México y los derechos humanos

Fuente: LA NACION

MIAMI.- M√©xico merece cr√©dito por convocar un encuentro iberoamericano para dise√Īar una “estrategia com√ļn” contra la xenofobia y el racismo hacia los latinoamericanos en Estados Unidos. Es una buena idea, pero ser√≠a mucho m√°s convincente si M√©xico mostrara igual preocupaci√≥n por otras atrocidades contra los derechos humanos en su pa√≠s y otros, como Venezuela.

El presidente mexicano Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador convoc√≥ a la reuni√≥n exploratoria de embajadores extranjeros en M√©xico despu√©s de la reciente matanza en El Paso, Texas, donde un asesino solitario mat√≥ a 22 personas, incluidos ocho ciudadanos mexicanos. El asesino de El Paso hab√≠a escrito previamente un manifiesto criticando la supuesta “invasi√≥n” hispana de Texas, haci√©ndose eco de los discursos del presidente Donald Trump sobre una presunta “invasi√≥n” de indocumentados latinoamericanos.

El secretario de Relaciones Exteriores de M√©xico, Marcelo Ebrard, dijo que la reuni√≥n de pa√≠ses iberoamericanos es necesaria porque la matanza de El Paso fue un “punto de inflexi√≥n” en la lucha por la protecci√≥n de los hispanos en Estados Unidos, “ya que fue un ataque terrorista dom√©stico, sustentado en un discurso de xenofobia en contra de nuestros pueblos”.

No me cabe duda de que México tiene derecho a preocuparse por la escalada de los crímenes de odio contra los hispanos en Estados Unidos, y a alzar su voz contra ellos. Ni Ebrard ni otros funcionarios mexicanos han mencionado el nombre de Trump en todo este asunto, pero el manifiesto del asesino de El Paso y las encuestas hablan por sí mismos.

Una encuesta del Pew Research Center de 2018 dijo que casi la mitad de los hispanos de EE.UU. consideran que su situaci√≥n hab√≠a empeorado desde el a√Īo anterior. Comparativamente, solo un 32 por ciento hab√≠a dicho lo mismo cuando Trump fue elegido en 2016.

A la luz de todo esto, hay pocas dudas de que una reunión ibero-americana para llamar la atención sobre los crímenes de odio en Estados Unidos debería ser bienvenida. Si bien lo más probable es que no ayude mucho para que Trump abandone su retórica antiinmigrante, podría ayudar a mantener el tema en las primeras páginas y presionar a los legisladores estadounidenses para que aprueben medidas contra las armas de guerra, y tomen otros pasos para detener esta locura. Pero para que la cumbre iberoamericana propuesta por México sea efectiva, López Obrador necesita revisar sus propias políticas de derechos humanos.

L√≥pez Obrador no solo est√° minimizando el n√ļmero r√©cord de asesinatos en M√©xico -ha expresado escepticismo sobre la cifra de 17.608 personas que han sido asesinadas en M√©xico durante los primeros seis meses de este a√Īo, seg√ļn datos oficiales citados por el sitio web Animal Pol√≠tico-, sino que no est√° haciendo lo suficiente para proteger a los migrantes centroamericanos en sus pa√≠ses de origen y en su propio territorio. Adem√°s, de una manera incre√≠ble, M√©xico se ha declarado “neutral” en el caso de Venezuela, la mayor tragedia de derechos humanos en la historia reciente de Am√©rica Latina.

El gobierno de López Obrador ha reconocido de hecho al dictador venezolano Nicolás Maduro, quien había sido declarado gobernante ilegítimo por el gobierno anterior de México, y lo sigue siendo para Estados Unidos y más de 50 democracias occidentales. Rompiendo con el esfuerzo internacional para aislar a Maduro, López Obrador invitó al dictador venezolano a su ceremonia inaugural en diciembre pasado.

L√≥pez Obrador tambi√©n ha sido renuente a criticar en√©rgicamente los asesinatos masivos de opositores pol√≠ticos por parte del r√©gimen de Maduro. Seg√ļn un informe reciente de la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, el r√©gimen de Maduro es responsable de m√°s de 6800 ejecuciones extrajudiciales entre enero de 2018 y mayo de 2019. Eso es m√°s que todos los asesinatos pol√≠ticos del r√©gimen del dictador chileno Augusto Pinochet durante sus 17 a√Īos en el poder.

De manera que me parece fabuloso que México convoque un encuentro iberoamericano para denunciar el racismo y la xenofobia en los Estados Unidos de Trump. Pero para que esa reunión sea creíble y exitosa, el gobierno mexicano debería alzar su voz sobre la ola de crímenes en su propio país y en Centroamérica, y contra los crímenes de Estado en Venezuela.

@oppenheimera

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