Mourinho, en el abismo

La tempestad ha llegado a Old Trafford. Cuando parecía que el Manchester United había retomado la senda de la victoria con tres triunfos consecutivos, la situación se ha torcido por completo para José Mourinho. Ante el humilde Derby County, equipo de la Segunda división inglesa, el técnico portugués fue superado por el que fue su pupilo en sus tiempos al frente del Chelsea. El equipo que dirige Frank Lampard consiguió algo totalmente impensable, eliminar al segundo club más laureado de la competición copera. Era el minuto 95 y el Manchester United estaba prácticamente fuera de la competición, ya que perdía por 1-2. Pero un cabezazo de Fellaini consiguió hacer respirar a Mourinho y forzar el partido a la prórroga. El resultado no se volvió a mover y el choque quedaba visto para la sentencia de los penaltis. Todos los jugadores acertaron desde los once metros, pero Phil Jones erró el lanzamiento decisivo. A un lado, los futbolistas del Derby celebraban la victoria como si de un título se tratara. Al otro, caras largas y cabizbajos. Nueva debacle del United y todos los focos estaban puestos sobre Mourinho. La tormenta estaba servida. Por si la hecatombe en la Capital One Cup no fuese suficiente, al turbio ambiente que reina en el combinado mancuniano se le suma el enfrentamiento del técnico portugués con uno de los baluartes de la escuadra inglesa. Paul Pogba, un jugador que le costó al club de Manchester 120 millones de euros, vio la derrota de su equipo contra el Derby desde la grada. Resguardado bajo una capucha, al campeón del mundo se le veía resignado, inmóvil e indiferente a lo que estaba sucediendo en el terreno de juego. Era un secreto a voces y lo confirmó el propio Mourinho, quien aseguró ante los medios de comunicación su decisión de arrebatarle la segunda capitanía a Pogba. «La única verdad es que he decidido que Paul ya no será el segundo capitán, pero no hay consecuencias, no hay problemas en absoluto. La persona que ha decidido que ya no es el segundo capitán es exactamente la misma que decidió que lo fuera: yo mismo. Es una decisión que no tengo que explicar», sentenció. Que este año la relación entre Mourinho y Pogba estaba deteriorada era más que evidente, con numerosas indirectas lanzadas entre ambos a lo largo de la temporada. No obstante, esa tensión nunca se ha escenificado de tal manera. En el entrenamiento de ayer, el galo saltó al campo y saludó a todo el cuerpo técnico salvo a una persona, su entrenador. Ambos se miraron desafiantemente y mantuvieron una conversación que poco aparentaba ser amigable. Contra los periodistas Y de nuevo, contra la prensa. Tras el choque contra el Derby County, Mourinho volvió a tener uno de sus famosos encontronazos contra los periodistas. Ante las preguntas que le planteaban, el luso se mostró esquivo e intentó sortear a los reporteros con ataques. «¿Quieres que analice el partido o que me vaya?¿Quieres que diga que hicimos un partido fenomenal?¿Parezco preocupado?». Estas fueron algunas de las irónicas preguntas que lanzó en la rueda de prensa al término del duelo y el técnico zanjó el encuentro con los medios aludiendo a la escasa importancia de la Capital One. «Mentiría si digo que tiramos el partido. Pero la Capital One es una competición menor». Con el fichaje más caro de la historia del club en la grada y con un pobre bagage de resultados a sus espaldas, solo un milagro puede salvar a Mourinho de la destitución.

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