Ogasawara, el veterano capitán que fue héroe en Fukushima

El 11 marzo de 2011, un terrible terremoto acompa√Īado de tsunami dej√≥ m√°s de 18.000 muertos y 4.000 desaparecidos en la costa norte del Pac√≠fico de Jap√≥n. La devastadora tragedia, con epicentro en Tohoku y que alcanz√≥ hasta a la central nuclear de Fukushima, pill√≥ muy de cerca a Shoma Doi, Yashumi Endo, Shuto Yamamoto y Mitsuo Ogasawara, todos ellos jugadores del Kashima Antlers y nacidos en dicha regi√≥n. El capit√°n, Ogasawara, a sus 39 a√Īos, en la segunda gran leyenda del equipo japon√©s tras Zico, el mito brasile√Īo que puso en el mapa del f√ļtbol al club nip√≥n.

En 1991, ya con 38 a√Īos, el ¬ęPele blanco¬Ľ jug√≥ tres temporadas en el Kashima y luego estuvo seis m√°s, primero como segundo entrenador y luego como principal. Desde su llegada, el equipo japon√©s ha ganado una Champions asi√°tica, ocho ligas, seis copas, cuatro copas del emperador, cinco supercopas y dos copas Suruga. El acceso principal del feudo del ashima tiene una estatua y una placa con sus huellas y desde hace cinco meses ejercer de nuevo de ayudante del primer equipo. Una funci√≥n que tambi√©n comienza a realizar Ogasawara, que tras m√°s de veinte a√Īos en el Kashima ha quedado relegado a un papel menor en el campo, pero cuya historia deportiva y personal es gigante.

Su carrera √≠ntegra ha sido en el Antlers, salvo una corta cesi√≥n al Messina en 2006, y desde 2008 es el capit√°n. Hablamos de un jugador con buen toque de bal√≥n y r√°pido de ideas, dos de las virtudes de su √≠dolo Xavi Hern√°ndez, contra qui√©n perdi√≥ la final del Mundial sub 20 en Nigeria, en 1999 (Espa√Īa 4-0 Jap√≥n).

Ogasawara recela del contacto físico para saludar. Ni abrazos ni palmaditas en el brazo ni, por supuesto, besos. Una inclinación con la cabeza es suficiente. Su cultura y educación está marcada por el respeto y la solidaridad, como demostró tras el tsunami de 2011.

Rikuzentakata es la ciudad de la mujer y del resto de la familia pol√≠tica de Ogasawara, una localidad arrasada por la fuerza del agua. Por suerte, sus suegros y los parientes m√°s cercanos de su esposa salieron vivos, pero todo qued√≥ destruido. Casas, escuelas, hospitales‚Ķ Por la calle, cad√°veres cada pocos metros, y Ogasawara al pie del ca√Ī√≥n.

Se desplazó en su propio coche hasta Rikuzentaka, en una ruta de doce horas y se puso el mono de trabajo. Comida, agua, mantas, medicinas y ropa eran la prioridad para una ciudad en ruinas donde los afortunados supervivientes habían quedado alojados en centros de evacuación. Ogasawara formó parte de la red de distribución y solidaridad que hizo posible la reconstrucción de Rikuzentaka. A la par, también colaboró organizando partidos benéficos, como el de verano de 2012 en el que tuvo a Del Piero como invitado estrella.

¬ęCuando llegu√© a la ciudad nada era reconocible. La situaci√≥n era l√≠mite y toda ayuda era poca. Hice lo que ten√≠a que hacer porque los segundos contaban¬Ľ, explic√≥ ayer a ABC en un encuentro fugaz tras el entrenamiento nip√≥n. Sencillo y discreto. Es la bonhom√≠a de Mitsuo Ogasawara.

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