo canal de You Tube Fuente: LA NACION РCr̩dito: Santiago Filipuzzi

Delfina habla con desfachatez. Cuando un tema la sensibiliza, prefiere esquivarlo. Amante de Netflix, su rostro se ilumina. ¿Le gustaría ser actriz? “¡Soy bastante dramática! ¿Por qué no? Yo me veo en esa faceta, no lo sabe nadie, pero me encantaría (risas)”. “Me gusta mucho Netflix. Suelo ver de todo un poco. Ultimamente me enganché con varias series españolas. Ya miré El Barco, y otra que se llama Gran Hotel. Ahora, cuando salió la tercera temporada de La casa de papel, la vi en dos días, la devoré”.

Ganadora del Olimpia de Oro en 2017, Pignatiello también suele usar las redes sociales para interactuar con otros deportistas nacionales.

-Hace unos días escribiste en Twitter: “Simonet, si algún día te separás, acá estoy”.

-(Risas) Uyyy noooo…

-Son tres los Simonet que juegan handball: Diego, Pablo y Sebastián. ¿Para cuál fue el mensaje?

-Jaja, ¡El Chino! Lo amo (risas).

-¿Y, hay onda ahí?

-Ja, no. Diego tiene su pareja y es padre. Aunque si alguna vez está solo, yo voy a estar ahí, ja. En el Cenard me lo cruzo siempre en el gimnasio.

-¿Seguís de novia?

-Noooooooo. ¡Gracias a Dios, no! Hace un año sí lo estaba, lamentablemente. Hay un nadador de Estados Unidos (Michael Andrew) con el que saldría si él viviera por acá. Pero estamos muy lejos. Así estoy bien, tranquila, no estoy pendiente de nada.

Con la misma responsabilidad que se toma su deporte, Pignatiello actúa con su dieta. Entiende que su cuerpo es su herramienta. Su entorno establece las rutinas, livianas y balanceadas. Aunque tiene sus permitidos. “En estas semanas no puedo. Pero de vez en cuando me gusta comer alguna torta Marquise. O salir con mis amigas y comer una buena hamburguesa. ¡También amo el asado, la pizza y el sushi! Pero durante mucho tiempo no tendré permitidos”, dice.

Pignatiello vive el presente y de vez en cuando espía el futuro. Y nunca deja de soñar. “Me gustaría formar mi familia, claro. Pero falta mucho y será cuando deje de entrenar. Es algo que quiero desde chiquita. Hoy me siento bien así”.

ADEMÁS

Lee más: lanacion.com.ar


Comparte con sus amigos!