Luis Tudanca, el deseado

Cual totem, el Partido Socialista de Castilla y León (PSCL) se ha entregado al culto de su particular «Dios». Luis Tudanca es ese objeto de veneración al que adoran y sobre el que profesan sus bondades, con la ilusión y esperanza de que sus plegarias se hagan realidad y consigan elevar a su candidato al «altar» de la Presidencia de la Junta de Castilla y León tras las elecciones de mayo de 2019. Creen tener ante si una «oportunidad histórica» de vencer al particular maligno de las urnas que durante tres decenios ha relegado a los socialistas al infierno de la oposición en la Comunidad.

Y en lo que los ciudadanos dictan sentencia con sus papeletas el próximo 26 de mayo, en el PSCL hacen piña con Luis Tudanca y ensayan cómo sería verse al frente del Gobierno autonómico. Adquirir un «perfil presidencial» es precisamente lo que buscan con la gira emprendida a finales de agosto por el también secretario regional del partido para reunirse con los presidentes autonómicos del PSOE. Aprender de los que «mejor saben», según sus propias palabras, es el objetivo de Tudanca en su particular «Vuelta a España». Sus primeras tres etapas le han llevado ya a Extremadura, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, para reunirse con sus presidentes autonómicos, Guillermo Fernández Vara, Emiliano García Page y Ximo Puig, respectivamente. Con la mochila «llena» de «planes de gobierno» ha regresado el candidato socialista.

Carrera política

Licenciado en Derecho, más allá de haber formado parte de la Junta de Gobierno de la Universidad de Burgos entre 2000 y 2008, el currículum de Luis Tudanca (Burgos, 1978) se ciñe a puestos vinculados a la actividad política: fue máximo responsable de Juventudes Socialistas del PSOE en Burgos y ocupó escaño en el Congreso de los Diputados casi ocho antes de hacerse con las riendas del partido a nivel autonómico como paso previo a convertirse en el candidato socialista a la Junta de Castilla y León en 2015. Su estreno fue con un batacazo que relegó a la bancada socialista a su mínima expresión desde las primeras Cortes regionales formadas después de los comicios de 1983, las que precisamente tocó su techo, con 41 parlamentarios. Con tan sólo 25 procuradores, la fuerza liderada por Tudanca bajaba aún más ya el listón de los escasos 29 parlamentarios que había heredado y de los 27 de la cuarta legislatura (1995-1999).

Elecciones

Con el mismo candidato que hace casi cuatro años, el PSCL sueña ahora con convertir a Tudanca en presidente. Y por eso están volcados con él su candidatura. Como en el cuento de Hans Christian Andersen «El rey desnudo» en el que todos hacía creer al emperador la belleza de su traje, pero no llevaba nada puesto, en estos momentos a Tudanca le alaban viendo ya al candidato como futuro máximo responsable del Ejecutivo autonómico. Y es que, aunque la cita electoral coincide con las locales, en el partido han hecho su particular apuesta de todo al rojo de Tudanca. «Somos un partido de vocación municipal, pero, desde luego, el cambio en Castilla y León debe empezar por el vértice», en el que sitúan sin dudarlo a su líder.

Aseguran que el «objetivo fundamental» que se marcan para el próximo 26 de mayo es «conseguir un presidente de la Junta de Castilla y León del PSOE». En eso se centrará el Comité Electoral ya constituido, volcado en «trabajar» hasta que abran los colegios electorales «al lado» de Tudanca.

Los resultados de aquella última cita electoral de 2015 que no acompañó al PSOE, pero mirando al «vecino» de enfrente, son los que impulsan las fuerzas para la dilatada precampaña electoral en la que está inmerso el partido, en la que cada acto es un nuevo pistoletazo de salida. El hecho de que el PP se mantuviese como la fuerza más votada, pero por primera vez en muchos años perdiera la mayoría absoluta (logró 42 de los 84 procuradores), la fragmentación del parlamento por la entrada de nuevas y más fuerzas, asumir que las mayorías absolutas son un sueño del pasado, condimentado con la situación de la política a nivel general, dan aliento a esa esperanza con la que los socialistas tratan de aupar a Tudanca. Sin perder de vista que los populares cambian de candidato y el actual presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, no repetirá como cabeza de cartel.

Y en el ámbito nacional está uno de los espejos en el que se miran el PSCL y Luis Tudanca, a quienes el hecho de ver un Gobierno central de signo socialista les supone un aliciente más. Eso sí, olvidan que Pedro Sánchez no ha llegado a La Moncloa por ganar unas elecciones, sino por una moción de censura.

«Ahora sí»

A ese cambio en el Ejecutivo central es al que apelan y al que se agarran, con el autoconvencimiento de que en Castilla y León, según sus propios sondeos, «el 80 por ciento» de la población quiere un cambio. Y un cambio fundamental también en la actitud con la que los propios socialistas reconocen que afrontan los próximos comicios.

«El conjunto del partido, por primera vez en casi 30 años, está convencido de que podemos salir a ganar», reconoció hace unos días la portavoz del Comité Electoral, Mercedes Martín, ratificando lo ya apuntado hace unos meses por la secretaria de Organización, Ana Sánchez, en el mismo sentido. «Saldremos a ganar las elecciones. En los últimos años no ha sido así», asumió. Prueba de que lo afrontan de otra manera, según el propio Tudanca, es que «esta vez no vamos a presentar un programa electoral, vamos a presentar un programa de gobierno». Es precisamente el lema que encabezó el último Comité Ejecutivo Autonómico y el que ocupa sus comunicaciones.

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