Mundial de básquetbol China 2019. Se enciende la ilusión de un grupo que quiere desterrar la comparación con la Generación Dorada

El plantel y el cuerpo t√©cnico, en la √ļltima pr√°ctica en Wuhan, antes del estreno de este s√°bado. Cr√©dito: @CABBoficial

WUHAN, China.- Cada 50 metros se repite una frase que primero suena como una dulce melod√≠a y despu√©s se transforma en una onda expansiva de sonidos ininteligibles. La intriga se apodera y motiva a conocer qu√© sucede con esa pelota de sonidos para quien no domina el idioma de estas tierras y all√≠ aparece Yuan Guaoncong, una voluntaria que, amablemente y con un tel√©fono como puente, explica que “Qing l√°i. Huany√≠ng l√°i d√†o wuh√†n tiy√Ļ zhongxin” es la recepci√≥n en el escenario que este s√°bado, desde las 9.30 hora de Buenos Aires, ver√° debutar a la Argentina en el Mundial de b√°squet China 2019 y ser√° el primer paso importante de un grupo que quiere escribir su propia historia.

Despu√©s de un par de intentos llega a ser clara la explicaci√≥n de Guaoncong y le pone luz al interrogante en cuesti√≥n: “Por aqu√≠, por favor. Bienvenidos a Wuhan Sport Center”. Esa es la forma en la que reciben a cualquiera los voluntarios en el estadio que, con Corea del Sur como rival en el inicio, el conjunto de Sergio Hern√°ndez pretende enterrar la comparaci√≥n con la Generaci√≥n Dorada.

La tranquilidad se transmite en gestos y en complicidades. Nada de histerias. Los jugadores viven realmente esta competencia como la gran oportunidad. No se encierran en sus habitaciones, cuidan los descansos, las comidas y hasta se permiten alguna broma al aire: “Estamos tan concentrados que hasta miden el ph del agua mineral que tomamos”, comenta un integrante del plantel.

No se advierte fastidio alguno por las complicaciones que se presentan para hacer cortes de videos en la preparación de los rivales, ya que las conexiones a Internet aquí no son nada sencillas. Sólo se enfocan en aprovechar el momento.

Baja un mensaje claro, es la cita que puede significar el despegue definitivo del pasado y los mensajes bajan con fuerza: “Campazzo y Laprovittola podr√≠amos decir que, en su momento, desafiaron a la Generaci√≥n Dorada. Ese ser√≠a el t√≠tulo. Como si dijesen los admiramos mucho, pero nosotros podemos crear nuestra propia generaci√≥n. Y son pibes que les mostraron el camino a los dem√°s. Hay que elegir muy bien las palabras, porque alguien puede interpretar que yo estoy diciendo que esta camada es tan buena como la otra y esa no es la idea. Lo que digo es que se trata de una camada que no se queda de brazos cruzados, sino que va por todas. En actitud y en mentalidad va a estar siempre arriba, que ya tiene algunos l√≠deres j√≥venes, como Facu y Nico, y guerreros incondicionales, como Garino, Deck, Brussino o Vildoza. Ojo, pueden perder. Hay algo que ten√≠a la Generaci√≥n Dorada que se expresaba as√≠: ‘Yo no tengo problemas que me ganen, lo acepto’. Nunca los escuchabas decir que no les iban a ganar: al contrario, reconoc√≠an que les pod√≠a ganar cualquiera. ‘Pero ojo, primeros juguemos’, dec√≠an ellos. Estos chicos cayeron en un vestuario donde estaban Gin√≥bili, Nocioni, Scola, Prigioni, Delfino. A esta generaci√≥n siento que tambi√©n da gusto verla jugar”, explic√≥ Sergio Hern√°ndez, el hombre que vio crecer ambos procesos.

La referencia ineludible es Luis Scola. Observa al grupo, charla con todos y se vuelve a parar a un costado. Le explica movimientos a Marcos Delía. Siempre es así. Se divierte, con sus formas, pero lo hace. No va a estar a los gritos haciendo bromas, pero se puede advertir que la pasa bien. Y en su discurso se aclara esa sensación del despegue con el proceso más glorioso del básquetbol argentino.

“Disfruto jugar en este equipo. Creo que hicimos cosas muy importantes con la Generaci√≥n Dorada. El cari√Īo por la selecci√≥n no est√° relacionado pura y exclusivamente con haber ganado. Ni con tener un buen equipo ahora y la posibilidad de volver a ganar. Est√° relacionado con m√°s cosas. Simplemente competir. Hoy tocan resultados m√°s modestos. Estamos porque queremos representar a nuestro pa√≠s. Es un buen mensaje, y me gust√≥ mandar ese mensaje si alguien lo tom√≥. Es lo positivo de haber jugado post Generaci√≥n Dorada”, cont√≥ Luis Scola, en una entrevista con LA NACION.

Se mueven por todos lados y act√ļan como un bloque. La buena energ√≠a sobrevuela y no hay discursos acomodados. S√≥lo se enfocan en Corea, no hay miradas sobre Nigeria ni Rusia. Todo a su debido momento. Ahora es cuesti√≥n de sentir que el arranque tiene que dejar claro cu√°l es la intenci√≥n de este grupo. “Ya est√°. El cambio profundo ya se hizo hace a√Īos en M√©xico 2015. Se agarr√≥ la posta, aprovechamos la experiencia de Luis y sabemos que √©l es nuestra referencia. Los valores que se transmitieron de la Generaci√≥n Dorada hay que mantenerlos y encontrar la mejor versi√≥n del equipo. Si eso da para pelear por t√≠tulos y llegar a los Juegos Ol√≠mpicos, bienvenido sea. Si no, el √©xito estar√° en encontrar nuestro techo”, explic√≥ Facundo Campazzo.

Siempre tiene una sonrisa a mano, grita y juega con sus compa√Īeros. Patricio Garino camina por los pasillos del Wuhan Sport Center y parece un nene que irradia felicidad. Pero tambi√©n entiende que el paso definitivo para este grupo debe ser la Copa del Mundo: “La verdad es que estamos cansados de la comparaci√≥n con la Generaci√≥n Dorada. Los admiramos, los queremos, son un ejemplo para seguir, sabemos que estamos donde estamos siguiendo sus pasos, pero ya est√°. Ya pas√≥ la Generaci√≥n Dorada, cualquier similitud que le pregunten a Luis. Nosotros no queremos que nos comparen m√°s. Cada uno tiene sus virtudes. Me parece que es una oportunidad de oro para nosotros. Vamos a jugar el primer torneo grande como grupo y es algo que dese√°bamos. Y siento que sin presiones, porque no tenemos que demostrarle nada a nadie. La mayor√≠a no tiene experiencia en un Mundial, as√≠ que vamos hacer la nuestra y a tomarlo como aprendizaje”.

Y no es casual la unidad en el discurso. Por eso las reflexiones de Nicol√°s Laprovittola no sorprenden: “Hab√≠a una gran incertidumbre en el b√°squetbol argentino con qu√© pod√≠a pasar con nosotros. Me parece que con sacrificio y compromiso logramos competir de la forma que entendemos que se debe. Nos gusta que la gente reconozca lo que hacemos, eso nos suma mucho. Antes era la comparaci√≥n constante y hoy se habla de lo que puede hacer este equipo”.

Vuela un pelotazo en medio de la pr√°ctica y nada parece perturbar a Marcos Del√≠a. Mira, suela una mueca desafiante para su “agresor” y sigue su camino. Todos siempre siguen la misma ruta: “El grupo est√° muy bien, hace varios a√Īos que trabajamos juntos, que venimos sumando partidos y torneos. De todas maneras, el Mundial de China ser√° el primer torneo “grande” que le toque a esta camada, as√≠ que ser√° un lindo desaf√≠o y una gran exigencia, para la cual creo que estamos preparados y vamos a responder muy bien”, sostiene Del√≠a.

Se escucha cómo suena la cumbia de la mano de Gabriel Deck, se lo ve caminar y metido en su universo a Luca Vildoza. Se mueven en sincronía todos los integrantes del plantel. Están en el umbral de la Copa del Mundo. El telón se correrá este sábado para ellos y quieren ser los protagonistas sin quedarse anclados en el pasado. El futuro está en sus manos.

ADEM√ĀS

Lee m√°s: lanacion.com.ar


Comparte con sus amigos!