Mayores de 70: Juntos por el Cambio se enfoca sobre 3000 centros de jubilados

Basavilbaso, Stanley y Macri, junto a jubilados en Tres de Febrero

El oficialismo busca asegurarse de que 3,7 millones de adultos mayores concurran a votar en las primarias

Mirta mira a cámara sin timidez. “¡Tengo 100 años!”, dice con alegría y, acto seguido, explica los motivos por los que votará a Mauricio Macri. “No se puede terminar todo en un período”, describe. Mirta es una de las 3.701.482 personas habilitadas para votar, según el registro de la Cámara Nacional Electoral, que superan los 70 años, límite que marca la obligatoriedad para sufragar.

El video, que circula en los grupos de WhatsApp de los principales funcionarios nacionales y que aún no se definió si se transformará en spot de campaña, es parte de la estrategia que puso en marcha el comando de campaña que lidera el jefe de Gabinete, Marcos Peña, para “convencer” e “incentivar” a los mayores de 70 años para que vayan a votar en las PASO.

Se trata de un universo amistoso con el Presidente (según los más optimistas, los votos se reparten 7 a 3 para el macrismo) y con un potencial inmenso: representa casi el 11% del padrón, una cifra más que atractiva en el escenario de polarización de la batalla electoral.

Desde la Casa Rosada consideran que las primarias adquirieron un sentido que no tuvieron en el pasado -“ahora más que nunca no hay que volver para atrás”, repiten los voceros- y en ese escenario los adultos mayores son una prioridad.

El trabajo de campo para difundir el mensaje incluyó a los dos organismos que tienen directa relación con los ciudadanos de ese rango etario: la Anses y el PAMI. En las últimas semanas Emilio Basavilbaso (Anses) y Sergio Cassinotti (PAMI) incrementaron su presencia en el interior y focalizaron su presencia en distritos claves.

“Es un sector que nos valora mucho. Desde el día uno son una prioridad para nosotros, ahora estamos recogiendo los frutos del trabajo de casi cuatro años”, dijo a LA NACION Basavilbaso, quien calificó la promesa de campaña que realizó hace unos días Alberto Fernández -que impulsará la modificación de la actual fórmula de movilidad y una ley para entregar medicamentos gratis a los jubilados- de “manotazo de ahogado”.

El Gobierno busca en este grupo etario contrarrestar el peso que tendrá en la elección el voto joven, el más esquivo para Macri. Las encuestas que circulan por los principales despachos oficiales son unánimes en señalar que el segmento que va entre los 16 y los 35 años es en el que el Presidente tiene peor imagen. Y como sucede con los mayores de 70 años, el Código Nacional Electoral establece que los jóvenes de 16 y 17 años pueden votar si quieren; un votante que simpatiza mayoritariamente con el kirchnerismo.

Desde el búnker de campaña macrista buscan generar un “efecto contagio”. Para eso utilizan a referentes locales como punta de lanza en los 1000 centros de jubilados oficiales y los 2000 no oficiales que hay en todo el país. Pero la presencia no es algo nuevo, Basavilbaso ya estuvo al menos dos veces en cada centro en los casi cuatro años de gestión.

En las oficinas de Balcarce al 400 también prenden velas para que los acompañe el buen tiempo. La lluvia y el frío extremo podrían complotar contra el oficialismo.

En el Gobierno explican ese respaldo por el plan de reparación histórica, que les permitió a 1.300.000 jubilados y pensionados aumentar en promedio su ingreso mensual casi en 7000 pesos, además de reducir sustancialmente los juicios contra el Estado. También incluyen la pensión universal y los créditos, que ya alcanzaron a dos millones de jubilados. La mitad de los préstamos, por unos $46.000 millones, fueron destinados a la refacción de viviendas.

Una particularidad es que la mayoría de las encuestadoras dejaban a los mayores de 70 fuera de las muestras. Esto cambió en los últimos años por la participación que tuvieron en las últimas dos elecciones. Para la consultora Isonomía, seis de cada 10 adultos mayores eligen a Macri sobre Alberto Fernández.

La importancia de este sector para el Gobierno quedó de manifiesto el último jueves, en la visita sorpresa que realizó el Presidente a un centro de jubilados de barrio Alberdi, en Córdoba. Macri, junto a su esposa, Juliana Awada, y la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, visitaron la ONG en el momento que 30 personas que estaban haciendo un curso de “capacitación digital”.

“Nos quedamos helados. Encima [Macri] se sentó al lado mío. Me ayudó a gestionar un turno para un crédito de la Anses”, le dijo una de las jubiladas a La Voz del Interior.

Otros puntos de reunión son las 700 agencias y Unidades de Gestión Local (UGL) que tiene el PAMI en todo el territorio. Ahí la mecánica es similar: “Buscamos referentes de los jubilados para que transmitan la importancia de ir a votar”, describieron fuentes de la obra social que tiene unos 4.500.000 de afiliados.

El trabajo hasta ahora estuvo focalizado en grandes centros urbanos, pero las últimas dos semanas los esfuerzos se focalizarán en el conurbano. En el principal distrito electoral del país son 1.292.945 las personas mayores de 70 años habilitadas para votar, lo que representa el 10%. A eso se suma la búsqueda de otro grupo que también está fuera del radar, los extranjeros, que en la provincia son unos 500.000.

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