Markus Gabriel: “Borges sabe m√°s del ser humano que todos los neurocient√≠ficos”

El fil√≥sofo alem√°n desde√Īa el √©xito de las neurociencias, asegura que la complejidad del hombre va m√°s alla del estudio del cerebro y, adem√°s, define a Silicon Valley como “el enemigo universal” Fuente: LA NACION – Cr√©dito: Fundaci√≥n Medif√©

Markus Gabriel (1980) parece tener todo bajo control. Desde su atildada y prolija imagen personal, de la que cuida hasta el √ļltimo detalle, hasta la conversaci√≥n en un idioma que no es su lengua natal. El pensador, que fue ni√Īo prodigio, habla nueve idiomas y fue el profesor de filosof√≠a m√°s joven de Alemania en el estricto sistema acad√©mico de su pa√≠s, hoy es un rockstar de la filosof√≠a: llena auditorios y sus libros se venden masivamente.

Autor de ¬ŅPor qu√© el mundo no existe? (2013), Gabriel es el fundador de una corriente filos√≥fica llamada Nuevo realismo. “Es la combinaci√≥n de dos tesis principales. Primera tesis: el mundo no existe, es decir, no hay una totalidad de lo real. Hay varios espacios reales: los n√ļmeros naturales, la pol√≠tica, las galaxias, el pasado, etc√©tera. Entonces, no hay una realidad, pero s√≠ una realidad de realidades. Es la primera tesis. La segunda tesis es que somos capaces de conocer los hechos tal como son. Entonces, la vida mental de los seres humanos no es una alucinaci√≥n, podemos conocer bien a los hechos”, explica en el lobby de un hotel porte√Īo.

Gabriel lleg√≥ a la Argentina invitado por la Fundaci√≥n Medif√© y particip√≥ de diversos encuentros y conferencias. “Es un lugar sociol√≥gicamente interesante en el contexto de Am√©rica Latina, sobre todo porque aqu√≠ se pueden estudiar las ideolog√≠as de la econom√≠a y el fen√≥meno de la inflaci√≥n radical, lo que para un alem√°n es inimaginable. Para los alemanes, el orden y la predicci√≥n son la cosa m√°s importante en la vida. Reglar todo. Ordenar todo”, agrega.

Buena parte de sus críticas al llamado neurocentrismo -que considera al ser humano, su conciencia y su mente como idénticos a su cerebro- se pueden leer en su bestseller Yo no soy mi cerebro (2017).

Markus Gabriel estudi√≥ filosof√≠a antigua y literatura alemana en las universidades de Bohn, Hagen y Heidelberg, y fue profesor en distintas universidades extranjeras. Hoy se desempe√Īa como docente de Epistemolog√≠a y Filosof√≠a Moderna y Contempor√°nea en la Universidad de Bohn y dirige el Centro Internacional de Filosof√≠a (IZPh), al que considera un buen modelo de cooperaci√≥n acad√©mica y donde trabaja con neurocient√≠ficos, f√≠sicos, matem√°ticos y fil√≥sofos.

Usted hace una fuerte cr√≠tica a las neurociencias. Le digo una frase y usted me dice si es verdadero o falso. “Cuanto m√°s conocemos al cerebro, m√°s podernos cuidarlo y vivir mejor.”

Falso. Eso no es cierto porque el cerebro es nada más que un sistema de conexiones bioquímicas. Y conocer cómo funciona un sistema bioquímico no tiene contingencias en el nivel de valores sin interpretación. El cerebro es muy interesante, aunque a lo mejor menos interesante que la Avenida de Mayo. El cerebro es un sistema de procesos y eventos. Nada más que eso. Se tiene que responder a la cuestión sobre cuál es la relación entre este tipo de procesos que podemos estudiar en neurociencias, por ejemplo, en la neurología más clásica, y la conciencia de la mente. Pero no se puede responder a esta cuestión estudiando los procesos bioquímicos porque hay dos elementos en esa relación: la mente y el cerebro.

¬ŅSe refiere a que la mente es espiritual, emocional y es mucho m√°s que un proceso?

Exacto. Y la mente incluye procesos fuera del cerebro. Por ejemplo, en este momento te estoy percibiendo. Te veo y lo s√©. Hay una relaci√≥n entre t√ļ y yo, varias, porque estamos dialogando, y el conjunto de estas relaciones es espiritual. No se puede reducir el conjunto de estas relaciones ni a tu cerebro ni al m√≠o, porque hay m√°s procesos entre nosotros; por ejemplo, la transmisi√≥n de sentido.

Sin embargo, se ha entronizado a las neurociencias. ¬ŅPor qu√© cree que sucede eso?

Hay una explicaci√≥n hist√≥rica muy simple: el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, declar√≥ a los a√Īos noventa “la d√©cada del cerebro”. Es la decisi√≥n de un presidente y es puro marketing. Y prometieron cosas que no se realizaron. En el inicio de “la d√©cada del cerebro” prometieron la explicaci√≥n del comportamiento humano. Eso no sucedi√≥. Trabajo con neurocient√≠ficos, y lo que se sabe hoy es el comportamiento de una parte √≠nfima, min√ļscula, del cerebro. No se sabe nada. El cerebro es un objeto demasiado complicado para ser conocido por los m√©todos que tenemos, y es por eso que se reemplaz√≥ “la d√©cada del cerebro”, que fall√≥, por “la d√©cada de la inform√°tica”. Es la nueva estrategia de marketing. Y viene el segundo acto de la misma estrategia.

¬ŅSe refiere a la inteligencia artificial?

Exacto. Es la misma propaganda, pero con protagonistas un poco diferentes. La inteligencia artificial no existe, lo que existe es un modelo de nuestra inteligencia que, al mismo tiempo, funciona y no funciona. Funciona bien y mal al mismo tiempo. Bien, porque es un modelo de la inteligencia. Mal, porque es un modelo. Los modelos nunca son idénticos al territorio. Hay una diferencia fundamental entre mapa y territorio. Inteligencia artificial es eso: un mapa de los modos de pensar.

¬ŅEn qu√© cree que funciona bien la inteligencia artificial?

La gente normalmente no tiene conciencia de c√≥mo funciona. Si Amazon me recomienda algo, es porque yo me lo recomiendo a m√≠ mismo. La recomendaci√≥n de Amazon produce la impresi√≥n de estar en contacto con algo que me conoce, pero no es el caso: es un algoritmo que resulta de mis decisiones anteriores. Un algoritmo muy est√ļpido. Si yo compro libros de ontolog√≠a, el pr√≥ximo libro que me recomiende sera de ontolog√≠a, pero quiz√°s ser√≠a mejor para mi vida que me recomendara algo de cocina. ¬ŅQui√©n sabe? El algoritmo no sabe, el algoritmo solo confirma mis errores anteriores.

Nuestra vida parece estar atravesada por algoritmos.

Completamente. Pero esa es una decisi√≥n tomada por nosotros, que no entendemos los procesos. Tenemos la impresi√≥n que esto funciona bien, tenemos confianza, y esta forma de confianza es muy est√ļpida. Tenemos m√°s confianza en la estupidez que en la inteligencia.

De todos modos, parece inevitable que cada movimiento y decisión personal no quede registrada y termine siendo parte de un algoritmo.

Exacto, porque Internet es nada m√°s que un sistema de algoritmos y la naturaleza del algoritmo es su publicidad completa. No se puede esconder nada en Internet.

Me quedé pensando en las neurociencias y el boom que hay en la Argentina: se venden libros masivamente, se llenan los auditorios. No sé si usted está al tanto, pero es realmente un fenómeno.

S√≠, porque prometen autoconocimiento, pero el misterio del cerebro no tiene consecuencias para el autoconocimiento. Eso es pura ilusi√≥n. No podemos saber y conocer la identidad de todos los estados mentales y espirituales con procesos bioqu√≠micos; queda una laguna infinita entre esp√≠ritu y cerebro. ¬ŅQuieren tener mayor autoconocimiento? Lean a Shakespeare, tengan una buena relaci√≥n amorosa, vayan al teatro. Se entiende mucho m√°s respecto al ser humano leyendo literatura. Borges sabe m√°s del ser humano que todos los neurocient√≠ficos vivos.

Del amplio mar de las humanidades, usted se dedica a la filosof√≠a. ¬ŅPor qu√©?

La filosofía es la más general de las humanidades porque trata del ser humano en cuanto tal. Las otras humanidades estudian un aspecto, un lado más o menos importante del ser humano, su historia, sus idiomas, sus autorepresentaciones, pero el proceso, el objeto de las humanidades en cuanto tal, está estudiado por la filosofía.

¬ŅQu√© papel cree que tiene la filosof√≠a hoy?

La filosofía es la justificación teórica de lo que debemos hacer en cuanto seres humanos. La filosofía es el fundamento de la justicia. Sin la filosofía, lo que llamamos la democracia, los valores de los derechos humanos, no existirían. Es una manera de justificar los valores de la modernidad.

Usted cree que adem√°s de diagnosticar permite reparar e intervenir en la realidad. ¬ŅDe qu√© manera?

En primer lugar, la filosof√≠a tiene su lugar acad√©mico. Es una profesi√≥n, hay profesionales y las universidades desempe√Īan un papel en sus sociedades. Hay contactos con los ministerios, con la pol√≠tica, las empresas. La filosof√≠a no est√° afuera de la sociedad; es profesional porque es una actividad de todo un sistema social.

Usted habla de una filosof√≠a que reivindique la libertad y los valores humanos universales. ¬ŅC√≥mo pensar esto en una Europa atravesada por las nuevas derechas, la xenofobia, la islamofobia y todos los movimientos pol√≠ticos que ponen en jaque los derechos humanos?

No es la mayor√≠a pero s√≠, claro, es un problema muy real desde hace much√≠simo tiempo. No es nuevo. La derecha es m√°s visible a trav√©s de las redes sociales y las nuevas posibilidades de publicar. La novedad, la innovaci√≥n hoy en d√≠a, es el saber que tenemos de este tipo de procesos. Los procesos estaban ah√≠ antes, pero ahora vienen a la luz. Es m√°s f√°cil para la nueva derecha publicar sus opiniones. Antes exist√≠a una forma de censura, de controlar la manera de hablar en p√ļblico, lo que ya no existe. Las redes sociales son un arma en una ciberguerra, sobre todo entre los Estados Unidos, China y, entre los dos, la Uni√≥n Europea. Eso es nuevo y cambia las estrategias pol√≠ticas.

Es interesante porque las redes sociales pueden producir procesos virtuosos, pero también amplifican y viralizan los mensajes de la nueva derecha.

Sí. Y el papel de la filosofía es criticar estos procesos. Diagnosticar, criticar y cambiar son los tres actos de la filosofía.

¬ŅY usted cree que los fil√≥sofos son escuchados cuando intervienen p√ļblicamente?

En general es un poco dif√≠cil, claro, pero algunos fil√≥sofos son muy visibles globalmente. Es importante la capacidad de divulgaci√≥n, pero, sobre todo, tener una visi√≥n verdadera, una visi√≥n que corresponda de una manera sorprendente a lo que pasa. ¬ŅLos fil√≥sofos son especialistas? S√≠. Pero especialistas en lo general.

¬ŅQui√©n definir√≠a qu√© es lo verdadero y qu√© no es verdadero?

La filosof√≠a invent√≥ el concepto de la verdad. El primer acto del drama de la filosof√≠a en el contexto presocr√°tico -Parm√©nides, Plat√≥n, Arist√≥teles- es la invenci√≥n del concepto de la verdad. Claro que los fil√≥sofos conocen la verdad porque son los especialistas. Tal como los matem√°ticos conocen los n√ļmeros, los fil√≥sofos conocen la verdad en cuanto tal. Pero hay much√≠simas verdades, obviamente, que yo no conozco.

En un contexto en el que se multiplican las fake news, ¬Ņcree que a la gente le interesa la verdad? ¬ŅC√≥mo definir√≠a la relaci√≥n de las personas con la verdad?

Hay una diferencia muy √ļtil en la teor√≠a cl√°sica de Adorno entre un inter√©s subjetivo y un inter√©s objetivo. Un inter√©s subjetivo puede ser la ilusi√≥n de la gente de no querer saber la verdad, pero eso es el resultado de la manipulaci√≥n, el efecto en conjunto de decisiones tomadas por aquellos que tienen el poder. Y esa es una asimetr√≠a extrema entre dos clases: la clase que domina y los dominados, en la democracia de masas. Es un problema porque la masa tiene el inter√©s objetivo de no ser dominada de esa manera, y ese derecho no est√° garantizado en un contexto de dominaci√≥n radical.

En su línea de pensamiento habría un control y una centralización en la información y su manipulación, pero hoy en día hay una capilaridad muy difícil de controlar. Es un proceso dinámico y turbulento.

Sí, pero la turbulencia de esta forma de comunicación es producida, no resulta de acciones libres: es la contingencia de las plataformas de comunicación y de Internet. Silicon Valley es el enemigo universal. Hay dos Internets en el mundo, la Internet china y el resto. Los chinos tienen su propio Internet. Nosotros habitamos en el orden americano, de Google sobre todo. En China eso no funciona, se está afuera de una manipulación, porque la manipulación china no funciona con nosotros, es solo para los habitantes de ese país.

Biografía

Markus Gabriel nació en Alemania en 1980. Estudió filosofía en Bonn y Heidelberg. Fue profesor asistente en la New School for Social Research de Nueva York y titular de cátedra en la Universidad de Bonn; hoy dirige el Centro Internacional de Filosofía de Alemania. Escribió el best seller Por qué el mundo no existe.

ADEM√ĀS

Lee m√°s: lanacion.com.ar


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