Mariah Carey, los 50 años en aislamiento de la gran diva del pop

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Cantando, cocinando, comprando online y haciendo mucho, mucho deporte en el gimnasio que tiene en casa. Así está pasando Mariah Carey los primeros días de aislamiento en su mansión de Beverly Hills, y así es como previsiblemente pasará su 50 cumpleaños, en vista de que no podrá ofrecer una gran fiesta para celebrarlo. Sin embargo, sus fans están de enhorabuena: este domingo se la podrá ver y escuchar cantando desde su hogar en un festival benéfico contra el Covid-19 organizado por la cadena FOX, en el que también participarán Elton John, Billie Eilish, Alicia Keys y Backstreet Boys, entre otras estrellas.

Si el virus lo permite, este será un gran año para la diva neoyorquina. Y es que ahora mismo está ultimando los detalles de lo que se espera que sea su autobiografía definitiva, «I had a visión of love». Titulado así en homenaje al sencillo de 1990 que la catapultó a la fama, el libro repasará toda la vida de la artista, desde sus orígenes humildes en Huntington (en el Estado de Nueva York) en el seno de una familia multicultural (su padre era de ascendencia venezolana y su madre, irlandesa) hasta su transformación en la flamante diva que alcanzó el mayor éxito de ventas para una mujer en la década de los 90, y que hoy cumple 50 años con ganas de seguir dando guerra.

Si sus memorias son tan descarnadas como auguran los medios estadounidenses, no dejarán de contar las dificultades que pasó en su infancia. En su casa no había mucho dinero, y en la calle sufría ataques racistas de blancos y negros por su condición de mulata. Las cosas se la pusieron aún más feas a la joven Mariah cuando sus padres se separaron, y fue en ese momento cuando decidió convertir la música en su refugio personal.

El éxito

El ascenso a la fama no fue nada fácil para ella. En las páginas de «I had a visión of love» encontraremos sus peripecias al viajar a la ciudad de Nueva York en busca de oportunidades, y sus pequeñas odiseas para encontrar alojamientos y llegar a fin de mes, hasta que en 1988 un golpe de suerte le permitió conocer al presidente de Columbia Records, Tommy Mottola, con quien se terminaría casando cinco años más tarde. Él fue quien puso todo el dinero sobre la mesa en 1990 para producir «Mariah Carey», un disco de debut que colocó varios singles en el número uno, y que llegaría a ser el álbum más vendido del año en Estados Unidos.

Mariah Carey junto a su buen amigo Patrick Swayze en una imagen de 1995
Mariah Carey junto a su buen amigo Patrick Swayze en una imagen de 1995

Grandes ventas

Con el éxito de sus álbumes posteriores se convirtió en la artista femenina con mayor número de ventas del país, y con el cambio de siglo pudimos verla en películas como «Glitter» o «Precious» y lanzando más discos de éxito, el último de ellos, «Caution» en 2018. Pero también la hemos visto, quizá demasiadas veces, dando titulares escandalosos por borracheras en el escenario, en entregas de premios y entrevistas. También por sus excentricidades, que no son pocas.

Su impuntualidad en entrevistas y conciertos es legendaria; siempre que sale de compras lleva once guardaespaldas; si ofrece una sesión de firma de autógrafos tiene que ser sobre mesas de lujo valoradas en miles de dólares; cada vez que se aloja en un hotel exige que se instale un gimnasio junto a su habitación, y en alguna ocasión ha comprado todos los billetes de un avión para poder viajar a gusto.

Seguro que tenía planeado dar una fiesta con todos los lujos imaginables para celebrar su medio siglo de existencia, pero como todos los que cumplan años hoy, tendrá que soplar las velas sola en casa.

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