¬ŅNos dejar√°n votar en paz?

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Frente a la ideolog√≠a que constri√Īe el esp√≠ritu cr√≠tico, la biblioteca, recomend√≥ Arturo P√©rez Reverte en el C√≠rculo del Liceo. Una buena biblioteca para deshacer embelecos. Irene Montero, portavoza de Podemos, regurgita que ¬ęEspa√Īa es el segundo pa√≠s con m√°s personas desaparecidas despu√©s de Camboya¬Ľ. Y P√©rez Reverte combate la falacia en el XL Semanal: ¬ęMenos camboyas, Caperucita¬Ľ. El articulista cifra en 115.000 los desaparecidos en la guerra civil, lo que es una desgracia. Pero muy por debajo de la URSS, la Alemania nazi, el genocidio armenio, la China mao√≠sta, el Congo belga, las fosas comunes de apaches en Estados Unidos, las matanzas de musulmanes en la ex Yugoslavia, Iraq, Siria, las masacres de ISIS‚Ķ

M√°s biblioteca. En ¬ęLos amn√©sicos¬Ľ (Tusquets) G√©raldine Schwarz disecciona, mediante su historia familiar, la cobard√≠a disfrazada de equidistancia, que permiti√≥ al nazismo arrasar con las libertades individuales‚Ķ Muchos promotores de aquella barbarie pudieron reemprender su vida en la Rep√ļblica Federal gracias a la amnesia programada.

Leer a Schwarz mejorar√≠a la higiene mental de quienes acusan a la Transici√≥n de complicidad con el franquismo. Adem√°s de Alemania, la amnesia se propag√≥ en Francia, Austria, Italia, Noruega‚Ķ Y en la Catalu√Īa nacionalista, que oculta el protagonismo catal√°n en el bando franquista: desde los ¬ęcatalanes de Burgos¬Ľ, a la Lliga de Camb√≥ que apoy√≥ el 18 de julio.

Tambi√©n en el C√≠rculo, Jos√© Enrique Ruiz Dom√®nec aconsej√≥ que la Historia se dejara a los historiadores y no al emocionante pensamiento m√°gico. Aunque, como sucede en Catalu√Īa, a muchos historiadores secesionistas no les importe perder la reputaci√≥n que otorga el rigor.

Los adictos al rancho de la ¬ęmemoria hist√≥rica¬Ľ que se despacha en escuelas y conmemoraciones nacionalmente correctas; los reacios a la complejidad de un pasado con luces y sombras en todas las familias pol√≠ticas y naciones -cada una con sus cad√°veres en el armario- tachan de fascista a quien les contradice.

El independentismo anda mezclado con los autodenominados ¬ęantifascistas¬Ľ. Es el fascismo de izquierdas que prosper√≥ en la Alemania de los setenta hasta acabar en el sumidero del terrorismo. Cont√≥ con la aquiescencia de intelectuales como el Nobel Heinrich B√∂ll, defensor de la banda Baader Meinhoff: ¬ęNumerosas personalidades reprocharon a B√∂ll que hiciera apolog√≠a del terrorismo y que utilizara la misma ret√≥rica que la RAF (Fracci√≥n del Ej√©rcito Rojo). Pero el escritor ten√≠a el apoyo de otra parte de la sociedad que, despu√©s de la larga amnesia de posguerra, hab√≠a pasado por una aut√©ntica caza del ‚Äėfascista‚Äô, que cre√≠a ver un poco en todas partes, en una gran confusi√≥n de g√©neros: detr√°s del capitalismo, los bancos, los templos del consumo, el ej√©rcito, los medios de comunicaci√≥n e incluso la democracia parlamentaria¬Ľ, explica Schwarz. Ese t√≥xico abrevadero congrega a los incendiarios con estelada, los acosadores de Arran y los CDR que combinan, cual siniestro barman, sustancias explosivas.

En la Catalu√Īa secuestrada por el separatismo institucional -ese PRI con barretina y modos mafiosos-, las sombr√≠as referencias hist√≥ricas que desmenuza la autora de ¬ęLos amn√©sicos¬Ľ asoman cuando la diputada de Junts per Catalunya, Miriam Nogueras, llama ¬ęratas¬Ľ a jueces, pol√≠ticos y periodistas espa√Īoles; cuando Laura Borr√†s, de la misma formaci√≥n, dice que quemar contenedores no es violencia; cuando se se√Īala como ¬ęterroristas de la informaci√≥n al servicio del Ibex¬Ľ y ¬ęsicarios del poder¬Ľ a Xavier Sard√†, Joan Guirado, Estefan√≠a Molina, Maika Navarro, Xavier Rius y Laura F√°bregas; cuando se acosa y agrede a los asistentes a los premios Princesa de Gerona: Llu√≠s Bou es zarandeado, insultado entre escupitajos; al empresario del calzado Antonio Casta√Īer le dan un pu√Īetazo‚Ķ Por no hablar de las quemas de retratos del Rey que nos retrotraen a los autos de fe inquisitoriales ¬ęen efigie¬Ľ.

La portavoza del No Govern, Meritxell Bud√≥, aseguraba no haber ¬ęvisto agresiones a los asistentes al acto¬Ľ. Pobrecilla. Ante la amenaza del Tsunami Delincuente a la reflexi√≥n electoral, el No Govern que no observa violencia en sus votantes proclama que ¬ętodo el mundo tendr√° derecho a protestar¬Ľ. ¬ŅY a votar sin coacciones?

Y m√°s biblioteca: ¬ęEl coraz√≥n de Inglaterra¬Ľ (Anagrama) novela sobre el gregarismo que condujo al Brexit en un refer√©ndum del 51 por ciento. El estropicio hist√≥rico del pir√≥mano Cameron (nuestro pir√≥mano fue Mas): ¬ęAh√≠ lo tienes escribiendo sus memorias en la puta caseta del jard√≠n. Mira el desaguisado que nos ha dejado. Todo el mundo se lanza al cuello del vecino. A los extranjeros los insultan por la calle. Los agreden en el autob√ļs y les dicen que se vuelvan a su pa√≠s. A todo el que no obedece a ciegas se le llama tra√≠dor y enemigo del pueblo. Cameron ha destrozado este pa√≠s‚Ķ ¬°Lo ha destrozado y se ha largado!¬Ľ

Leamos y reflexionemos. Siempre que lo permitan quienes mueven la cuna de la agitaci√≥n independentista y ¬ęantifascista¬Ľ. Torra alias Gandalf, Puigdemont alias Lisa‚Ķ ¬ŅNos dejar√°n votar en paz?

Sergi Doria

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