MotoGP: Más enemigos para Márquez

El circuito catarí de Losail, que en menos de dos semanas acogerá el inicio del Mundial de MotoGP, cerró ayer una pretemporada muy igualada, en la que tras seis días de acción ha resultado un ejercicio vano adivinar por dónde irán los tiros de ese arranque mundialista. Da la sensación, eso sí, que al Marc Márquez ganador de nueve grandes premios la temporada pasada, su segundo mejor registro anual en la categoría reina, no le resultará sencillo repetir la gesta. Ducati, el único rival de Honda en 2018, sigue siendo la referencia en velocidad punta y una amenaza cierta, mientras que Yamaha, al menos con Viñales, parece haber dado un pasito adelante. La gran sorpresa invernal ha sido Suzuki, quien pisó el podio de forma habitual el pasado curso, y que parece ya en condiciones de ganar carreras.

Aunque solo sea por galones, Márquez ha de ser considerado el candidato número uno al título. Sin embargo, su puesta a punto invernal ha estado lejos de ser perfecta. Hasta el momento todo han sido pegas para el denominado «Dream Team» de MotoGP. Las intervenciones quirúrgicas a las que se sometieron tanto el catalán como Jorge Lorenzo durante las vacaciones les hacen llegar muy faltos de rodaje. Con todo, ambos se destaparon ayer con tiempos muy cercanos a los mejores. En el caso del balear, con doble mérito, pues se perdió por completo los primeros tests en Sepang y se estrenaba sobre su nueva montura en esta segunda tanda de entrenamientos.

Explosión Viñales

Sin aparentes dudas, en cambio, caminan en Ducati. Las largas rectas de Sepang encumbraron a las motos italianas en los primeros entrenamientos del año, y las buenas sensaciones se han mantenido en Catar. A Danilo Petrucci, el salto a una moto oficial no le ha pesado en absoluto. Lideró los tiempos en Malasia y demuestra cada día que puede llegar a plantar cara a un Andrea Dovizioso que permanece más tapado.

Y significativo, aunque extraño, es el avance de Yamaha. Maverick Viñales ha ocupado los puestos de privilegio en todas y cada una de las tandas de la pretemporada, y si se le pregunta por su nueva máquina se le dibuja una sonrisa en la cara. Nada que ver con el curso pasado. En el lado contrario, Valentino Rossi se queja de los mismos problemas que antaño: falta de aceleración a la salida de las curvas y menos potencia pura que sus rivales. «No estamos para ganar», asegura el italiano pese a que Viñales parece demostrar lo contrario.

La nómina de candidatos al título podría ampliarse este año si lo que está mostrando Alex Rins a los mandos de la Suzuki se confirma una vez metidos en faena. El barcelonés ha impresionado en Qatar y parece cerca de dar su primera campanada en forma de victoria. A partir de ahí, los sueños no parecerán tan imposibles.

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