Palermo: la gran final del Argentino Abierto de polo convocó a las celebridades del deporte

Gabriela Sabatini, junto al presidente de la AAP, Eduardo Novillo Astrada (h), a la derecha Fuente: LA NACION РCr̩dito: Rodrigo N̩spolo

La Catedral vibró al ritmo del mejor polo del mundo. Fiel a su costumbre, la final del 126° Argentino Abierto de Palermo fue una fiesta desbordante de glamour y color en las tribunas y una repetición de juego y destreza de La Dolfina sobre el verde césped de la cancha 1. Mientras el conjunto de Cañuelas demostró por séptima vez consecutiva que es el amo y señor del Abierto, algunas postales de Palermo se repitieron y otras sorprendieron al público presente.

A las 17, la querida Gabriela Sabatini fue la encargada de lanzar de manera simbólica la bocha inicial del partido. La mejor tenista argentina de la historia no perdió su habitual sonrisa ni cuando la bocha fue a parar directamente al lomo de la yegua de Adolfo Cambiaso. La ovación que recibió Sabatini contrastó con el silencio de la gente apenas unos minutos después. Es que el público siguió en silencio un partido que arrancó parejo los primeros dos chukkers. La intensidad recién subió en los últimos periodos, donde Ellerstina recortó la ventaja e hizo recordar a la final de Tortugas.

Juan Sebastián Verón gira en la platea para conversar con Eduardo Heguy Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

El público no entró a la cancha 1 hasta minutos antes de que arrancara el partido. En la calle que divide la cancha 1 de la 2 prácticamente no se podía caminar mientras que adentro las tribunas estaban prácticamente vacías. Las primeras ovaciones llegaron alrededor de las 16:35, en los laterales de la tribuna Dorrego que fueron las primeras en llenarse, espacio reservado para cada una de las hinchadas. Las banderas uruguayas, habituales desde que David Stirling se sumó a La Dolfina en 2011, flamearon sin parar durante todo el partido.

La Copa hizo su ingreso al campo de juego a las 16:30 custodiada por dos Stormtroopers, los soldados del ejército de Darth Vader de Star Wars. Apenas estuvieron un minuto y causaron sorpresa entre el poco público, más allá de que hace dos años se hizo una acción similar, también por el estreno de una de las películas de esta saga producida por Disney.

Andrea Frigerio, otra de las celebridades que asistió a la final
Andrea Frigerio, otra de las celebridades que asistió a la final Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

Entre las figuras, Juan Sebastián Verón, Pepe Sánchez y Agustín Pichot acompañaron a Sabatini y al presidente de la Asociación Argentina de Polo, Eduardo Novillo Astrada (h), en el palco principal. También pasaron por Palermo Jorge Burruchaga, los ex Pumas Juan Martín Hernández y Gonzalo Tiesi, y el presidente de River Plate, Rodolfo D’onofrio, entre otros. En el palenque de La Dolfina estuvo Diego Schwartzman y Emmanuel Mas, mientras que en Ellerstina dieron el presente los habitués Juan Martín Del Potro, Santiago Lange y Leonardo Ponzio, flamante campeón de la Copa Argentina. Es que la final de Palermo es el partido de polo más importante del mundo y nadie quiso quedarse afuera.

Del Potro llega a Palermo para presenciar la final de polo
Del Potro llega a Palermo para presenciar la final de polo Fuente: LA NACION РCr̩dito: Rodrigo N̩spolo

Un párrafo aparte merecen las cinco caídas. Hubo momentos de tensión en las de Pelón Stirling en el primer y segundo chukker, pero la rápida recuperación del uruguayo no llevó mayor preocupación. Fue apenas la previa de lo que sucedió en el séptimo periodo con la durísima caída de Juan Martín Nero, que a pesar de todo continuó uno minutos más, pero finalmente fue reemplazado por el brasileño Rodrigo Ribeiro de Andrade. Esa demora terminó por levantar a un público hasta entonces algo dormido. También estuvieron en el piso Pablo Mac Donough y Gonzalo Pieres (h). Al final, el público reaccionó ante tantos golpes.

Adolfo Cambiaso pega de pescuezo; el delantero de La Dolfina volvió a consagrarse
Adolfo Cambiaso pega de pescuezo; el delantero de La Dolfina volvió a consagrarse Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

En la calle, con las localidades agotadas desde hace unos días por primera vez en lo que va del Abierto, los rezagados se amontonaban en la esquina de Dorrego y Avenida del Libertador. Más allá del control policial, más abocado a ordenar el tránsito que a controlar la reventa, quedaban algunos tickets para Dorrego Central por hasta $3000. Pero minutos antes del inicio, hasta los revendedores se habían quedado sin entradas.

Este año el after polo volvió a ser una de las premisas de la AAP y por ese motivo las bandas más convocantes que pasaron por el Abierto se hicieron presentes en la final. La Princesita Karina, el Polaco y La Champions Liga fueron los animadores centrales de un after que también se agotó de manera anticipada.

Así como Ellerstina y La Dolfina dieron todo en esta final que tuvo de todo, el público no se quedó atrás. Por los jugadores, y también por el contexto, no hay dudas de que la final de Palermo es un partido único, el mejor encuentro de polo del mundo.

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