María Eugenia Vidal: “La gente va a decidir los liderazgos de nuestro espacio”

La gobernadora se entusiasma con “dar vuelta” la elección el domingo, pero asegura que cualquiera sea el resultado Juntos por el Cambio se consolidará como una fuerza “alternativa” Crédito: Hernán Zenteno

María Eugenia Vidal apura un bocado de pastafrola mientras en sus oficinas de Retiro entran y salen funcionarios e intendentes. “Es lo único que tenemos en común con [Daniel] Scioli”, bromea, en alusión a la preferencia culinaria, mientras ultima los detalles del su cierre de campaña, que será mañana, en el estadio de Platense.

En cuatro días, la provincia definirá su futuro gobernador, sin segunda vuelta. Y aunque no se baja de la pelea, la gobernadora abre los escenarios para un eventual futuro desde el llano.

“Lo más importante no va a cambiar, que es estar dispuesta a escuchar, ya sea gobernadora o una ciudadana que trata de ayudar”, dice. Y asegura que Juntos por el Cambio podrá saldar sus diferencias internas. “Conozco a Mauricio [Macri], conozco a Horacio [Rodríguez Larreta], a la UCR y a Carrió… Vamos a encontrar la manera de acordar un camino juntos”, afirma.

-¿Cómo cree que va a ser recordada su gestión?

-Me gustaría que se recordaran la baja de la mortalidad infantil, la baja de homicidios, el SAME para todos. Pero, sobre todo, que se recuerde como un gobierno que no tuvo miedo de dar las peleas que nadie había querido dar. Los valientes fueron los bonaerenses que se animaron en 2015 a algo distinto después de muchos años de que gobernaran los mismos.

-Dijo en los últimos días que la sorprendió el resultado de las PASO. Ahora menciona la elección de 2015. ¿Por qué cree que una mayoría en las PASO se inclinó por Axel Kicillof y por una diferencia tan contundente?

-Creo que muchos bonaerenses se sentían agobiados porque les cuesta llegar a fin de mes y nos sintieron lejos. Nuestra responsabilidad fue escucharlos y corregir. Yo no me enojo con el voto que no tuvimos. A mí me eligieron para gobernar sí o sí hasta el 10 de diciembre y hoy tengo una responsabilidad. Después, en la provincia hay una sola vuelta y yo confío en que los bonaerenses van a saber qué es lo que quieren. No solo cómo llegar a fin de mes, sino también cómo van a vivir nuestras familias. Es un voto más profundo el de este domingo.

-Con el diario del lunes, ¿le parece que si la elección bonaerense se hubiera desdoblado el resultado habría sido distinto? ¿Cree que habría ganado?

-No lo sé… Pero no importa ahora. En realidad, lo que me importó para tomar esa decisión fue que el costo para discutir por separado a la provincia era $3000 millones. En un contexto en el que muchos bonaerenses están diciendo que les cuesta llegar a fin de mes, esa plata tenía que estar para ayudar y no en la estrategia electoral pensando en qué convenía más. Estoy tranquila de haber sido coherente.

-¿Qué autocrítica le hace a su gestión en la provincia?

-Sin duda la extensión del conflicto docente el año pasado. Generó mucha incertidumbre en los docentes y en las familias. Lo corregimos y este año hicimos una paritaria que les garantiza a los docentes que están protegidos contra la inflación. Aun así hubo una desilusión en algunos docentes y lo entiendo.

-¿Y en lo político? ¿Hubo errores de estrategia?

-No lo sé y no me puse a analizarlo todavía. Yo no especulé cuando vine a la provincia. Los bonaerenses fueron los que marcaron la estrategia de mi gobierno más que una mesa política, y no me arrepiento de eso.

-Si se confirmara la tendencia de las PASO, ¿qué lugar querría ocupar en la política argentina?

-La verdad que no me desvela ningún cargo. Mi lugar siempre fue recorrer los barrios, porque vengo de lo social, y es lo que voy a seguir haciendo. Después la gente te pone sola en los lugares.

-Si pierde, y no va por un cargo como dice, ¿cómo se construye políticamente desde el llano?

-Creo que lo más importante no va a cambiar. Que es estar dispuesta a escuchar, ya sea gobernadora o sea solamente una ciudadana que recorre y trata de ayudar. Probablemente lo que cambie sea que tendré más tiempo para mi familia, para mis hijos. Probablemente por primera vez apague el celular a la noche. Hace muchos años que duermo con el teléfono con sonido, incluso de vacaciones. Buscaré un trabajo para vivir y seré una mamá más de la provincia con sus tres hijos, que trata de ayudar a los demás.

-¿Dónde va a vivir en ese caso?

-[Risas] Eso fue materia de discusión ¿no? En caso de que los bonaerenses no me elijan, hasta que veamos bien el futuro de mediano plazo voy a ir a la casa de mis padres. Creo que va a ser reparador.

-En las listas hay muchos candidatos de su equipo. ¿Se los imagina acompañando reformas impulsadas por el kirchnerismo?

-Todas las leyes relevantes de la provincia las hicimos en consenso con referentes que están en el Frente de Todos. Donde nos toque estar nuestro bloque va a hacer lo que crea que es mejor para los bonaerenses, sin especular.

-Kicillof viene advirtiendo que la provincia tiene una deuda de US$12.000 millones. ¿Cuál es la deuda que tiene la provincia?

-La deuda era de US$11.200 millones cuando llegamos y todavía no alcanzó los US$12.000 millones de los que habla Kicillof. Lo veremos en el cierre de fin de año. El endeudamiento tuvo autorización de la Legislatura. Los intendentes del Frente de Todos recibieron fondos y ninguno presentó una objeción. Y el destino de eso fueron las obras.

-En la última semana hubo fuertes inundaciones, en particular en La Matanza, donde hubo 5000 evacuados. ¿Qué responsabilidad le cabe a la Gobernación?

-Yo no voy decir cuál es la responsabilidad de la municipalidad de La Matanza después de 30 años de gobierno peronista. Yo puedo decir que empezamos obras hidráulicas en La Matanza y que giramos fondos para obras en el municipio, más de $2000 millones. Las obras que terminamos empiezan a dar respuesta, como en La Plata, que no se inundó esta vez.

-Macri habla de un “ellos” y apunta fuerte al kirchnerismo, ¿está de acuerdo con esa tesitura?

-El “ellos y nosotros” no tiene que ver con una grieta. Lo que le hace daño a la grieta es la descalificación. Pero está bien marcar las diferencias, porque, como dijo Mauricio, no somos iguales.

-La elección del domingo podría abrir una transición. ¿Cómo sería?

-Democrática y responsable. No se va a repetir la situación de 2015, al menos no de nuestra parte.

-¿Qué es hoy Mauricio Macri para usted?

-Es un valiente por haberse animado a ingresar a la política cuando tenía todo para perder. Alguien que tuvo una vocación grande. La política no va a cambiar si no se abre y si no genera nuevos liderazgos. Mauricio ayudó mucho creando un espacio nuevo en la política que la Argentina no tenía.

-¿Cree que Juntos por el Cambio necesita una renovación política? ¿Un nuevo liderazgo?

-Yo creo que Juntos por el Cambio tiene que consolidarse como ese espacio alternativo. La gente es la que va a decidir los liderazgos de nuestro espacio, que siempre se construyó de cara a la gente. Eso es lo que menos me preocupa, porque es la gente la que lo va a definir.

-¿Qué es para usted hoy Horacio Rodríguez Larreta y en qué lugar se lo imagina dentro de Juntos por el Cambio?

-Es un amigo, con el que compartimos muchos años trabajando, incluso más que los que compartí con Mauricio. Como dijo Lilita, se merece continuar en la ciudad por un voto al mérito.

-Las PASO pusieron de relieve diferencias internas dentro del oficialismo. ¿Cómo podrán articularse de acá en más?

-Es sano que dentro de Cambiemos haya diferencias, que las haya dentro del radicalismo o dentro de Pro. Es sano que Carrió diga con lo que no está de acuerdo. Eso nos hace un mejor espacio y apuesto por eso. Las diferencias no me asustan en la medida en que tengamos un ámbito para resolverlas y saldarlas. No me imagino un futuro en el que no encontremos la manera de convivir en esas diferencias.

-¿No ve problemas para mantener la unidad del espacio?

-No lo creo. Conozco a Mauricio, conozco a Horacio, a líderes del radicalismo, a Carrió. Sé quiénes somos y que no estamos acá por un cargo. Vamos a encontrar la manera para acordar un camino juntos.

-Si pierde, ¿Juntos por el Cambio tiene que ser la resistencia al kirchnerismo o una oposición moderada?

-Ninguna de las dos cosas. Tiene que ser un espacio que viene a cambiar la forma de administrar el poder y de gobernar el país, las provincias y los municipios.

-En los últimos días escuchamos a algunos actores que advierten de forma muy dura los peligros de que vuelva el kirchnerismo. ¿Está de acuerdo?

-Creo que la campaña es el momento de plantear nuestras diferencias con otras fuerzas. En posicionamiento frente al resto del mundo, en cómo pensamos la división de poderes, en si hay que combatir el narcotráfico o no… Y eso no nos hace antikirchneristas, sino que estamos diciendo quiénes somos.

-¿Cómo observa lo que está ocurriendo en Chile y en Bolivia? Algunos funcionarios advirtieron que puede haber réplicas en la Argentina. ¿Está de acuerdo?

-No lo sé. Sin duda creo que en democracia es importante el derecho a manifestar e igualmente importante es hacerlo en paz y sin violencia. No puede haber justificaciones para la violencia. Ahí hay que trazar una raya.

-¿Un pálpito para el domingo?

-La damos vuelta.

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