Mi aeropuerto

Josep Tarradellas es la mitad de Cataluña que hoy querría buscar una solución en lugar de buscar un culpable, la mitad leal de Cataluña a un proyecto compartido que él mismo creó con la valentía de defender sus ideas y el compromiso de comprender las de los demás. Fue el presidente de la Generalitat en el exilio pero supo volver a la política en lugar de quedarse en el rencor. Fue de Esquerra pero nunca descuidó las formas ni el respeto a la institucionalidad. Supo atraer a sus adversarios en lugar de insultarlos.

Fue el símbolo del antipujolismo y la relación entre ambos fue pésima. Que el aeropuerto de El Prat lleve su nombre constituye la única

Salvador SostresSalvador SostresArticulista de OpiniónSalvador Sostres

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